Cataluña
Las bases de la CUP se inclinan por mantener el boicot al Govern
El presidente del gobierno catalán, Pere Aragonès, depende de la CUP para aprobar los presupuestos. Los militantes de los anticapitalistas, críticos con el rumbo económico del Govern y empeñados en recuperar la iniciativa del proceso de secesión, tendrán la última palabra en una votación este lunes.

El presidente del gobierno catalán, Pere Aragonès, navega en la incertidumbre derivada de su sociedad con la CUP, partido que fue clave para su investidura y al que ahora confió en exclusiva la aprobación de los presupuestos de 2022.

Los militantes de los anticapitalistas, críticos con el rumbo económico del Govern y empeñados en recuperar la iniciativa del proceso de secesión, tendrán la última palabra en una votación que se llevará a cabo el lunes de forma telemática y parecen poco dispuestos a darle aire a ERC y Junts.

La ampliación de El Prat divide al gobierno catalán

A última hora, el Ejecutivo catalán cedió ante algunas de las demandas de los diputados de la CUP con la retirada de 120 millones de euros para el centro recreativo y turístico BCN World y comprometiéndose a no formalizar la candidatura olímpica a los Juegos de Invierno sin antes hacer una consulta ciudadana. "Ni un solo euro público" dice Aragonès que destinará a los macroproyectos urbanísticos en los que el Gover estaba comprometido.

Otro de los guiños del nuevo documento es que la Generalitat renunciará a la acusación particular en siete casos de personas imputadas por disturbios durante la investidura fallida de Carles Puigdemont en 2018, y revisará las acusaciones donde no hayan agentes de los Mossos lesionados.

También se comprometen a que la unidad antidisturbios de la policía catalana participe en los desahucios bajo los principios de "mínima intervención y proporcionalidad", aunque la CUP reclama que directamente no formen parte de estas operaciones.

Aragonès apuesta a un referéndum acordado en medio de la presión de sus socios

Los socialistas, que se ofrecieron a negociar su apoyo a los presupuestos en su estrategia por romper el bloque independentista, acusaron a Aragonès de estar "vendiendo el país a la CUP". "¿Qué precio está dispuesto a pagar", preguntó la portavoz socialista Alicia Romero tras conocer la última propuesta que ERC y Junts hicieron a la CUP, partido que la oposición define como radical y desestabilizador.

En el apartado de vivienda, salud y educación, algunas partidas propuestas por el Govern a sus socios parlamentarios avanzan en el sentido que reclamado pero se mantienen lejos de "lo necesario", según fuentes cuperas consultadas por LPO. 

Cinco meses después de facilitar la investidura de Aragonès, la dirección del partido anticapitalista preguntará a sus bases si enmienda la totalidad de los presupuestos con una pregunta abierta que también contempla poder seguir negociando, o la abstención

Por norma, la CUP somete sus decisiones claves a la votación de la militancia, que en el pasado ya ha forzado cambios radicales como fue imponer la retirada de Artur Mas como candidato a la investidura en 2015, cuando el bloque independentista obtuvo su primera mayoría absoluta para impulsar la secesión.

Cinco meses después de facilitar la investidura de Aragonès, la dirección del partido anticapitalista preguntará a sus bases si enmienda la totalidad de los presupuestos -el instrumento más importante de un gobierno- con una pregunta abierta que también contempla poder seguir negociando, o la abstención.

Pere Aragonès 

A pesar de que ERC insiste en que sus cuentas recogen lo pactado con la CUP en la investidura y expresa optimismo de cara a un levantamiento del bloqueo, lo cierto es que los militantes anticapitalistas y soberanistas acumulan frustración.

Así se ha puesto de manifiesto en el debate interno en el marco de la CAP (Coordinadora Abierta Parlamentaria), el organismo en el que se discuten mensualmente las funciones más cotidianas de la CUP, un partido que recibe el apoyo de varias formaciones de la izquierda anticapitalista y soberanista. 

Las Asambleas Abiertas Parlamentarias, que se reúnen en momentos puntuales para tratar cuestiones claves, están convocadas este fin de semana para evaluar las cuentas de Aragonès, antes de posicionarse definitivamente el lunes

Las Asambleas Abiertas Parlamentarias, que se reúnen en momentos puntuales para tratar cuestiones claves, están convocadas este fin de semana para evaluar las cuentas de Aragonès, antes de posicionarse definitivamente el lunes.

