Ximena Caraza
"España es la puerta de entrada a Europa para México"
La directora general de Casa de México en España, Ximena Caraza, habló con LPO sobre las oportunidades de negocios para ambos países.

La Política Online entrevistó en Madrid a una mexicana de larga trayectoria española: Ximena Caraza,  directora General de Casa de México en España desde hace cerca de tres años y durante los 22 anteriores, en la oficina diplomática de México en España, en distintos cargos vinculados con la promoción turística y empresarial. 

Casa de México es una institución situada en un magnífico palacete en el barrio de Chamberí, cedido en su día por la alcaldesa Manuela Carmena mediante comodato, que cuenta, además de sus oficinas para labor empresarial, con un excepcional museo y salón audiovisual. 

El organismo, fundado en 2018 y financiado al 100% por el presidente, el empresario Valentín Díaz Morodo, quiere fomentar la actividad económica y cultural entre ambos países, con nuevos modelos si es posible: la colaboración entre compañías y la implicación de los dos países en una nueva y potente cadena de valor de la economía.  En sus tres años de vida aproximados, alrededor de 300.000 personas han visitado sus instalaciones.  

Ximena Caraza es, además, consejera de Realia, simpatizante del Atlético de Madrid y amante del teatro español. Nos recibe en su despacho: 

¿Qué atractivos tiene México para la empresa española?

Atractivos hay muchos. Tenemos que considerar que la relación México-España tanto de inversión como de comercio es muy activa. Si hablamos de cuáles son los atractivos para España de un mercado como México, lo primero que yo nombraría es que México es un país de 125 millones de habitantes con una población con edad media de 27 años. Hay muy pocos países en el mundo que tengan una población tan joven con capacidad de consumo.

Evidentemente, es una realidad que México tiene un alto índice de pobreza y se trabaja para ir mejorando, pero es un hecho que tenemos una población enorme. El mundo es muy grande, pero cuando lo analizas se vuelve pequeño. Nuestra juventud va a necesitar banca, energía, agua, servicios de transportes... va a demandar mucho a una serie de sectores. A diferencia de España, cuya población ya tiene 47 años de media; muy desarrollada, México ofrece un mercado a nivel de consumo y servicios enorme.

¿Aconseja entonces a las compañías de España redoblar esfuerzos allá, incluso pese al Covid?

Por supuesto. En primer lugar, tendremos que aprender a vivir con el Covid, porque no sabemos cuánto va a durar este ‘bicho'. Esto es una realidad. Pero los mercados no se paran. Siguen activos. El consumo se sigue dando, las exportaciones y también las inversiones. Porque México requiere de importantes inversiones para desarrollarse en sectores prioritarios. Evidentemente, el Covid nos ha impedido el contacto físico y poder seguir viajando, algo que en las relaciones México-España siempre ha sido muy importante. Pero es imprescindible que las relaciones empresariales sigan entre los dos países. No hay que olvidar que México es el país con mayor inversión en España de Latinoamérica, de la misma manera que España es nuestro segundo inversor, después de EE UU. Hay ya una gran presencia de empresas mexicanas en España.

Y a la contra, ¿cómo es la foto fija de la presencia mexicana en España?

La presencia mexicana está en diferentes espacios. Está muy presente en el sector de la alimentación. Si te digo que Campofrío es 100% mexicana, sorprendería a muchos españoles, porque es una empresa que muchos consideran totalmente española. Pero hoy su capital es 100% mexicano. Bimbo es otra empresa que los españoles consideran propia, pero es 100% mexicana, también. Está el Grupo Alsea, que tiene alrededor de 1.800 restaurantes, con Domino´s Pizza, la cadena de Fosters Hollywood, Vips, Starbucks... pero también tenemos otras empresas como Cemex, muy conocida pues era la antigua Valenciana de Cementos, está Avanza, de transporte de cercanías y hay empresas en otros sectores como el de automoción, con el caso de Sigma o de tecnología... y luego también hay una presencia que permea más, como restaurantes o pequeños negocios, que está mucho más en contacto con el español a nivel de calle. Sin olvidar las constructoras, que está FCC con capital importante mexicano y OHL... me da gusto que la empresa mexicana se esté internacionalizando en esos sectores, cosa que antes no se veía. Sobre todo, es una presencia con empresas españolas para también salir al mundo con una competitividad mejor, entre lo que te puede ayudar tener una empresa basada en México y comprar una española para poder acudir a ciertas licitaciones internacionales.

