Gobierno
Sánchez tensa la cuerda con Iglesias para provocar una ruptura que justifique adelantar elecciones
Desde Moncloa afirman que el objetivo es agotar la legislatura, pero advierten que si Podemos rompe la coalición los comicios serán inevitables: "Ellos serán los culpables"

 "Si Podemos rompe, todo cambia". Esa es la advertencia que el equipo más cercano a Pedro Sánchez lanza desde Moncloa a Pablo Iglesias. El presidente insiste en que el objetivo es agotar la legislatura y celebrar los comicios en 2023, pero en su gabinete han incluido un matiz importante: si los morados abandonan la coalición, será inevitable el adelanto electoral.

Tal y como se ha informado en LPO, el primer mensaje que salió de Sánchez tras confirmarse que Pablo Iglesias abandonaba el Gobierno fue de tranquilidad, garantizando la continuidad del Ejecutivo dos años más. No obstante, el presidente es consciente que el actual escenario político presenta una gran oportunidad electoral para el PSOE.

Si se confirma la derrota de Iglesias en Madrid y la práctica desaparición de Ciudadanos, el PSOE puede presentarse a unas generales como la única opción sólida de centro-izquierda, arrebatando votos tanto a morados como a naranjas. La suma de PP y Vox, además, no amenazaría en ningún momento la continuidad de Sánchez en La Moncloa.

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Consciente de todo eso, el presidente del Gobierno ha decidido dar un golpe en la mesa y dejar de ceder ante las presiones de Podemos. Desde hace semanas, como se contó en este diario, viene reivindicando el papel de "hermano mayor dentro de la coalición", recordando a Iglesias que 35 diputados no pueden imponerse a 120. Y, ahora, con la Ley de la Vivienda, ha decidido adoptar una posición inamovible.

El texto elaborado por el Ministerio de Transportes de José Luis Ábalos no incluye la limitación a los precios del alquiler, un compromiso adquirido por el PSOE en el pacto de coalición con Podemos. A cambio, incluye bonificaciones de hasta el 90% para los propietarios que decidan bajar la mensualidad del arrendamiento, cumpliendo de esta forma con los deseos de los ejecutivos de las patronales inmobiliarias. Entre ellos, el ex ministro socialista Joan Clos.

La reacción de Podemos no se ha hecho esperar. Los morados están animando a participar en la manifestación contra la Ley de Vivienda que se celebra este sábado en Madrid y, además, Pablo Iglesias ha amenazado con romper el Gobierno si el PSOE no cambia de posición: "No cumplir un acuerdo es faltar el respeto a los ciudadanos, y no lo vamos a permitir".

El todavía vicepresidente, por tanto, ha lanzado un órdago en toda regla para evitar lo que supondría su tercera derrota en la semana en la que ha anunciado su candidatura a la Comunidad de Madrid. Después de fracasar en su intento de situar a Yolanda Díaz como vicepresidenta segunda y ser rechazado por Mónica García para ir en coalición con Más Madrid, Iglesias busca torcer el brazo al PSOE y apuntarse un tanto en plena campaña.

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En Moncloa, sin embargo, no preocupa el ultimátum de Iglesias. Saben que a Podemos no le convienen, en absoluto, unas elecciones generales y el PSOE no tiene ninguna necesidad de ceder con la Ley de Vivienda. Y menos ahora, cuando cualquier cambio se interpretaría como una victoria de Iglesias frente a los socialistas a las puertas de los comicios en Madrid.

Al todavía vicepresidente, por tanto, le quedarían dos opciones: o aceptar la Ley de Ábalos tal y como está y acordar algún acuerdo de mínimos que satisfaga a los dos partidos del Gobierno, o cumplir con su amenaza. Un escenario, este último, que acabaría no solo con la coalición, sino también con la legislatura, ya que se convocarían elecciones de forma inmediata.

El entorno de Sánchez advierte a Iglesias que Podemos quedaría como el "culpable" de ir de nuevo a las urnas y añaden que "el que provoca elecciones luego lo acaba pagando en votos". El presidente, en cambio, ve en esos comicios una oportunidad y, por eso, se permite tensar la cuerda con su socio de gobierno.

El entorno de Sánchez advierte a Iglesias que Podemos quedaría como el culpable de ir de nuevo a las urnas y añaden que el que provoca elecciones luego lo acaba pagando en votos

El ‘win-win', siempre buscado por Moncloa, está garantizado: o Iglesias y Podemos claudican con la Ley de Vivienda y se confirma una nueva etapa en la coalición de gobierno, o hay elecciones y el PSOE sale reforzado. En los dos escenarios gana Sánchez, que espera sentado la decisión de su todavía vicepresidente.

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