Y la temperatura del termómetro no ha bajado.

Poble Llibre, un pequeño partido revolucionario independentista, es el único que planteó la posibilidad de abstención, al igual que a principios de años propuso entrar en el gobierno catalán para asumir responsabilidades en la nueva etapa con el objetivo de empujar hacia la secesión.

Sin embargo, "en los debates internos más recientes la gente de Poble Llibre no apareció", confió a LPO Esther del Alcázar, dirigente de Lluita Internacionalista, otra de las formaciones que forman parte de la coalición de la CUP y que se opone rotundamente a la tramitación de los presupuestos.

"Entre los que estábamos en las últimas reuniones la posición mayoritaria eran intervenciones a favor de la enmienda a la totalidad. Pero nunca sabemos qué pasará porque en la CUP todo es bastante impredecible", advierte.

No obstante, la tendencia es clara por cuestiones más de fondo que trascienden el detalle de la propuesta presupuestaria. Según del Alcázar, "hay varios puntos que son determinantes, uno de ellos el apoyo de ERC a los presupuestos del PSOE y Podemos que entregan los fondos europeos Next Generation a las empresas del Ibex-35".

"ERC está dando apoyo a posiciones que van a generar más deuda pública y planes que no son ni autosuficientes ni municipalistas", remarca la militante de Lluita Internacionalista, una organización en el contexto de la actual crisis energética pide al Govern "expropiar a las eléctricas".

"Todos los compromisos con la CUP de la investidura están incumplidos. La Generalitat han vuelto a imputar a compañeros en juicios apoyándose en policías acusados de insultos racistas", apunta del Alcázar, que no se fía de la promesas.

En relación con los desahucios por impagos, un tema preocupa mucho a los anticapitalistas, creen que el Ejecutivo no garantiza que los Mossos no actuarán contra la gente que defiende a los vecinos que están a punto de quedarse en la calle. Por otro lado, en el apartado de vivienda pública, la oferta de ERC y Junts de 750 millones (400 más que en los anteriores presupuestos) sigue estando lejos de los 1.000 millones que pide la CUP. 

"En conjunto no vemos pasos para favorecer una política de izquierda y menos de defensa nacional", insiste del Alcázar, quien considera que ERC "ha vendido su apoyo a los presupuestos del Estado a cambio de una ridícula cuota de Netflix en catalán". "Cambian independencia por Netflix y no plantan cara", insiste indignada.

Eulàlia Reguant, portavoz de la CUP en el Parlamento catalán

Endavant, otro grupo con peso entre los cuperos, también apuesta por tensar la cuerda y bloquear los presupuestos. Sus argumento se apoyan también menos en los detalles de las cuentas y más en el incumplimiento global de ERC el acuerdo de investidura.

El gobierno de ERC y Junts "mantiene los fundamentos del modelo económico neoliberal basado en la terciarización de la economía, la precarización de las condiciones laborales y los macroproyectos especulativos", argumenta Endavant.

Además, acusan a Aragonès de promover un escenario de estabilidad del conflicto para poder hacerse con los fondos europeos. "Podemos constatar que la acción del gobierno autonómico no ha caminado en absoluto en la dirección de acumular fuerzas para generar un marco de defensa de derechos y hacia el embate democrático con el Estado", concluyen los militantes de este grupo secesionista.

Si como apunta el clima malestar en la CUP gana la opción de presentar la enmienda a l a totalidad, se producirá un primer punto de inflexión en la actual legislatura, ya que Argonès pasará a depender del PSC y los comunes.

Ante la crisis en el Govern, los socialistas le tienden la mano a Aragonès

ERC se resiste a que se produzca una ruptura en el bloque independentista que pueda dar un gran protagonismo al PSC- actualmente primera fuerza de la oposición- aunque la CUP considera que el rechazo a los presupuestos no implica soltar del todo la mano al gobierno.

La alternativa que tiene el President, no obstante, sería prorrogar las cuentas de 2020, lo que igualmente significaría un fracaso rotundo y no despejaría el fantasma de una futura moción de confianza por parte de la CUP.

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