Turquía
La crisis de Grecia y Turquía revive ecos de la caída de Constantinopla
En una pelea por recursos petroleros marítimos, el presidente turco Erdogan envió buques militares a una isla griega. Un punto más en su alejamiento de Occidente, tras la islamización de Santa Sofía.

Grecia y Turquía, enemigos históricos por su controvertida relación de vecindad, tensan la cuerda hacia un posible conflicto armado en la disputa sin fin de sus aguas soberanas, continentes de importantes bolsas de hidrocarburos.

Hasta el momento, solo han tenido lugar movimientos militares por parte de Turquía, pero el contexto de crisis no ayuda en absoluto a la serenidad que tanto reclama una Unión Europea que teme que se rompa el acuerdo de contención de refugiados con Turquía, a la vez que contempla la escalada exponencial de las restricciones de derechos y libertades en Anatolia.

Turquía amenaza a la UE con oleadas de refugiados para conseguir su apoyo frente a Rusia

A solo escasos tres kilómetros de la costa turca, y a más de 500 kilómetros de la Grecia continental, se encuentra la isla helena de Kastelórizo, una pequeña salpicadura del capricho geológico del Egeo de apenas 9 kilómetros cuadrados. Justo aquí, rotas las negociaciones iniciadas por el presidente turco Erdogan, se encuentra la raíz del problema nunca resuelto sobre yacimientos marinos de gas natural descubiertos cerca de Chipre.

A solo tres kilómetros de la costa turca, y a más de 500 kilómetros de Grecia continental, se encuentra la isla helena de Kastelórizo, una pequeña salpicadura en el Egeo de apenas 9 kilómetros cuadrados. Allí, se encuentra la raíz del problema sobre yacimientos marinos de gas natural

Buques y aviones de guerra turcos la circundan sin descanso porque Erdogan no acepta que Kastelórizo cuente con Zona Económica Exclusiva (ZEE), la cual estipula que Grecia ejerce dominio en territorio marítimo con derechos especiales sobre la explotación y uso de recursos marinos, extendiéndose 200 millas náuticas desde la base de la costa hacia el interior del mar.

Tales directrices se recogen en la Convención de la ONU sobre la Ley del Mar que Turquía nunca firmó. La propuesta de Ankara, por el contrario, defiende que se debe aplicar prácticas consuetudinarias ya seguidas en otras ocasiones por las que islas remotas pueden poseer aguas territoriales, pero no ZEE.

El porta helicópteros francés, escoltado por buques de guerra farneces y griegos en el Mediterráneo Oriental.

Özkan Tikit, editor de internacional de la corporación de la Radio y Televisión de Turquía (TRT), explica que el conflicto reside en las diferencias conceptuales de mapas políticos entre Grecia y Turquía. "Por un lado, tenemos la cartografía que muestra la inmensa cantidad de islas griegas frente a Turquía protegida por Grecia y por otro, el llamado Blue Mainland, diseñado por Turquía, este mapa defiende que Grecia no es un país insular como Reino Unido, por lo que no puede reclamar 2.000 kilómetros de zona marítima por isla".

Para Tikit, es absurdo que el mapa presentado por Grecia ante la Comisión Europea permita extraer petróleo frente a su casa en Esmirna y sostiene que las ZEE se deben establecer entre países que divisan sus límites costeros, algo que no ocurre en la actualidad entre las ZEE de Egipto y Grecia, no si se toma como referencia la costa continental del país heleno.

Turquía está sola en esta crisis. A la pelea con Grecia se suman disputas por el control del Mediterráneo con Egipto, Israel, Emiratos Árabes y Chipre. El Consejo Europeo ya manifestó su "plena solidaridad" con Grecia y Chipre en el conflicto que mantienen con Erdogan

Turquía está sola. Al polémico reparto del mar hay que añadir la disputa por el control del Mediterráneo con Egipto, Israel, Emiratos Árabes o Chipre, este último país, dividido en dos repúblicas, la correspondiente a la tutela turca ocupada por sus fuerzas armadas, ni siquiera cuenta con reconocimiento internacional.

