Opinión
Esperanza
Por Edmundo Bal
Parece razonable tener insomnio ante la constante e imparable degradación de al calidad de nuestra vida política, el espectáculo de ver cómo se arrastra por el lodo a las instituciones

Este Gobierno Frankenstein pronosticaba los peores augurios desde su investidura, por sus socios y por sus apoyos. Como soy optimista, hice los mayores esfuerzos mentales para tratar de rebajar el temor que me causaba un Gobierno como este. Siempre tiendes a pensar que una vez que se trata de gobernar de verdad, las personas elegidas tienden naturalmente a la prudencia, a la moderación, a respetar las reglas del juego, a no hacer cosas que molesten o asusten excesivamente. Pensé en todas aquellas promesas que el candidato hizo en campaña electoral. A lo mejor estaba engañando a sus actuales socios y no a sus votantes... Pero me equivoqué. Verdaderamente, no vamos a poder dormir con este Gobierno con Podemos en manos de los separatistas, como ya nos advirtió el mismo candidato a Presidente.

El nombramiento  de la que hasta ayer había sido ministra de Justicia como Fiscal General del Estado era la primera medida de la "desjudicialización" de la política pactada con ERC y Podemos. Pero no nos engañemos: no existe desjudicialización de la política, sino tan solo el burdo intento de Sánchez de controlar el Poder Judicial. 

[Dolores Delgado transmite a Sánchez que está dispuesta a "tomar decisiones" pese al desgaste]

Y no acaban aquí los favores de Sánchez al separatismo: se esfuerza en mantener una reunión con un Presidente del Govern de la Generalitat inhabilitado por el Tribunal Supremo y condenado por el TSJC por desobediencia; anuncia un cambio del Código Penal para rebajar las penas previstas para el delito de sedición como única vía para facilitar la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, permitiendo que salgan de prisión antes de lo que les corresponde Junqueras y su banda. Pero hay más promesas no ya incumplidas sino directamente desmentidas por Sánchez haciendo lo contrario de lo que prometió: el PSOE pacta los presupuestos en Navarra con EH Bildu, se anuncia que hay que cambiar el Código Penal rebajando el delito de sedición.

El último esperpento de este sainete en el que vivimos es la imagen de un ministro de España corriendo de madrugada a entrevistarse con la vicepresidenta ilegítima de Venezuela y miembro destacado del régimen totalitario, a escondidas en el aeropuerto, porque tiene expresamente prohibida la entrada en territorio Schengen por decisión de la UE, con versiones cambiantes y contradictorias sobre las verdaderas razones de tal reunión, respondiendo el ministro con prepotencia y absoluta confusión. 

Pare razonable tener insomnio ante la constante e imparable degradación de al calidad de nuestra vida política, el espectáculo de ver cómo se arrastra por el lodo a las instituciones

Por todo esto -y lo que está por venir- parece razonable tener insomnio ante la constante e imparable degradación de la calidad de nuestra vida política, el espectáculo de ver cómo se arrastra por el lodo a las instituciones de nuestro país, la falta de decoro en el necesario respeto a las formas y maneras que hacen que una democracia se aprecie como moderna y avanzada. Y precisamente esto lo hace quien ha jurado cumplir y hacer cumplir la Constitución y el resto del ordenamiento jurídico.

Pero en estos últimos días también vemos un posible rayo de esperanza. Porque las costuras del traje constitucional que los españoles nos dimos en 1978 son fuertes y además se enmarcan dentro de otro marco aún más fuerte aún, el de la Unión Europea. Nuestra Constitución se blindó bien, y blindó a aquellos que tenían encomendada la misión de hacer prevalecer el Estado de Derecho y el imperio de la Ley.

Porque nadie podrá doblegar la neutralidad política y el buen hacer profesional de nuestros fiscales y de nuestros jueces y magistrados, que conocen bien el Derecho y que son sensatos e independientes en su interpretación y aplicación, en beneficio del interés de todos los ciudadanos, de sus derechos y libertades y de las instituciones de todos.

Veo esperanzado cómo empiezan a surgir voces críticas de antiguos dirigentes socialistas que, abochornados por lo que Sánchez hace con su partido, se rebelan contra el hecho de que pretenda mercadear con el Código Penal

Nuestros jueces y tribunales actúan sometidos única y exclusivamente al imperio de la Ley, y por mucho que desde el Gobierno pretendan someterlos, no van a poder hacerlo, porque son los garantes del Estado de Derecho. Y en todos aquellos asuntos en los que no actúe la Fiscalía General del Estado, actuarán los ciudadanos, asociaciones e incluso partidos políticos, ejercitando la acción popular.

Finalmente, veo esperanzado cómo empiezan a surgir voces críticas desde antiguos dirigentes socialistas, que seguramente abochornados por lo que Sánchez está haciendo con su partido, se rebelan contra el hecho de que se pretenda mercadear con el Código Penal para favorecer a sus socios separatistas, o que se ningunee a Guaidó de forma miserable, en beneficio de un siniestro personaje como es Nicolás Maduro.

Ciudadanos siempre será el partido de la esperanza. Lo fuimos en nuestro origen en Cataluña y hoy lo somos en toda España. La esperanza en este gran país nuestro es el futuro frente al insomnio y el miedo. Nunca la perderemos, ni bajaremos los brazos.