Opinión
La ecuación de Biden
Por Milton Merlo
A pesar de que Trump tiene mucho en contra, la elección está lejos de definirse en favor de los demócratas. El factor Obama.

Cada jueves un grupo reducido de asesores y estrategas de campaña se da cita en las oficinas de Barack Obama en Harpers Court, desarrollo comercial al sur de Chicago. En los últimos tres encuentros el análisis se reitera: Donald Trump tiene todo en su contra para la reelección, desde el estallido de la pandemia en su territorio hasta un desastre de la economía no visto desde la Gran Depresión. Y sigue siendo un candidato viable para la reelección. La moneda flota en el aire.

El elenco de esas reuniones, según pudo conocer LPO, no es estable pero quien nunca falta es Jim Messina, asesor clave en la gestión Obama y luego asesor de Mariano Rajoy en España y de Theresa May en Reino Unido.

El tablero preliminar es alentador para los demócratas. Estados donde son eternos perdedores ahora parecen darles una oportunidad como Arizona, Texas o La Florida. En paralelo entidades donde Trump ganó en 2016 como Michigan, Ohio o Wisconsin ahora quedarán devastadas por el freno a la producción de autos y de las manufacturas.

Pero la campaña tiene una música propia, que difiere de esa letra. Jared Kushner vuelve a estar al frente del War Room de su suegro y ya confecciona un listado de los estados que son claves en el Colegio Electoral y donde el presidente tiene una base sólida pero además movilizada.

Los demócratas tienen seguidores intensos pero la rama más idealista y entusiasta del partido no tiene demasiado interés en Joe Biden. Nada indica de momento que la elección de la candidata a vicepresidenta solucionará ese inconveniente.

Trump tendrá, igual que en 2016, un enemigo predilecto fuera del país, pero igualmente amenazante. En sus primeras elecciones fueron los migrantes mexicanos y centroamericanos y ahora será China. La regla de la campaña republicana será exhibir quien de los dos candidatos está más dispuesto a ser en extremo duro con la segunda economía del mundo. La apuesta es que en la sinapsis de los votantes China termine siendo igual al Coronavirus.

A esto se suma que en el Ala Oeste está instalada la noción de que la pandemia ha sido demoledora en los sectores más bajos de la sociedad estadounidense y que es donde se están canalizando los paquetes de apoyo billonarios que ha votado el Capitolio a pedido de la Casa Blanca.

Las cuestiones escénicas también juegan. Trump es un candidato explosivo, de respuesta veloz, un "rockstar" para sus seguidores. Biden por momentos luce demasiado lento para el ritmo de los medios electrónicos y la vibración permanente en la que se han transformado las campañas en EU. Debe decirse: hoy por hoy cuesta mucho visualizar a Biden ganándole alguno de los tres debates a Trump.

La matriz discursiva es la misma que hace cuatro años y que desde entonces se expandido por todo Occidente. El candidato más bien ubicado en la centro izquierda es ordenado, monolítico, respetuoso de todas las minorías, con un discurso correcto. En tanto el candidato de la centro derecha es el políticamente incorrecto, el que disrumpe y sorprende. El mundo al revés de lo que se vivía en las décadas del 70 y los 80.

Si cualquier proyecto de campaña se apoya en las nociones de líder, territorio y programa, Biden estaría encontrando problemas en dos de tres. No es una figura taquillera en sí mismo (como era Hillary Clinton), sino más bien un delegado del establishment de su partido y tendrá una campaña difícil si no logra conectar con la base de su partido que prefería o la candidatura de Bernie Sanders o como "plan B" a la senadora Elizabeth Warren.

Son variadas las ecuaciones que Biden no termina de poder despejar y por eso la centralidad de Obama. La campaña demócrata hoy por hoy no tiene su comando en las oficinas de Biden, en el agitado centro de Filadelfia sino en Harpers Court, un lugar apacible, quince minutos al sur del centro de Chicago. 

Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Comentarios
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.