Gobierno
La ejecutiva del PSOE se lamenta del acuerdo con Bildu: "Es una irresponsabilidad total"
Pedro Sánchez tampoco informó a la ejecutiva federal de las negociaciones para aprobar el estado de alarma y llegó al miércoles sin los apoyos cerrados

El pacto alcanzado ayer entre el Gobierno y Bildu para derogar la reforma laboral de Rajoy ha provocado todo un terremoto en Moncloa y Ferraz, donde llevan 24 horas tratando de achicar agua después de haber logrado enfadar a casi todos: PNV, sindicatos, patronal... y hasta al partido abertzale, que ahora se siente engañado tras la intervención de Nadia Calviño y la rectificación del Ejecutivo, que ha vuelto a la propuesta inicial de eliminar únicamente los artículos más lesivos de la ley de 2012. Las tensiones, además, se han reabierto en el Consejo de Ministros, por el nuevo pulso entre las vicepresidencias de Iglesias y Calviño. Todo ello por una estrategia de negociación, "llevada al límite" de la que no fue informada la ejecutiva federal del PSOE y que "nadie entiende".

El pánico se apoderó de Sánchez pasada la una y media de la tarde del miércoles en el Congreso. A esa hora, el presidente pretendía tener asegurados, al menos, los 176 votos necesarios para prorrogar el estado de alarma o, en su defecto, la abstención de Bildu, para que hubiese más "síes" que "noes". Los abertzales, de hecho, habían mantenido esa posición en las votaciones previas a la ampliación del estado de alarma. No obstante, a esa hora, esa abstención no había sido confirmada, Compromís había pasado del "sí" al "no" y Nueva Canarias del "sí" a la abstención. Existía, además, la incertidumbre de los votos telemáticos, que se podían registrar desde las tres a las cinco de la tarde, y todo se podía decidir por un estrecho margen. Y, en ese contexto, Bildu seguía sin garantizar su abstención.

[Calviño enmienda a Sánchez: ve "absurdo y contraproducente" debatir ahora la reforma laboral]

Fue entonces cuando Sánchez, y el Grupo Socialista en el Congreso, se vieron obligados a desbloquear una negociación con Bildu, para derogar la reforma laboral, que el PSOE no contemplaba, a pesar de las reivindicaciones del vicepresidente Pablo Iglesias sobre esa medida desde la firma del acuerdo de coalición. Lo ocurrido en las horas posteriores, y la firma del acuerdo tras la sesión de control y la votación de la tarde, es el resultado de una "falta de planificación, en cuanto al blindaje de apoyos", que tiene sorprendidos, y también bastante enfadados, a miembros relevantes de la ejecutiva federal del PSOE.

Según reconocen a LPO altos cargos de Ferraz, "llegamos al miércoles con más de siete votos bailando, y pasó lo que pasó". El posible "no" de Bildu asustó, y mucho, a los allí presentes, y "ellos aprovecharon la coyuntura". En ese sentido, los cargos nacionales contactados por este diario reconocen que,  si se firmó ese acuerdo, "fue porque se dio una situación de máxima necesidad". Una situación, eso sí, de la que no fue informada la ejecutiva federal socialista, y que "tuvo que haberse evitado en las conversaciones mantenidas con los partidos desde el pasado lunes".

Llegamos al miércoles con más de siete votos bailando, y pasó lo que pasó.  Si se firmó ese acuerdo, fue porque se dio una situación de máxima necesidad

El pacto con los abertzales fue, con la votación final en la mano, "absolutamente innecesario", pero "el problema es que sí existió ese momento de incertidumbre". Todo ello, "por no tener asegurados, al cien por cien", todos y cada uno de los votos al estado de alarma. Una actitud, la de Moncloa y también la del Grupo Socialista, que es calificada por miembros relevantes de Ferraz como una "irresponsabilidad total". Entre otras cosas, porque el resultado es "un asunto muy feo" que puede condicionar los futuros acuerdos del Gobierno, tanto a dos semanas vista, como de cara al resto de la legislatura.

Efectivamente, y tal y como confirman a LPO fuentes conocedoras de las negociaciones llevadas a cabo por el Gobierno y el Grupo Socialista desde el pasado lunes, "en esta ocasión la prioridad fue cerrar el acuerdo con Ciudadanos, aparcando todo lo demás". De hecho, Lastra y Arrimadas dieron concluidas conversaciones con varios grupos parlamentarios a las siete de la tarde del lunes, sin tener asegurado el sentido de voto de cada uno de ellos. 

En la tarde del martes, una vez amarrado el "sí" de Cs, pero para una prórroga de tan solo quince días, los socialistas volvieron con sus propuestas al resto de posibles socios, pero en algunos casos ya era demasiado tarde. Joan Baldoví, que pasó del "sí" de la anterior votación al "no" en esta última, recibió esa tarde una llamada de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, para mejorar la oferta de financiación en Sanidad a la Comunidad Valenciana, después del anuncio del fondo de 16.000 millones de euros para todas las comunidades autónomas. No obstante, la también portavoz del Ejecutivo no logró amarrar el apoyo de Compromís a menos de 24 horas para que comenzara el pleno.

De todo ello eran plenamente conscientes en Bildu, que ya ese mismo martes puso encima de la mesa a Adriana Lastra y a Pablo Echenique la derogación total de la reforma laboral. Una propuesta, sabían, que había defendido a capa y espada Pablo Iglesias. El PSOE dijo "no" a esa propuesta, y mantuvo esa postura el miércoles antes de comenzar el pleno y también a mediodía. No obstante, las advertencias de la portavoz Mertxe Aizpurúa en su turno de réplica a Sánchez, y lo ajustadísimo de la votación, lograron torcer el brazo de Sánchez y del Grupo Socialista. La firma de Adriana Lastra junto a las de Pablo Echenique y Mertxe Aizpurúa se consideró entonces, y erróneamente, inevitable. Y en Moncloa y en Ferraz se lamentan ahora de esa decisión... y de no haber llegado al pleno del miércoles "con los deberes hechos".

Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Comentarios
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.