Partido Popular
Moreno marca el rumbo de Casado a La Moncloa: "Basta de enredos estériles"
El presidente de Andalucía pidió terminar la confrontación con Ayuso, que recibió una impresionante ovación en el congreso del PP andaluz.

 El presidente de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, sabe mejor que nadie que los votantes de su tierra sureña están destinados a escribir el futuro político de España. Por eso, le preocupa -y no está dispuesto a permitir- que la guerra fratricida en su Partido Popular (PP) le pase factura a las siglas con lo comicios regionales en el horizonte.

Sin todavía haber decidido si adelantará las elecciones pero con la seguridad de que Andalucía será la primera vuelta de las generales, Moreno estrenó su renovado liderazgo dando un golpe sobre la mesa este fin de semana en el congreso partidario que se celebró en Granada.

Tras ver como el cónclave que lo reeligió al frente del PP andaluz se convertía en el campo de batalla de la disputa por el poder entre la dirección de Génova y la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso, el dirigente andaluz -que siempre mantiene las formas- no dudo exigir enérgicamente una tregua.

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"Dejémonos de enredos estériles que no interesan a nadie y centrémonos en los andaluces y en cambiar el pésimo gobierno de Pedro Sánchez, ese es el objetivo", aseguró Moreno en su discurso de proclamación, en el que además remarcó que el PP "siempre ha tenido éxitos cuando estuvo unido". "Ese es el camino. La unidad, la unidad, la unidad", insistió efusivo y con el público en pie.

Tanto Moreno Bonilla como el líder nacional del PP, Pablo Casado, son conscientes de que un resultado favorable en territorio andaluz- histórico granero del voto socialista que reparte 61 diputados- catapultaría a los conservadores a nivel nacional y alimentaría la percepción de cambio de ciclo. "El camino a La Moncloa pasa por San Telmo. Lo sabe también el PSOE de Pedro Sánchez", admitió Casado, que acompañó a Moreno en el cierre del cónclave de Granada.

Es más, el líder nacional negó las acusaciones que vertió Ayuso desde el escenario del mismo congreso dos días antes al señalar a Génova como instigadora de un adelanto electoral en Andalucía. "Nunca hablamos de eso con Juanma. Me da igual cuándo son las elecciones, sé que vas a arrasar, mi única duda es si será por mayoría absoluta o no", dijo Casado al líder andaluz. .

Dejémonos de enredos estériles que no interesan a nadie y centrémonos en los andaluces y en cambiar el pésimo gobierno de Pedro Sánchez, ese es el objetivo.

"Los intereses de los andaluces son los intereses del partido" de ahí que "tienes todo el apoyo, las manos libres", remarcó el presidente del PP. 

Sin embargo, en el PP andaluz creen que todavía es muy pronto para cantar victoria, aunque esté al alcance de la mano. Desde la Junta -donde los conservadores gobernaron los últimos tres años en coalición con Ciudadanos con el apoyo externo de Vox- Moreno logró afianzar su liderazgo gracias a su gestión de la pandemia, según el análisis interno, que pone en valor datos como el récord en vacunación del 93% alcanzado en la comunidad.

También consiguió proyectar la idea del partido que quiere y del que hace gala con el lema "Andalucía, el cambio funciona". Poniendo énfasis en la gestión y el talante dialogante en contraste con el tono beligerante de Madrid, Moreno tendió la mano al enemigo histórico, el PSOE, para negociar los presupuestos.

Moreno insistió en Granada en que el PP andaluz debe ser "el partido de los andaluces, de la mayoría de esta tierra", abrazando la bandera verde y blanca.

De ahí que el líder de los populares andaluces mire directamente hacia los socialistas desencantados- los más de 400.000 que no votaron en las últimas elecciones, apuntan desde su entorno- a los que interpela cuando dice que quiere un "PP que sea transversal, con principios claros pero abierto a todo el mundo". "Hay que huir de la política de bloques. Ser radical conduce al aislamiento, ser moderado contribuye a una nueva mayoría", defendió Moreno.

Por eso, en su equipo no quieren saber nada de una polarización creciente en el seno del PP y mucho menos de una rebelión interna impulsada por la derecha más dura que representa Ayuso.