¿Además de las Ibex, hay empresas de segundo y tercer nivel en México?

Sí. Hace ya tiempo. Generalmente, las primeras empresas que llegan a un país son las grandes; ‘las Ibex', y eso genera un fenómeno de atracción. Lo que es importantísimo es la cadena de valor. Y ahí México y España tienen un amplio espacio para poder unirse y hacer una mejor mancuerna en esa cadena de valor. Por ejemplo, lo vemos en el sector de automoción. La cadena de valor es importantísima. México es un país que sobresale en la producción de coches, por consumo propio y por ventas a EE UU y en ese sentido ya han llegado empresas medianas más especializadas, que forman esa cadena de valor. También en muchos otros sectores. Nos falta un poco más esa promoción de acercar empresas mexicanas con españolas en un desarrollo de esa cadena de valor.

¿Cuáles son los proyectos futuros más atractivos en México para la empresa española?

Serán los proyectos básicos. México requiere muchísimo de esos sectores. Pero insisto también en que a nivel de comercio hay grandes oportunidades. Nosotros, cuando analizamos un poco la balanza comercial entre México y España nos damos cuenta de que España diversifica mucho sus exportaciones, pero nosotros no hemos logrado dar ese paso. Más del 80% de nuestra balanza comercial con España está compuesta por petróleo y derivados. Creo que ahí hay una oportunidad muy interesante para la empresa mexicana para poder internacionalizarse en España.

¿Por ejemplo?

Todo lo que son productos de alimentación. Pescados y mariscos. Exportamos poquísimo pescado y marisco a España, cuando España es después de Japón, con Madrid en particular, el mercado más importante mundo. Hay una amplísima oportunidad. Con frutas y verduras pasa lo mismo. España está importando aguacate de Bolivia, de Panamá, de Colombia y el aguacate mexicano es el más reconocido internacionalmente por su sabor, el famoso Hass. Las berris (frutas del bosque)... Pero también en autopartes.... Cuando vas desmembrando un poco y ves los sectores donde España es fuerte, México tiene una enorme ventana de oportunidad.

¿Y ve usted posible que se aproveche?

Sí, claro que lo veo posible. La empresa mexicana está muy enfocada a EE UU, principalmente, y a Canadá. Y, en menor grado a América Latina. Tiene que haber un conocimiento más profundo entre las grandes oportunidades que existen entre España y México en todos los sectores. No hay que olvidar, además, que existe una enorme red de acuerdos de libre comercio en México. Eso, realmente, (y desafortunadamente), es muy poco conocido. Si una empresa española se pone a ver la manera de realizar un negocio con México, en una operación con contenido básico español y a la vez mexicano, todo ese producto se puede exportar a Japón, a Israel, a Europa, a Estados Unidos... a una cantidad de mercados impresionantes y creo que eso es algo a lo que todavía le queda un camino importante por andar.

Entonces, ¿cómo ve las relaciones comerciales España-México (y viceversa) dentro de, por ejemplo, 10 años?

Voy a ser muy honesta: van a seguir. Habrá empresas que salgan, otras que entren... nosotros no queremos que ninguna salga, lo que queremos es que haya más empresas haciendo negocios con empresas mexicanas... En ese sentido, ha cambiado, no sólo en México, sino en general en América Latina, la forma de hacer negocios. Antes, las empresas españolas iban a nuestros países e iban muy solas. No se asociaban y se desarrollaban al 100% en México con gran éxito y gran cantidad de empleos... ahora, ese modelo se ha ido modificando y cada vez más se impone la idea de crear asociaciones entre empresas mexicanas y españolas, para poder realmente aprovechar al máximo lo bueno que tienen cada una. Creo que México es un país que ha crecido enormemente en eso y hay una realidad diferente para hacer negocios. Antes, tal vez no teníamos ciertas experiencias que sí tenían las españolas por tener un mayor desarrollo, o por participar en otros países del mundo. Pero México ya la tiene. México ya participa con sus empresas en muchas licitaciones internacionales. La forma de hacer negocios ha cambiado. No se ha detenido y tantos los empresarios españoles como mexicanos son suficientemente inteligentes para darse cuenta de que hoy hay una nueva forma de hacer negocios.

