José Manuel Gil Vegas
"El proyecto de Arrimadas significa volver a los orígenes del partido"
El candidato de Cs con más opciones de entrar en el Parlamento Vasco ve "perfectamente compatible" los acuerdos territoriales con el PP y un pacto de Ciudadanos con Sánchez

José Manuel Gil Vegas (Aranda de Duero, 1959), es doctor en Psicología Industrial, y profesor en la Deusto Business School desde hace más de 30 años. En los últimos seis, además, ha trabajado para consolidar el proyecto en el País Vasco de Ciudadanos, partido del que es coordinador en San Sebastián. Ese esfuerzo, según todas las encuestas, dará sus frutos el próximo 12 de julio.

Todo ello porque las encuestas de los últimos días dan por seguro que la coalición PP+Cs obtendrá hasta cuatro escaños por Álava, circunscripción en la que se presenta con el tercer puesto de la lista. De esta forma, Gil Vegas, también piloto de aviación privada, se convertirá en el primer representante de Cs que ‘aterrice' en el Parlamento vasco.

El aspirante a diputado vasco reivindica la era Arrimadas aunque admite que "llevará un tiempo" hasta que el electorado vuelva a identificar las banderas de Cs que ahora han vuelto a retomarse con la nueva líder del partido. Destaca además que es compatible una alianza con los populares en las autonomías y un acuerdo presupuestario con el Gobierno de Sánchez. 

¿Qué siente al poder convertirse en el primer candidato de Ciudadanos en obtener escaño en el País Vasco?

Sobre todo, una tremenda ilusión, porque somos conscientes de todo lo que hemos trabajado y todo lo que hemos pasado para que el constitucionalismo se presente a través de Ciudadanos en el Parlamento vasco y es una oportunidad magnífica para ello. Tenemos muchísimas ganas de empezar a hacer cosas útiles por esta región.

Usted se presenta por Álava, pero es el coordinador de Ciudadanos en San Sebastián. ¿Pude hacernos un breve resumen de la evolución del partido en el País Vasco estos últimos años? ¿Se puede concluir que es un proyecto ya asentado?

El proyecto de Ciudadanos en el País Vasco echó raíces hace ya unos cuantos años. Yo llevo seis, y la evolución ha sido muy positiva y muy rápida. Hoy todavía no tenemos la dimensión que nos gustaría tener, pero estamos ante una gran oportunidad para ampliar nuestra presencia, primero en el Parlamento y luego a nivel más local.

Imagino más que esa presencia territorial ha sido fundamental en esta campaña, en la que no se pueden hacer grandes actos multitudinarios...

Está siendo una campaña muy intensa, en la que estamos trabajando en todos los territorios, y en los actos que estamos teniendo vienen gente de toda la provincia. Es muy importante estar ya asentados porque nos da esa capacidad para atender a esas personas.

De confirmarse la llegada de Cs al Parlamento Vasco sería el primer hito del partido en la etapa de Inés Arrimadas. ¿Cómo valora estos primeros meses tras el cambio en la dirección nacional?

Yo estoy muy ilusionado con este nuevo enfoque, que en realidad significa volver a los orígenes del partido. Ciudadanos nació como un partido de centro, como dos grandes objetivos: la regeneración política y la lucha contra el nacionalismo. Y parece que ahora Inés Arrimadas ha cogido estas dos banderas con muchísima fuerza, algo que nos ilusiona a todos.

Recuperar las banderas que defendimos desde un principio llevará un tiempo hasta que el electorado nos vuelva a reconocer

Ahora, eso sí, somos conscientes de que la recuperación de estas banderas, que defendimos desde un principio, supondrá, efectivamente un tiempo hasta que el electorado nos vuelva a reconocer en el terreno en el que debemos estar.

Las negociaciones para alcanzar un acuerdo con el PP aquel lejano mes de febrero fueron duras e incluso provocaron un cambio del cabeza de lista. ¿Cómo vaticina que será la convivencia en el Parlamento?

Yo creo que el Partido Popular y Ciudadanos somos dos partidos diferentes, pero tenemos muchas cosas en común y sobre aquí en el País Vasco, donde formamos una fuerte alianza para defender el constitucionalismo. Esta alianza ha supuesto todo un ejemplo de lo que queremos hacer en la política: tender puentes y unir a los partidos y las personas en las cosas que tenemos en común. También tenemos cosas en común con otros partidos, como con el Partido Socialista, aunque desgraciadamente aquí está alineado con el PNV y se aleja del proyecto constitucionalista.

Dice el PP que, con su pacto en el País Vasco, Ciudadanos ha tenido que aceptar la foralidad y el Concierto Económico. ¿Está de acuerdo con ese análisis?

Ciudadanos siempre ha aceptado la foralidad, como está en el Estatuto de Gernika, que por lo tanto es constitucional. Lo que se ha reclamado por nuestra parte es que el cálculo del Cupo se haga de forma transparente, y en eso seguimos ahora. Lo que no entendemos es que esos acuerdos con el Estado no deben hacerse en la oscuridad, pero defendemos que el sistema de financiación que tenemos actualmente es absolutamente legal y constitucional. 