En el PP andaluz admiten que están preocupados -y también debería de estarlo Génova- porque la estabilidad de su gobierno de coalición se encuentra ahora bajo amenaza por el veto de Vox y el PSOE a sus cuentas. La actitud puede derivar en un adelanto electoral que no ven conveniente.

En el PP andaluz admiten que están preocupados porque la estabilidad de su gobierno de coalición se encuentra ahora bajo amenaza por el veto de Vox y el PSOE a sus cuentas. Un riesgo que puede derivar en un adelanto electoral.

Casado parece tener prisa -su entorno cree que así aplacaría la crisis con Ayuso-, pero Moreno no está para nada seguro de que la maniobra sea garantía de triunfo. "Los anticipos electorales pueden estar envenenados", dice a LPO un dirigente de su entorno que, no obstante, transmite preocupación por el costo político de una prolongación de la lucha por el poder orgánico en Madrid, que Ayuso reclama para sí, con el mismo derecho que lo hacen otros líderes. 

El plan del PP andaluz era utilizar su primer cónclave partidario estando en el poder en la Junta de Andalucía - tras casi cuatro décadas de gobiernos socialistas- para lanzar la precampaña electoral de Moreno.

Por ese motivo, la dirección regional no escondió su enorme malestar al ver como la disputa entre Ayuso y Casado empañaba la convención. La ovación que recibió Ayuso fue el punto álgido de esa pelea. "Vienen aquí y nos usan como escaparate", confió un dirigente a LPO enfadado.

La presencia de Ayuso era inevitable porque forma parte de la mesa de presidentes autonómicos. No obstante, creen que la madrileña se excedió priorizando su propio interés al lanzarse como lo hizo contra Génova: "Los presidentes tenemos que volar por libres. Toma tus propias decisiones y cuando las tomes, todos los andaluces sabrán que lo has hecho por el bien de todos", fue el consejo que Ayuso le dio a Moreno Bonilla, en clara referencia a la presión de Casado a favor de un adelanto electoral.

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Además, la presidenta madrileña dijo que "solo se desgasta quien no tiene las ideas claras, no es valiente y se comporta como una marioneta". Siguiendo con el debate, al día siguiente el secretario general del PP, Teodoro García Egea, afirmó que Moreno "es libre y siempre ha sido libre, por lo que no tenemos que venir de afuera a decirle lo que tiene que hacer".

Pero ha sido el propio Moreno el que tuvo que parar la pelota: "Este es un congreso de Andalucía para Andalucía, y mis esfuerzos están guiados por el interés de los andaluces. Todo lo demás no me importa", zanjó.

Solo se desgasta quien no tiene las ideas claras, no es valiente y se comporta como una marioneta. Los presidentes tenemos que volar por libres.

Los populares andaluces entienden el reclamo de Ayuso -quien fue ovacionada por el público en Granada- porque "aquí nadie entendería que Juanma Moreno no fuera el Presidente del PP de Andalucía".

A pesar de ello, un dirigente cercano a Moreno Bonilla dijo a LPO que "esta pelea es estéril y está haciendo mucho daño". "Parece que Casado quiere controlar la situación - el poder orgánico- por si si pierde las elecciones o gana y no puede gobernar, y tiene que evitar que se cuestione su liderazgo", analizó el dirigente.

Además, "eso no garantiza que Ayuso, si quiere, se le lance igualmente a la yugular a disputarle en un futuro la presidencia del PP a nivel nacional", añadió.

Por otro lado, el conflicto con Ayuso -y sus palabras en el congreso- sacaron a la luz un malestar socavado que existe más allá de Madrid con la cúpula nacional, especialmente con García Egea, por la forma en que ejerce su poder e impone cargos territoriales. "Cambiaron el orden de los congresos, primero pusieron los provinciales y luego los regionales. De esa forma impusieron nombres, como ocurrió en Sevilla", se quejaron desde la dirección de Andalucía.

Este mismo fantasma volvió a sobrevolar la sureña región apenas unos días atrás, cuando el vicepresidente andaluz, Juan Marín, de Ciudadanos, acusó a la cúpula del PP de haber filtrado un polémico audio en el que afirmaba que era "estúpido aprobar el presupuesto de la Junta con rectores en un año electoral".