El pasado 19 de agosto, en el Consejo Europeo reunido por videoconferencia, se planteó la creciente atmósfera prebélica entre Grecia y Turquía, situación por la que el Consejo Europeo mostró su "plena solidaridad con Grecia y Chipre" tildando de "ilegales" las perforaciones turcas. Un asunto que se retomaría en septiembre en el que se barajan "todas las opciones, incluidas serias sanciones".

Josep Borrell, Alto Representante para la Política Exterior de la UE, ha reiterado en varias ocasiones la voluntad de diálogo y soluciones pacíficas en un foco de profundo conflicto y ha apelado a la acción conjunta de la UE para evitar reacciones unilaterales como la de Francia que ya ha anunciado apoyo a Grecia. Un apoyo que se entiende al corroborar LPO que Grecia es el mayor cliente del país galo en el terreno de venta de armas.

El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, encabeza una reunión de gabinete en la Maximos Mansion en Atenas, por la crisis con Turquía. 

En 2005, Turquía presentó formalmente su intención de adherirse a la UE como Estado miembro, candidatura que generó esperanzas al fin del conflicto greco-turco. Sin embargo, a ojos de la Unión Europea, los vaivenes en el respeto al Estado de Derecho y a las libertades civiles convirtió al país por donde sale el sol en aprendiz sine die de los valores y principios europeos.

Tal es así que, en 2018, ante el debilitamiento de los controles al sistema político turco con la entrada en vigor de la constitución, el Consejo por unanimidad decidió congelar el proceso de incorporación de Turquía a la UE.

Avanzando en el tiempo, durante el último pleno del Parlamento Europeo pre pandemia, los eurodiputados acordaron que se debería ayudar a Grecia a gestionar la frontera con Turquía, especialmente en materia de derecho de asilo de quienes lo necesitasen.

Algunos líderes de grupos políticos reclamaron la revisión del acuerdo con Turquía de 2016 para atajar la llegada de migrantes y solicitantes de asilo a cambio de ayuda financiera de la UE. Otros mostraron gran preocupación por la situación humanitaria en la frontera con Turquía y en las islas griegas, donde miles de demandantes de asilo, muchos de ellos menores no acompañados, continuaban bloqueados.

El presidente Recep Erdogan, participa del primer oficio musulmán en casi un siglo en la recientemente islamizada catedral de Santa Sofía de Estambul.

La pérdida de Constantinopla en 1453 aún escuece en Occidente, el último bastión de la cristiandad oriental y su mayor símbolo arrebatado, la catedral de Santa Sofía. Parece que la historia se repite. La última misa cristiana celebrada en dicho templo tuvo lugar la noche antes de la conquista del actual Estambul por parte de los otomanos.

Desde entonces, hasta el primer tercio del siglo XX, Santa Sofía funcionó como mezquita, pero bajo el mandato de Ataturk, el padre fundador de la República de Turquía, se convirtió en museo, uno de los tantos cambios sociales y culturales que alejaban a este país de costumbres retrógradas otomanas.

La pérdida de Constantinopla en 1453 aún escuece en Occidente, el último bastión de la cristiandad oriental y su mayor símbolo arrebatado, la catedral de Santa Sofía. Parece que la historia se repite. La última misa cristiana celebrada en dicho templo tuvo lugar la noche antes de la conquista de la ciudad por los otomanos.

El pasado 10 de julio, este pequeño paréntesis laico terminó con la anulación por parte de un tribunal turco del decreto que cesó la celebración del culto musulmán en Santa Sofía en 1934. Igualmente ha ocurrido con el museo de Cora de Estambul, antigua iglesia cristiana ortodoxa, reutilizada como mezquita tras la pérdida de Constantinopla hasta bien entrado el siglo XX. Desde el 21 de agosto, la gestión de Cora pertenece a la Oficina de Asuntos Religiosos de Turquía.

En ambos casos, el calendario coincide con la perseverancia militar turca en el Egeo y, como entonces, en el siglo XV, ahora, su reconquista como mezquita puede interpretarse como preludio agorero de mayores enfrentamientos.

En 1453 el auxilio europeo nunca llegó a las murallas de Constantinopla que estallaba en éxtasis de decadencia, ahora es Grecia la que pide ayuda a una UE a la que se le exige pasar al hardpower.

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