Economía
La estrategia de IFM para la OPA a Naturgy: compra a crédito y pago por dividendos
Es la misma operación que realizaron GIP y CVC para adquirir cada uno su 20% de la gasista en 2016 y 2018. Naturgy es la única de las tres grandes eléctricas de España cuyo dividendo supera sus beneficios en 2020

 El fondo australiano IFM va camino de repetir la misma estrategia con Naturgy que la protagonizada por GIP y CVC para adquirir cada uno su 20% de la gasista en 2016 y 2018: comprar una parte de la empresa a crédito y financiarlo vía dividendos. Se entra apalancado en el accionariado y se exprime el flujo de caja al máximo para recuperar la inversión mediante unos dividendos que deben ser abonados llueva, nieve u ocurra una pandemia global.

Naturgy es la única de las tres grandes eléctricas de España cuyo dividendo supera sus beneficios. El año pasado, registró pérdidas de 347 millones de euros debido a una revisión de la valoración de ciertos activos en el cuarto trimestre. Pero si se excluye ese impacto, el beneficio neto de 2020 sería de 872 millones, un 36,7% menos que los 1.401 millones de 2019.

Se prevé que la compañía destinará 1.328 millones para retribuir a sus accionistas con los resultados de 2020. Es decir: un 157% más que los 872 millones de beneficio excluyendo la revalorización de activos. No es el único ejercicio en el que hace eso: a cargo de 2019 distribuyó 1.370 millones, un 102% de los 1.401 millones que tuvo de beneficio durante ese año. Esta situación es muy diferente a la de Endesa e Iberdrola, con un ‘pay out' cubierto por sus beneficios. Un 100% y un 85% respectivamente.

Normalmente, los dividendos se pagan de los beneficios de la empresa. Cuando esto no ocurre, la sostenibilidad financiera se pone en riesgo. Y, en el caso de Naturgy, prácticamente se dedica la totalidad del flujo de caja a retribuir al accionista, una prioridad para que CVC y GIP financien su préstamo y recuperen su inversión. En 2019, fue un flujo de caja de 1.958 millones para distribuir 1.370 millones; ahora, es un flujo de caja de 1.626 millones para 1.382 millones en dividendos.

La política de retribución debe mantenerse a toda costa para que GIP recupere los 3.800 millones que pagó en octubre de 2016 por el 20,6% de Naturgy. La operación se realizó en parte gracias a un crédito a cinco años en el que participaron CaixaBank y Santander, entre otras entidades. Desde entonces, GIP controla 200,1 millones de acciones, lo que supondrá unos 288,1 millones brutos en dividendos a cargo de 2020, año para el que se estima un pago de 1,44 euros por acción

Es el mismo caso con CVC. Controla otro 20,7% desde 2018, cuando compró por 3.816 millones un 20,072% que estaba en manos de Repsol. La adquisición la realizó Rioja Bidco, un vehículo conformado por CVC y un holding de la familia March, gracias a un crédito de 1.950 millones en el que estuvieron involucrados Bankia, Sabadell, Bankinter, Unicaja o Lieberbank, entre otros. CVC recibió 283,8 millones en dividendos a cargo de 2019, de acuerdo con datos de la empresa.

Ahora, la historia va camino de repetirse con la llegada del fondo IFM. La gestoría australiana de fondos de pensiones quiere hacerse con un 22,68% del capital social de la empresa a 23 euros por acción. Para la operación se requieren 5.060 millones, cantidad que se obtendrá con dos avales otorgados por el banco francés BNP Paribas: uno por 3.260 millones y otro por 1.800 millones. De nuevo, el dividendo sería garantía de pago para devolver ese crédito con el que un nuevo fondo entraría en la gasista.

Los dividendos suben, mientras beneficios y empleos se evaporan

El desempeño de Naturgy ha sido errático desde que GIP y CVC entraron en el accionariado en 2016 y 2018. Los dividendos han subido, pero los beneficios y la plantilla han disminuido. Desde 2017, los pagos al accionista ha ascendido de 1 a 1,44 euros por acción en 2020, esto es un incremento del 44%, lo que ayuda a los fondos a devolver los créditos para comprar sus acciones, pero a la compañía en peor posición financiera.

El dividendo es un 44% más desde 2017, pero el beneficio neto es un 35,8% menos al pasar de 1.360 millones a 872 millones en 2020, excluyendo la revalorización de activos del 4T20. Es cierto que 2020 es un año en el que los resultados están marcados por la pandemia, no obstante, el beneficio neto de 2019 fue de 1.401 millones, esto apenas es un 3% más que en 2017.

La situación de la compañía contrasta con la de sus pares. En 2020, el beneficio de Endesa fue de 2.132 millones, un 45,7% más que los 1.463 millones de 2017. En ese periodo, el dividendo ha ascendido en el mismo porcentaje al subir hasta 2,01 euros desde 1,38 euros. En el caso de Iberdrola, su beneficio neto fue de 3.611 millones en 2020, un 28,8% más que los 2.804 millones de 2017. En ese tiempo, el dividendo a cargo de 2020 es de 0,4 euros, una subida del 28% comparado con los 0,31 de 2017.

La plantilla estaba compuesta por 9.335 trabajadores en 2020, una cifra inferior a los 14.700 que tenía en 2018

Mientras tanto, el número de empleados en Naturgy disminuye. La plantilla estaba compuesta por 9.335 trabajadores en 2020, una cifra inferior a los 14.700 que tenía en 2018. Parte de esa reducción está relacionada con la venta de la empresa de distribución chilena CGE, que tenía una plantilla de 1.463 a septiembre de 2020. El resto de la reducción de empleados se ha realizado vía prejubilaciones o salidas incentivadas, un escenario que ahonda en la destrucción de empleo en una compañía que gana menos, pero paga más a sus accionistas. Los fondos GIP y CVC señalan a IFM la estrategia con Naturgy. 

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