Las palabras de Marín fueron gravadas por alguien de su propio partido, pero todas las sospechas de la filtración recaen sobre Fran Hervías- el ex político naranja que ahora trabaja para García Egea-, quien sería el principal interesado en un adelanto electoral y en acabar con Ciudadanos.

"Hay preocupación con lo que pasó con Marín. A Juanma le interesa que Ciudadanos crezca. Aunque a nivel nacional están muertos, en Andalucía queremos consolidar la alianza de gobierno de centro derecha", confió a LPO la fuente consultada.

En su intervención en Granada, García Egea intentó poner paños fríos y dijo que el partido está "fuerte y unido" detrás de Moreno Bonilla. El presidente andaluz cumplió con su parte y mirando a Casado afirmó en su discurso de cierre: "Pablo eres la esperanza de los españoles de tener un presidente serio y capaz. La alternativa para dejar atrás la demagogia. Serás el presidente de los españoles...cuenta con nosotros", aseguró.

El Secretario General del PP, Teodoro Garcia Egea.

Y tomando el guante, Casado recordó que ya en 2018 se volcó en la campaña de Moreno. "Mereció la pena. Algunos pocos no creían en él, yo siempre creí", dijo. También recordó que algunos decían que la negociaciones de Gobierno debían liderarse desde Madrid, y en línea con las palabras de García Egea repitió que "lo que ocurre con Andalucía lo decide Andalucía". De hecho, si algo parece haber quedado claro tras los desencuentros es que el único que puede marcar el camino y los tiempos es Moreno Bonilla.

"Juanma es quien mejor conoce el terreno, la base social, y dijo que iba a agotar la legislatura. Sabemos que nos costó llegar hasta aquí, y no es tan sencillo mantenerlo. Si el PSOE se recupera luego no lo vuelves a sacar del gobierno", insiste la fuente consultada, que recuerda que el electorado andaluz "es socialista", en referencia a los estudios sociológicos que apuntan a una mayoría de centro izquierda en la región.

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Andalucía es el territorio más poblado de España e históricamente ha sido -junto con Cataluña- la palanca del PSOE para llegar a La Moncloa. A nivel regional, el PP llegó a la Junta tras obtener en 2018 su peor resultado histórico con 26 diputados pese al triunfo del PSOE, que sufrió una debacle y se quedó con 33 escaños. Los conservadores pactaron un gobierno de coalición con Ciudadanos y Vox apoyó la investidura de Moreno y Marín, una alianza que hasta ahora había funcionado y que pretenden editar.

Andalucía es el territorio más poblado de España e históricamente ha sido -junto con Cataluña- la palanca del PSOE para llegar a La Moncloa. En el equipo de Juanma saben que Andalucía es "socialista" y por eso evitan atacar con virulencia al PSOE.

"Moreno tiene un estilo muy diferente al de Ayuso. Apuesta por el centro. Aquí no podes atacar con virulencia al PSOE porque lo podes movilizar a sus bases. Y no es lo que queremos", subrayan desde el PP andaluz. La estrategia es dejar la derecha a Vox, porque no están convencidos de que Santiago Abascal quiera entrar en un futuro gobierno tras verlo que está ocurriendo con Unidas Podemos. "Una cosa son las proclamas y otra es gobernar", apuntan los conservadores.

El próximo miércoles el Parlamento andaluz se reúne para votar las enmiendas a la totalidad de los presupuestos. Si Vox y PSOE cumplen con su amenaza, el proyecto caerá y Moreno tendrá que prorrogar los actuales, lo que automáticamente no lo aboca a nuevos comicios pero "sería un despropósito", señala el PP andaluz, que ve estos presupuestos como estratégicos para la recuperación, por ser los de la gestión de los fondos europeos Next Generation.

Los plazos meridianamente se conocen. En febrero vuelve la actividad parlamentaria, y si la oposición veta todos los decretos y leyes, entonces Moreno se verá abocado a convocar elecciones. Ante de que esto suceda, Moreno quiere agotar todas las posibilidades y dice que no desistirá en intentar alcanzar un acuerdo en las próximas horas. "El PP de Andalucía no está solo. Somos 8 ,5 millones de andaluces. Por eso es importante que dialoguemos y busquemos puntos de encuentros", insistió.

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