Perú
Castillo lanzó una reforma agraria pero promete que "no habrá expropiaciones"
El presidente del Perú recordó que fue una promesa de campaña y aseguró que beneficiará a dos millones de productores. La oposición anticipó su rechazo.

El presidente Pedro Castillo, anunció la puesta en marcha de "la segunda reforma agraria" del Perú, con el objetivo de poner en valor a los agricultores, sobre todo del interior del país.

La medida agita el fantasma de la expropiación que muchos empresarios temieron durante la campaña electoral y aumenta la sospecha de un giro radicalizado del gobierno liderado por el maestro rural. Sin embargo, Castillo trató de tranquilizar a quienes tienen dudas, asegurando que su Gobierno quiere poner al Estado "al servicio" de los agricultores.

"Quiero dejar muy claro que en esta segunda reforma agraria y que este clamor del pueblo no busca expropiar tierras ni afectar derechos de propiedad a nadie", aseguró Castillo.

El gobierno del peruano Castillo amenaza con expropiar el gasoducto de Camisea donde participa Repsol

Entre las medidas, propuso crear un "gabinete de desarrollo agrario y rural"; dar "un acceso más justo a los mercados, con mejores precios" y dar beneficios tributarios a las comunidades campesinas y nativas. También, mejorar las infraestructuras viales, la electrificación y la conectividad rural; impulsar planes de negocio y emprendimiento, así como crear "un fondo de la mujer rural".

Quiero dejar muy claro que en esta segunda reforma agraria y que este clamor del pueblo no busca expropiar tierras ni afectar derechos de propiedad a nadie

Uno de los primero funcionarios en respaldar la medida fue el ministro de Economía y Finanzas, Pedro Francke, uno de los pocos ministros que no responden al lider de Perú Libre, el comunista Vladimir Cerrón, y el único funcionario de confianza con el mercado y el empresariado.

Francke dijo en su cuenta de Twitter que "la segunda Reforma Agraria implica apoyar nuestra agricultura familiar, la que nos alimenta todos los días. Desde el MEF apoyamos cambios para frenar la competencia desleal de alimentos importados, mejorando la franja de precios de manera técnica para proteger el agro nacional".

"No es expropiación sino inclusión. Más mercado para nuestros productores con compras públicas de alimentos de más de 600 millones de soles anuales en los próximos tres años e inversiones en mercados de productores en las provincias del país", añadió el economista quien además planteó: "La segunda reforma agraria es que los mercados agrarios funcionen mejor. Desde el MEF estamos apoyando decididamente la reactivación agraria con una línea de crédito de 600 millones de soles vía AgroPerú, el apoyo a FAE-AGRO. Impulsaremos una banca de fomento agrario".

LPO consultó a Eduardo Zegarra, jefe de gabinete de asesores del ministerio de Desarrollo Agrario y Riego de Perú, y dijo que "la medida implica cambios en la política pública en favor de la agricultura familiar que es la orientada a la alimentación y ha tenido 30 años de total abandono y expuesta a políticas neoliberales extremas a un sector con más de dos millones de agricultores familiares. El primer tema de esta reforma es revertir ese abandono y colocar al sector en el centro de la política pública".

El funcionario aclaró que "no se van a generar procesos expropiatorio de ningún tipo aunque si pueden haber medidas para regular las grandes extensiones de tierras pero el eje central está en la promoción".

La medida implica cambios en la política pública en favor de la agricultura familiar que es la orientada a la alimentación y ha tenido 30 años de total abandono y expuesta a políticas neoliberales extremas

"Se esperan impactos en cuanto ingresos y mejora de calidad de vida de más de dos millones de pequeños productores, mejores precios y con el tiempo en productividad y asociatividad en capacidad de organizarse empresarialemnte para llegar a mercados regionales y de exportación y la industrialización artesanal y local", agregó.

Sobre las denuncias que plantean que se trata de un giro radicalizado, Zegarra señaló que "la segunda reforma fue una promesa de campaña de la izquierda, Castillo tomó esta bandera y la hizo suya y además es una bandera de los diversos gremios de la agricultura familiar, campesina y comunera". "No tiene rasgos de reforma expropiatoria sino más bien es un cambio en la manera que el Estado se relaciona con los productores. Es un gran reto y en los próximas meses se irán desplegando las medidas tomadas por el Presidente", añadió.

Castillo habla de "segunda reforma agraria" porque la primera fue implementada por la dictadura 1969 por el militar nacionalista que la encabezó, Juan Velasco Alvarado que el gobierno de Castillo reivindica. Allí, se incluyeron cambios en el régimen de titularidad de la tierra.

La iniciativa debe pasar por el Congreso y el trámite no será sencillo. Legisladores de la oposición de derecha representada por los bloques Renovación Popular, Alianza para el Progreso, Fuerza Popular, Podemos y Acción Popular rechazaron la propuesta y las declaraciones del primer ministro, Guido Bellido, quien aseguró que si no se aprueba"devolveremos a cada uno de los congresistas a sus pueblos".

El congresista Jorge Montoya, vocero de Renovación Popular, señaló que "Bellido demuestra ignorancia de los modos democráticos". "No sabe de lo que está hablando. Primero que entreguen el proyecto de ley [sobre la anunciada segunda reforma agraria]. Lo debatiremos y veremos qué sigue. Para hablar si habrá o no algo, primero hay que presentarlo. Después de que escuche el debate, podrá dar una opinión. No puede criticar algo que no ha sucedido, porque se convertiría en una amenaza, y eso no lo vamos a aceptar", añadió en diálogo con El Comercio.

La reforma agraria de Castillo consta de 5 claves. La primera medida será la creación de un "gabinete de desarrollo agrario y rural" presidido por el jefe de estado que estará formado por varios ministerios de su gabinete, así como por representantes de gobiernos regionales y municipales.

Castillo habla de "segunda reforma agraria" porque la primera fue implementada por la dictadura 1969 por el militar nacionalista que la encabezó, Juan Velasco Alvarado que el gobierno de Castillo reivindica. Allí, se incluyeron cambios en el régimen de titularidad de la tierra.

Otro de los ejes de la reforma es "la protección y el cuidado del agua", para lo cual "se implementará un programa de siembra y cosecha de agua que incluya la construcción de cientos de cochas (lagunas) y microrreservorios en nuestras cuencas andinas".

Por otra parte, Castillo señaló que el quinto eje "contiene los elementos centrales de transformación que llevarán a un cambio estructural de la agricultura: más asociatividad y cooperativismo entre los productores, así como industrialización y fomento rural".

El momento del presidente peruano es delicado. La imagen cayó del 53 al 38 por ciento en a penas unos meses de gestión, su gabinete recibe fuertes cuestionamientos por supuestos vínculos con el terrorismo o por no estar lo suficientemente calificados y crecen las voces que indican que le costará terminar su quinquenio.

La tensión de fondo es la influencia que ejerce una ala dura de izquierda más enfocada en medidas estructurales como la reforma de la Constitución en un Presidente que no tiene mayoría parlamentaria. 

Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Comentarios
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.