Opinión
Emerge el modelo de Kirchner
Por Ignacio Fidanza
La expropiación de la primera empresa cerealera del país ofrece un primer indicio fuerte del modelo de país que ensaya la vicepresidenta

La expropiación de Vicentin, la mayor empresa de Argentina dedicada al cereal -un sector estratégico del país- es la primera decisión estructural del actual mandato. Es interesante porque permite vislumbrar qué modelo de país tiene Cristina Kirchner en la cabeza. Y como suele suceder con la vicepresidenta argentina: lo que se observa es una coherencia blindada con sus convicciones. Vicentin retoma la línea que inició el ingreso del Estado en YPF.

El kirchnerismo habla y debate con intensidad casi todo, menos lo verdaderamente importante. Para entender su modelo de pa√≠s y el rol que le asigna al Estado y el Mercado en ese dise√Īo, su visi√≥n de los limites de la propiedad privada y las libertades civiles, hay que ver lo que hace, porque ser√° imposible encontrar literatura validada que detalle el rumbo que se pretende.

[El Gobierno de Argentina expropia la mayor empresa de cereales del país]

No deber√≠a sorprender. Cristina tributa as√≠ al m√°s cl√°sico peronismo, un movimiento que fue tomando forma en el ejercicio pragm√°tico del poder. Pero esa flexibilidad no impide que puedan encontrarse algunas ideas persistentes. Salvo en el experimento neoliberal de Menem, la presencia de un Estado con alg√ļn grado de intervenci√≥n directa en los sectores estrat√©gicos de la econom√≠a es parte del ADN peronista. De la concentraci√≥n estatal del comercio de granos del IAPI para ac√°, en todo caso ha transitado un camino de moderaci√≥n, que no impide que en momentos que el poder considera cr√≠ticos, vuelva a emerger con convicci√≥n. Para decirlo f√°cil: cuando el peronismo intuye un riesgo o una oportunidad vital, la soluci√≥n suele aparecer de la mano de una irrupci√≥n fuerte del Estado, avanzando sobre lo privado.

La expropiación de Vicentin tributa al más clásico ADN peronista, un movimiento formado en el ejercicio pragmático del poder, pero con una idea persistente: cuando intuye un riesgo o una oportunidad vital, la solución suele aparecer de la mano de una intervención fuerte del Estado, avanzando sobre lo privado

Algunos, acaso con algo de inocencia, podr√°n argumentar que ahora estamos ante un Estado pobre, sin recursos para desplegar un poder expansivo. Pero ese dato de la realidad, visto desde un Estado que se sue√Īa fuerte, es en todo caso una se√Īal de urgencia para acelerar la reconstrucci√≥n. Que el Estado no tenga dinero es secundario. En todo caso tiene el monopolio de la fuerza e infinitos resortes administrativos para hacerse de lo que le falta. La decisi√≥n de Vicentin es un ejemplo. Se intervino una compa√Ī√≠a que ya estaba intervenida judicialmente y en concurso. O sea, transitaba un proceso normal para una empresa traumatizada. Pero una decisi√≥n pol√≠tico-estrat√©gica se impuso a los tiempos judiciales y acaso alg√ļn d√≠a la Corte Suprema diga algo. Mientras tanto la empresa ya est√° en manos del poder.

No es un secreto la afinidad de Cristina con China y la Rusia de Putin. Países que pasaron de la pobreza y la debilidad económica y geopolítica a situaciones de mayor fortaleza, combinando expansión del Estado en áreas estratégicas de la economía con espacios delimitados -y monitoreados- de actividad privada. Putin es el ejemplo más claro de un presidente que recibe un Estado desmantelado al borde de la impotencia y a fuerza de expropiaciones y otras medidas de disciplinamiento económico, va construyendo la Rusia actual.

El lado B de estas experiencias suele transitar un denominador com√ļn: el avance sobre las libertades civiles. Pero la comparaci√≥n en este caso no se usa para estigmatizar ni para buscar similitudes mec√°nicas, sino para explorar rasgos posibles que en todo caso se van a reinventar en un entorno distinto, que incide y limita. Por eso, es ocioso hablar de Venezuela. Argentina no necesita ser Venezuela. Le alcanza con ser Argentina. Expropiaciones, alta inflaci√≥n y crisis de deuda, son ya parte esencial de nuestra naturaleza, como tambi√©n lo es la iniciativa privada, el esp√≠ritu emprendedor y la idea de un pa√≠s capitalista.

Bajo ese paraguas complejo, Cristina empieza a retomar la construcci√≥n del modelo que Macri puso en pausa. Y no parece casual que esto ocurra cuando parece transitar el camino de salida de su batalla m√°s urgente, la judicial. Un proceso penal que comienza a girar su orientaci√≥n. De denunciada a denunciante. De sospechosa a v√≠ctima. El caso Vicentin en ese sentido es transparente: un empresario fallido que apost√≥ todo a la reelecci√≥n de Macri, para apalancado en los cr√©ditos direccionados del Banco Naci√≥n, evitar el desapoderamiento de su empresa. Como algunos jueces que hoy investigan con fiereza dispositivos de los que formaron parte. Casi un ejercicio de autocr√≠tica, no sobre sus convicciones republicanas, sino m√°s bien sobre su olfato pol√≠tico. 

Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Comentarios
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones ser√° eliminado e inhabilitado para volver a comentar.