Elecciones 4M
Sánchez baraja elecciones generales tras el 4-M si Iglesias sale derrotado en Madrid
Los socialistas temen que la difícil situación de Podemos le lleve a "radicalizarse" en el Consejo de Ministros para mantener sus posiciones, haciendo imposible la convivencia

 El seísmo iniciado en Murcia amenaza con desembocar en elecciones generales. Si hasta hace unos días los planes de Pedro Sánchez pasaban por dedicar 2021 a la celebración de los procesos internos del PSOE para activar la maquinaria de cara al próximo año electoral, todo se ha visto precipitado por la decisión de Pablo Iglesias de ser el candidato de Podemos en Madrid para salvar al partido de su desaparición en la capital. 

El ala socialista del Gobierno reaccionó al anuncio de Iglesias entre el alivio y la sorpresa. Los ministros se enteraron por la prensa de la salida de Iglesias, que había sido anunciada al propio Sánchez apenas unos minutos antes de hacerla pública. Tras las primeras horas de análisis en el partido de Gobierno, la conclusión es que el movimiento iniciado por el líder de Podemos en Madrid deja abre un nuevo panorama político también a nivel nacional, que pasaría por elecciones generales. 

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 Si bien en Moncloa exhiben de cara a la galería su intención de agotar la legislatura, ya comienzan a contemplarse escenarios alternativos en el ala socialista de la coalición, donde creen que el salto del vicepresidente se traducirá en un elemento desestabilizador del Gobierno. 

Fuentes bien situadas admiten que lo que ocurra en Madrid "marcará el camino" de la política nacional, y que esto condicionará los próximos pasos del Gobierno de España. Consideran en este sentido que la situación puede tornarse insostenible con Iglesias en la capital. En caso de obtener una derrota en las urnas, creen que trataría de compensar su irrelevancia radicalizándose en el Consejo de Ministros y torpedeando aún más las políticas del Ejecutivo. 

Aunque todo apunta a que Iglesias abandonaría la arena parlamentaria madrileña en caso de no lograr formar Gobierno, el dirigente continuará dirigiendo los hilos de la formación, al menos hasta que se abra el proceso interno donde lanzar oficialmente a Yolanda Díaz como candidata morada a las elecciones generales. Este martes el portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, ha señalado que aunque Díaz lidere la facción morada en el Gobierno, se mantendrá la "máxima colaboración" con el todavía vicepresidente. Tras destacar la "sintonía", ha señalado que va a "mantenerse esa unidad de acción y esa colaboración". Es decir, los pasos de la futura vicepresidenta vendrán marcados por el líder morado, que podría continuar desgastando al PSOE desde fuera del Gobierno, una posición mucho más cómoda para ejercer este papel. 

La radicalización de las críticas de Podemos al PSOE llegaría en un momento especialmente delicado, con un país endeudado que debe aceptar las condiciones de los fondos europeos

Todo ello en un momento especialmente delicado, cuando el Gobierno se enfrenta a un importante endeudamiento por la emergente crisis económica y cuando aún tiene que firmar las condiciones para el reparto de los Fondos Europeos; unos requisitos a los que Podemos podría poner reparos cuando llegue el momento de respaldar estos acuerdos. 

Los socialistas creen que Iglesias aprovechará los momentos bajos de la economía para tensar aún más la cuerda de la coalición y desgastar a los socialistas implosionando la coalición desde dentro el Ejecutivo. Una amenaza que llevaría al presidente Pedro Sánchez a valorar un adelanto electoral antes de que esto suceda, en caso de que Podemos quede en una posición extraordinariamente frágil. 

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Aprovecharían también la nueva coyuntura, con Ciudadanos fuera de combate, un Podemos sin margen para resituarse tras la campaña madrileña y sin liderazgo consolidado -la ministra de Trabajo ni siquiera milita en el  partido-; y con un PP cuyo secretario general, Pablo Casado, habrá quedado en segundo plano tras la campaña personalista de Ayuso, y que tampoco tiene el control de su propio partido. 

Tampoco creen los socialistas que la situación mejorará en en caso de que la izquierda obtenga un buen resultado en las elecciones del 4 de mayo que les permita gobernar. Algunas voces creen que Iglesias pondría condicionantes a un acuerdo de izquierdas para ocupar la Puerta del Sol y que lo condicionaría a ostentar él mismo la Presidencia de la Comunidad, a cambio de sustentar el Gobierno central de Pedro Sánchez. Un chantaje que, cuentan estas fuentes, tampoco podría aceptar. El pulso irremediable de Iglesias al Gobierno sobrevuela a estas horas el ala socialista del Gobierno, que también observa las elecciones como una oportunidad para consolidarse y poder hacer frente a la futura crisis económica sin el desgaste interno que le genera el socio minoritario de coalición. 

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