Gobierno
Rapapolvo europeo a Sánchez: no podrá usar las ayudas para pagar el ingreso mínimo vital
Holanda, Dinamarca, Noruega y Suecia se oponen a la financiación a fondo perdido y reclaman que el dinero del fondo de recuperación se use para reactivar la economía

Pedro Sánchez sabe que su propuesta de crear bonos a fondo perdido genera muchas dudas entre los socios europeos. Sobre todo, por la oposición férrea de cuatro países -Holanda, Dinamarca, Noruega y Suecia-, que hacen dudar a Merkel y Macron. El presidente del Gobierno, además, recibió el pasado viernes una dura advertencia relacionada con el fondo de recuperación impulsado por la canciller alemana y el primer ministro francés: ese dinero debe utilizar para financiar al sistema sanitario y reflotar los sectores económicos más castigados por la crisis del coronavirus, pero no para prestaciones sociales como el ingreso mínimo vital.

Esa es, de hecho, la conclusión a la que llegó el propio Sánchez una vez concluido el Consejo Europeo telemático de la semana pasada, en el que todos los jefes de gobierno de la UE analizaron la viabilidad del fondo de 750.000 millones de euros propuesto por Alemania y Francia. En esa videoconferencia, Sánchez volvió a hablar de los bonos a fondo perdido que lleva defendiendo desde hace varias semanas, pero se encontró con la oposición frontal de los mandatarios del norte europeo.

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Según las fuentes consultadas por LPO, la oposición de Holanda, Dinamarca, Noruega y Suecia a esa medida está provocando que Angela Merkel, y también Emmanuel Macron, se alejen de las peticiones españolas, centrándose únicamente en el fondo de recuperación. Existiría, no obstante, un "término medio" para que esas ayudas a fondo perdido se pudieran aprobar, tal y como aseguró algún otro presidente europeo: "Que ese dinero sirva para invertir en la recuperación económica, ya que al menos así se obtendrían beneficios a medio plazo".

Este argumento, no obstante, también supone un revés para Sánchez, que tuvo que escuchar el pasado viernes varias advertencias sobre el uso de las diferentes ayudas europeas. La mayoría de mandatarios apostaron por el empleo de esos millones de euros para la inversión sanitaria y para reflotar sectores económicos específicos, con el objetivo de reflotar el PIB en los próximos años. Se descartó, de forma generalizada, el empleo de ese dinero para ayudas sociales.

El Gobierno, por tanto, asume que, haya o no ayudas a fondo perdido, el dinero procedente de Bruselas no podrá financiar los 3.000 millones del ingreso mínimo vital para 850.000 hogares españoles aprobado el pasado mes de mayo. Una medida que, de hecho, "fue recordada" por algún interviniente de "los países del norte", tal y como reconocen a LPO las fuentes consultadas. En el Ejecutivo, añaden, se veía como "posible" esa posición de importantes países europeos, por lo que, aseguran, se venían estudiando diferentes vías de financiació para la renta impulsada por la Vicepresidencia de Asuntos Sociales y el Ministerio de Inclusión y Seguridad Social.

Las ayudas a España, hándicap para Calviño

Desde Moncloa, además, se asume que el hecho de que España vaya a ser el segundo país en recibir más ayudas europeas puede jugar en contra de la candidatura de Nadia Calviño a la presidencia del Eurogrupo, después de que este jueves se anunciara oficialmente que la vicepresidenta económica aspira a suceder en el cargo al portugués Mario Centeno.

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Tal y como se contó en estas páginas cuando se anunció la marcha del ministro de finanzas luso, desde Bruselas ya han advertido que  "la regla no escrita para elegir presidente del Eurogrupo es que pertenezca a un país que no vaya a ser rescatado o precise de una importante ayuda europea". Un requisito que España no va a poder cumplir en los próximos meses.

La vicepresidenta tercera, además, tiene enfrente a un poderoso rival, como es el liberal Pierre Gramegna. El ministro de finanzas de Luxemburgo lleva desde hace tres años, cuando fue elegido Mario Centeno, recabando apoyos entre los principales socios europeos, y lo cierto es que "cuenta con el respaldo de los países económicamente más fuertes". Este jueves también ha oficializado su candidatura el irlandés Paschal Donohoe, del Partido Popular Europeo, aunque las fuentes consultadas por LPO afirman que la elección será un "mano a mano" entre Calviño y  Gramegna. Éste último, advierten altos cargos de Bruselas, arranca con más opciones que la española.

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