Política
Pedro Sánchez, abocado a elegir entre crisis de Gobierno o elecciones generales
Moncloa contemplaba un adelanto electoral en caso de un fracaso rotundo de Pablo Iglesias que ha terminado por confirmarse; sin embargo, la inesperada debacle del PSOE lleva ahora a analizar los próximos pasos, entre renovación o botón nuclear

Pedro Sánchez e Iván Redondo, los artífices de la campaña fallida de Ángel Gabilondo en la Comunidad de Madrid, evitan a esta hora el foco público después de consumarse el estrepitoso fracaso del PSOE, que este martes perdió el liderazgo de la oposición, siendo superado por Más Madrid y con 24 diputados, el peor resultado en la historia del partido. 

En los planes de Moncloa se contemplaba el fracaso rotundo de Pablo Iglesias en los comicios después de su salida del Consejo de Ministros. Una opción que abría la puerta a un adelanto electoral en otoño, aprovechando la debilidad de su principal rival por la izquierda. Sin embargo, los malos resultados cosechados por el propio Partido Socialista han superado todos los pronósticos, y el debate será si continuar con la hoja de ruta para ir a elecciones, o limitarla a una remodelación de Gobierno de la que se lleva hablando desde el principio de la crisis sanitaria. 

[Iglesias deja la política tras su fracaso en Madrid: "Soy el chivo expiatorio de la derecha"]

La  frustrada operación para derrocar al PP de Murcia, con el acuerdo entre Ciudadanos y Ferraz para derrocar al presidente popular Antonio López Miras, se saldó con un seísmo en Madrid, donde Isabel Díaz Ayuso, que compartía gobierno con Ciudadanos, convocó elecciones ante la posibilidad de ser despojada de la Puerta del Sol mediante la misma fórmula de la moción de censura -una iniciativa que los partidos de oposición trataron de presentar después, sin éxito-. 

Este nuevo movimiento ponía en peligro la supervivencia de Podemos, que corría serio riesgo de no llegar a la barrera del 5% y quedar fuera del Parlamento autonómico. Aquella fue la oportunidad para que Pablo Iglesias diera el primer paso de su salida, anunciando su salto a la plaza madrileña después de su bloqueo dentro del Consejo de Ministros, donde Pedro Sánchez llevaba meses ninguneándole. 

Después de unos primeros meses felices entre ambos líderes de la coalición, con comidas semanales en el Palacio de la Moncloa, el presidente de Gobierno puso fin a su relación con Iglesias, harto de los duros ataques del líder de Podemos en denuncia por los "incumplimientos" del acuerdo, y le ninguneó durante meses, posponiendo desde principios de año una reunión que finalmente nunca llegó a producirse.

[Casado pide a su equipo "estar preparado" ante un adelanto electoral de Sánchez en octubre]

Consciente de su bloqueo, Iglesias decidió abandonar el Ejecutivo para salvar a Podemos en la capital, consciente de que quedar fuera de esta plaza supondría una herida de muerte. Tal como adelantó LPO a mediados de marzo, el ya ex líder de Podemos contemplaba esta opción como un trampolín  perfecto para una salida honrosa de la política, cargada de épica por haberse sacrificado por su partido y abandonando al no haber logrado su objetivo de un Gobierno de coalición. Obsesionado por cómo quedará retratado en los libros de Historia, Iglesias vio en Madrid la ocasión por apuntalar su figura al servicio de la izquierda.  Finalmente las previsiones se cumplieron y la debacle obtenida este martes llevó al ex vicepresidente a anunciar su salida de la política.

En otro escenario, el fracaso de Iglesias hubiera sido visto como una ocasión excepcional en Moncloa para arrebatar el espacio de Podemos en las urnas, convocando unas elecciones generales para octubre. Sin embargo, la apuesta por Ángel Gabilondo y el diseño de la campaña por parte de Redondo y de José Luis Ábalos hizo naufragar cualquier posibilidad de éxito y restaron credibilidad al candidato socialista, que ya preparaba su salida para ser el Defensor del Pueblo. Conforme avanzaba los días y las encuestas pronosticaban el rotundo fracaso, Pedro Sánchez se apartó del candidato, dejándole sólo en su enfrentamiento con las urnas. Este martes, después de confirmarse la debacle, no había ni rastro de la ejecutiva del partido durante la comparecencia de Gabilondo. 

Elecciones o remodelación de Gobierno

La importante derrota del PSOE en Madrid lleva ahora a replantear la opción de convocar elecciones. Hace unas semanas era visto como una ocasión perfecta para aprovechar la debilidad de la nueva candidata de Unidas Podemos, Yolanda Díaz, y conseguir atraer al votante morado tras la caída en desgracia de Iglesias. Un elemento al que ahora podría sumarse el horror vacui en la cúspide del partido morado. 

Esta convocatoria llegaría después de verano, ya muy avanzada la campaña de vacunación, por la que el presidente podría arrogarse el éxito. Este movimiento también podría ir acompañado de la euforia social tras decretarse el fin de la obligatoriedad de las mascarillas en lugares abiertos, y de la relajación de las prohibiciones actualmente vigentes por la declaración de crisis sanitaria. 

[Fernando Simón podrá vetar a Sánchez cuando decrete el fin de la crisis sanitaria y la vida sin mascarilla

Sin embargo, la debacle del socialismo en la capital ha dado alas a Isabel Díaz Ayuso, que ha rozado la mayoría absoluta y no necesitará a Vox para gobernar. Este resultado pone en jaque la estrategia diseñada en Moncloa, que a estas horas hace balance de daños con un amago de revuelta en la federación madrileña, donde algunas voces piden la dimisión de la ejecutiva tras los malos resultados y la conformación de una gestora.

En caso de que las elecciones no sean la opción elegida, resulta inevitable para Sánchez hacer una remodelación del Gobierno. Después de la crisis sanitaria y económica, y tras la retirada de Iglesias, podría tratarse de una reducción de carteras donde se disminuyera la cuota del PSOE y la morada, en la que peligra el ministro Manuel Castells, el miembro del Gobierno con menos presencia, y competencias extremadamente limitadas. También queda en el aire la continuidad de Reyes Maroto, que durante la campaña fue lanzada como posible vicepresidenta de Gabilondo, comprometiendo fuertemente su futuro dentro del Consejo de Ministros. Después del fracaso, su labor en el Ejecutivo ha quedado fuertemente cuestionada, y podría ser resituada en otro puesto del organigrama de Gobierno. 

Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Comentarios
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.