No hemos tenido que hacer un gran esfuerzo de adaptación en ese sentido. El problema es que los propios miembros que integran la Comisión en el que se calcula la cifra han declarado públicamente que no saben cómo se acuerda la cifra exacta. Todos sabemos que esos acuerdos se hacen mediante el cálculo político, y por eso pedimos transparencia y que haya criterios objetivos y profesionales.

Las encuestas otorgan a la coalición una horquilla de entre 5 y 7 diputados. ¿Ese es el objetivo o el reto es llegar al menos a los 9 alcanzados por el PP en 2016?

Bueno, ya sabemos cómo van las encuestas, cada una da una cifra diferente, de forma interesada. Nosotros creemos que entre siete y nueve escaños sí que vamos a alcanzar en el resultado final. No queremos especular, pero sí aspiramos a esos nueve diputados

La coalición, tal y como usted anunció en un acto de campaña reciente, defiende la exención de impuestos a la hostelería, además de otras ayudas al sector. ¿Cómo se aplicaría?

Con la crisis sanitaria, el sector del turismo y de la hostelería están muy amenazados. Es el sector que más va a sufrir la crisis económica, y al que más le va a costar salir. Nosotros consideramos que deberíamos defender, desde el Parlamento, que los ayuntamientos rebajasen impuestos, aunque fuera de forma temporal, a aquellos negocios que tuvieron que cerrar y ahora están tratando de volver a abrir. Hay que dar esa oportunidad a todos los negocios que se han visto afectados y quieren sobrevivir.

A nivel nacional, el Gobierno parece apostar por una subida de impuestos, tal y como anunció Sánchez. ¿Eso dificultaría el apoyo de Ciudadanos a los Presupuestos?

El posible pacto por los Presupuestos será fruto de unas futuras negociaciones, pero obviamente nosotros defendemos un programa de economía liberal que no apuesta por la subida de impuestos. Nosotros consideramos que el dinero, donde mejor está, es en el bolsillo de los españoles. Y, por eso, lo que se deberían reducir son los gastos de la gestión pública y, sobre todo, gestionar mucho mejor: ofrecer un mejor servicio a la gente con un menor gasto. Incrementar los impuestos, para incrementar el gasto, y que eso solo se traduzca en un incremento del tamaño de la Administración, entendemos que no es el camino adecuado

¿Un pacto con el PSOE a nivel nacional puede afectar al acuerdo sellado con el PP en el País Vasco o los gobiernos de coalición en otros territorios?

No, entiendo que no. El pacto de coalición en el País Vasco está cerrado, consolidado, y en plena campaña. Eso no tiene ningún peligro. Además, los dos partidos nos sentimos cómodos, nos sentimos bien con este acuerdo. No hay ningún problema. Además, todos entendemos que en la política se puede discutir a diferentes niveles, y que es perfectamente compatible tener un pacto aquí o en la Comunidad de Madrid, y a la vez poder alcanzar un acuerdo amplio con el Gobierno central. Ciudadanos sabe que este es el tiempo de hacer política útil, de poner al ciudadano en el centro de la política y, por lo tanto, entendemos que hay que ser prácticos, llegando a acuerdos a cambio de otras propuestas. Es lo que queremos hacer.

¿Se repetirá la fórmula de PP+Cs en Cataluña?

Pues, la verdad, no lo sé. Realmente, lo de Cataluña está todavía sin tratar y no es algo que esté relacionado con la alianza en el País Vasco. Entiendo que lo de Cataluña es una situación diferente. Las fuerzas políticas allí tienen diferente peso, nosotros tenemos una representación mucho más importante que la del PP. En todo caso, imagino que el pacto aquí es un buen antecedente en general: estamos demostrándonos a nosotros mismos que juntos podemos hacer mejores cosas que separados. Si la alianza en el País Vasco funciona bien, evidentemente se facilitatán alianzas en otros sitios. Además, ya gobernamos con el PP en diferentes regiones de España, por lo que estos futuros pactos no serían algo nuevo.

Antes de las elecciones generales, desde el PP se insistió mucho en un gran pacto pre-electoral que incluyera tanto a Ciudadanos como a Vox. ¿Lo ve posible?

Bueno, nosotros no queremos entrar en ese debate. Tenemos cosas en común con muchos partidos, pero menos con aquellos que están alejados de nosotros en el espectro político. Nos sentimos más cerca, o con más posibilidades de tender puentes con el PSOE o con el PP que con Podemos o Vox. Cuanto más se radicalizan los partidos, más alejados están del centro y, por tanto, de nosotros.

Volviendo al País Vasco, ¿coincide con el PP en que la coalición que ustedes forman es la única alternativa al nacionalismo? ¿Es imposible mover al PSOE de su acuerdo con el PNV?