¿Tienen alguna idiosincrasia propia reconocible la empresa española y la mexicana?

Pues una común de la empresa española es que creen que conocen México y muchas veces conocen lo que ellos creían que era. Y se enfrentan con diferencias profundas. Algo parecido ocurre con la mexicana: siempre digo que hablamos la misma lengua, pero no el mismo idioma. Creemos conocernos muy bien, pero no nos conocemos muy bien y el español cuando va a México quiere hacer negocios como está acostumbrado a hacerlos en España. Y se olvida del ingrediente de que está en otro país y hay una forma diferente de operar. Lo mismo ocurre a veces con las empresas mexicanas en España. En tantos años que me he dedicado a las relaciones entre compañías entre México y España, muchas veces tenía que ejercer de ‘traductora'.

Es decir, ¿hace falta más conocimiento local por ambas partes?

Sin lugar a dudas. Creo que es básico un ingrediente local dentro de cualquier de las empresas que operan, ya sea en México o España.

¿Es posible que se haya descuidado este aspecto?

No diría descuidado, porque nunca se le ha dado la importancia que debería tener. Yo me encuentro con muchas empresas españolas o mexicanas que se quejan, pero tienen que tener claro que España o México funcionan de una determinada manera. Y si quieren hacer negocios en ese país tienen que entenderlo. No quiere decir que esté bien. Todo es mejorable o modificable, pero así es la manera. En ese sentido, hay un poco de soberbia en las empresas españolas con el caso de México en particular, cuando dicen "se va a hacer esto como yo sé hacer" y sí, claro que se va a hacer como tú sabes porque por algo eres una gran empresa que se está internacionalizando y si no, te puedes ir a otro país, pero tienes que tomar en cuenta el ingrediente local. Es importantísimo. Y las empresas españolas lo han ido descubriendo. Las que están hace muchos años ya lo saben. Pero las nuevas no. Sobre todo, la pyme no está acostumbrada a entender que hay otra forma de hacer negocios y eso es muy importante.

¿Existen comunidades mexicanas en España fuertes, y viceversa?

Los ciudadanos mexicanos que residen en España se calcula que son 80.000. Pero la verdad es que es difícil de saberlo, porque el ciudadano mexicano que reside en España permea muy bien en la sociedad española. Así, no hay esa red importante de apoyo por parte de la comunidad mexicana, como sí ocurre en otros países. Lo mismo pasa con los españoles en México. La verdad, no sé cuál es el número de españoles en México, pero sé que es bastante más amplio que el número de mexicanos en España. Y pasa lo mismo: el español permea tan bien en México que no se genera una gran comunidad española.

¿Qué lugar ocupa España como destino de inversiones mexicanas?

Uno de los principales, aunque no el principal. Pero, evidentemente, España es la puerta a Europa y así lo hemos visto con las empresas que antes te he citado. España, realmente, ha sido un país que siempre ha atraído a los mexicanos, pero esto sobre todo se ha intensificado en los últimos 15 años, con grandes compras por parte de empresas mexicanas. México, sin embargo, tiene grandes empresas internacionales que están presentes en EE UU, en Japón, Asia, América Latina... aunque subrayo: España es uno de los principales países.

Déjame insistir para terminar: la presencia de empresas mexicanas en España tiene que seguir creciendo. El mundo cada día se vuelve más pequeño y en México hay 80 millones de consumidores. Hay muy pocos que tengan esa dimensión. Sí, hemos pasado por crisis, ahora estamos con la pandemia... pero los negocios tienen que continuar. Y las necesidades en México van a seguir existiendo, sobre todo en ciertos sectores prioritarios, alimentación, textil... en cualquier centro comercial mexicano, el 60% de las tiendas textiles son españolas. ¿Qué tiene que aprender México? Pues que ese textil no se fabrique sólo en países ajenos, sino que también se pueda fabricar en México. Eso es volver a la cadena de valor.

México ha tenido una transformación enorme. Si se analiza nuestro país en los años 80, cuando entraba en el GATT (General Agreement on Tariffs and Trade), más del 90% de las exportaciones eran petróleo. Hoy, esa cifra tiene que ver con productos que tienen algo intervenido; son productos transformados, no básicos. Y esa transformación tiene que continuar, porque México es un país muy joven. Eso abre unos mercados inmensos. Lo dicho, habrá empresas que se irán, pero otras muchas llegarán. 


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