Cataluña
Señor Marlaska: sobran motivos para su dimisión
Por Joan Mesquida
"En Cs tenemos sobrados motivos para considerar oportuna la dimisión de Marlaska desde hace tiempo pero lo que más nos duele son las ausencias y los errores en relación con la escalada de violencia que estamos viendo en las calles de Barcelona"

El ministro Grande-Marlaska compareció este martes en la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados, ese órgano que mantiene la actividad parlamentaria durante el período electoral. Marlaska llevaba sin comparecer en la Comisión de Interior 243 días. Y eso que no han sido pocos los motivos que nos ha brindado el titular de Interior para que, al menos, tengamos la oportunidad de exigirle respuestas en sede parlamentaria. O de plantearle directamente los motivos por los que debe dimitir de una vez.

Marlaska encontró en los ataques a Cs una forma de hacer méritos en el Partido Socialista

En primer lugar, por llevar consigo la indignidad de ser un ministro del Interior, encargado de velar por las libertades de todos, que ha usado su cargo precisamente para atacar la libertad de manifestación del partido de Ciudadanos y de las personas que decidieron acompañarnos en la manifestación del Orgullo. Una primera declaración incendiaria que se saldó con un señalamiento y hostigamiento inédito en las calles de Madrid a un grupo de demócratas -de los que estoy orgulloso- entre los que figuraban importantes dirigentes de mi partido. Marlaska tuvo la oportunidad de rectificar pero, lejos de eso, parece que encontró en los ataques a Cs una forma de hacer méritos en el Partido Socialista.

Desconozco si también lo es el hecho de mirar hacia otro lado para no impedir los más de 200 actos de homenaje a terroristas que han tenido lugar en nuestro país desde que Marlaska ocupa el cargo de titular de Interior. En cualquier caso, en Cs tenemos sobrados motivos para considerar oportuna la dimisión de Marlaska desde hace tiempo. 

A nosotros no nos preocupa la fotografía de un ministro saliendo a cenar, por más crítica que fuera la situación en Barcelona; nos preocupan todas esas fotografías que no tenemos

A nosotros no nos preocupa la fotografía de un ministro saliendo a cenar, por más crítica que fuera la situación en Barcelona; a nosotros nos preocupan todas esas fotografías que no tenemos: la de Marlaska desplazándose desde el minuto uno de los altercados violentos a la ciudad de Barcelona para conocer de primera mano las necesidades de los agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil; la de Marlaska felicitando, en lugar de abroncando, a los agentes de la Benemérita que detuvieron a personas que presuntamente planteaban atentar en Cataluña por los mismos motivos que hoy los violentos están desatando el caos.

Hay otros motivos menos recientes pero que no debemos olvidar, como que Marlaska no haya hecho nada para que el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, recurra la infamia de las mal llamadas leyes de abusos policiales de los parlamentos vasco y navarro; o la indecencia de censurar el discurso del jefe de la Guardia Civil en Cataluña y pedir disculpas a Torra, que quiere echar a los agentes de Cataluña, por esas palabras impecables en defensa de la Constitución y de la ley. 

Sin embargo, lo que más nos duele son las ausencias y los errores en relación con la escalada de violencia que estamos viendo en las calles de Barcelona. Y es que cuando llevábamos ya tres días de disturbios con cientos de efectivos policiales heridos, incendios, barricadas, adoquines reventados y utilizados como armas contra la policía, con edificios desalojados por el humo, coches y mobiliario urbano quemados, agresiones, actos vandálicos, bloqueos de carreteras y del aeropuerto... usted todavía seguía diciendo que se podía visitar Barcelona "con normalidad". ¿Qué normalidad, señor Marlaska? ¿La normalidad que le hace a usted ir a Barcelona unas horas y volverse? ¿La normalidad que atemoriza a centenares de miles de familias catalanas que han estado sitiadas sin poder salir de casa por la noche por miedo a que les ataquen los violentos separatistas?

El ministro del Interior debió haber abandonado su cargo desde el día en que puso a Cs en la diana

En definitiva, el ministro del Interior debió haber abandonado su cargo desde el día en que puso a Cs en la diana. Ya aquel episodio desencadenó un enfrentamiento dialéctico del ministro con varios sindicatos policiales indignados porque Marlaska desmintió su versión de los hechos. También ahora, todos los sindicatos policiales, incluidos los Mossos, han puesto de manifiesto la falta de efectivos en Barcelona que solo le corresponde a Marlaska. 

Pero hay una decisión que corresponde al conjunto de los españoles y es ir a votar el 10N para que tengamos una alternativa de Gobierno que nos permita no tener ni un día más un ministro que minimiza los altercados violentos del separatismo y que, en cambio, la toma muy a la ligera con Ciudadanos.