Lamentablemente tengo que decir que sí. Ahora mismo lo veo muy complicado. Llevan mucho tiempo en esta relación: socialistas y nacionalistas llevan gobernando juntos en las diferentes instituciones vascas prácticamente treinta años. Han establecido unos nexos entre ellos, de intereses y de programa, que son muy fuertes. Ahora, lamentablemente, el Partido Socialista no está en la defensa de la centralidad y del constitucionalismo, al menos aquí en el País Vasco. Nosotros, no obstante, mantenemos la mano tendida, esperando el día en el que el PSOE recupere esos valores, aunque hoy por hoy no parece posible.

Quería preguntarle también por Bildu. Las encuestas le sitúan como el segundo partido más votado en el País Vasco. ¿Qué lectura se puede hacer de eso?

Bueno, pues es la fotografía actual del electorado vasco. Muchos años de nacionalismo han permitido crear una red clientelar e institucional en la que Bildu ha crecido al amparo del PNV, y eso es lo que tenemos. Tenemos a Bildu todavía sin condenar el terrorismo, sin condenar los atentados, y haciendo recibimientos y homenajes a los presos condenados por asesinato. Y los tenemos en las instituciones con total normalidad, algo que sería imposible, por ejemplo, si hubieran sido condenados por otros delitos, como la violencia de género.

Podemos decir que la sociedad vasca ha evolucionado sustancialmente. Hemos pasado de una etapa en la que aquí se han matado a muchas personas y ahora eso ya no existe. Pero seguimos padeciendo escenas de odio y de violencia que vemos de forma muy clara en actos y manifestaciones, y que todavía es una tarea pendiente para todos, porque mientras esto siga así no podremos avanzar. No avanzaremos sin que exista una condena clara a la violencia, a la pasada, a la presente y a la futura. Estamos dando a nuestros hijos un mal ejemplo cuando nos resistimos a decir que matar estuvo mal.

¿Cómo valora la gestión de la crisis sanitaria por parte del Gobierno Vasco?

Lamentablemente no puedo valorarla bien. Los datos nos indican que las cosas se han hecho bastante mal. Al final, Urkullu se ha dedicado a reclamar autonomía en la gestión, pero cuando lo ha tenido no ha hecho nada diferente de lo que ha hecho el PSOE. Al PNV se le llenó la boca diciendo que su principal característica es la buena gestión, pero eso es un mito que ha quedado totalmente descartado. El PNV no solo no gestiona bien, sino que gestiona fatal y lo hemos visto en innumerables ocasiones. Tenemos el escándalo de las oposiciones que le costó el puesto al consejero de Sanidad, el vertedero de Zaldívar con dos personas enterradas allí, casos de corrupción, con miembros del PNV de Álava condenados que siguen cobrando de las instituciones.

Pero lo cierto, es que todos esos casos apenas les produce desgaste...

Si es verdad, y esto es lo que habría que analizar: ¿por qué tenemos una sociedad tan anestesiada para que casos tan evidentes como los que hemos comentado no lleguen a la opinión pública? Esto es lo que ha conseguido el nacionalismo creando una red clientelar durante los últimos 40 años.

¿Habrá, a nivel regional, un gran pacto para la reconstrucción tras la crisis?

Ojalá. Nos encantaría, pero lo vemos muy complicado. El PNV ahora mismo está en una posición hegemónica dominante y sabe que en Ciudadanos nos oponemos al nacionalismo y no es fácil para nosotros llegar a un acuerdo con ellos. Y el PSOE, además, está en brazos del PNV, por lo cual la posibilidad de un gran pacto la veo difícil. Aún así, ojalá fuera posible. Nuestra alianza con el PP quería demostrar, precisamente esto: que se pueden llegar a pactos y que, en la actual crisis sanitaria, lo que toca es darnos la mano. Por nuestra parte no va a quedar. Si ellos recuperan la centralidad, el sentido común, la lógica y el constitucionalismo y el respeto a las leyes, nosotros encantados de avanzar juntos.

¿Cuál va a ser su primera propuesta como diputado de Ciudadanos en el Parlamento Vasco?

Nosotros pensamos que después de lo que ha pasado, con esta crisis sanitaria y económica, necesariamente tenemos que trabajar sobre el empleo, y por eso vamos a proponer un pacto con el objetivo de relanzar la economía del País Vasco. Entendemos que ese pacto debería estar dotado de 400 millones de euros para que la economía vasca no se quede atrás.

Después, apostaremos también por la regeneración política. Entendemos que en el País Vasco es necesario que se establezcan unas bases éticas mínimas: cosas como la condena a la violencia, o que no exista ciudadanos de primera y de segunda, como quieren imponer el PNV y Bildu con el nuevo estatuto de autonomía. Queremos que ese texto incluya a todos los vascos. Nos dejaremos la piel para que todos, desde los de Bildu hasta los de Vox, digan lo que piensan. El problema es que algunos de ellos no quieren que nosotros estemos ahí. 

Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Comentarios
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.