Coronavirus
El Gobierno admite que no tiene fijados los objetivos para que las provincias pasen de fase
Moncloa creó la "Fase 0" para ganar tiempo en la fijación de indicadores sin echar por tierra el anuncio de Sánchez de permitir la salida de adultos desde el día 2

 El Consejo de Ministros trabajó el martes a contrarreloj para sacar adelante los dos grandes anuncios realizados por Sánchez el pasado sábado: la aprobación de un plan de desescalada y la salida de los adultos a las calles desde el próximo día 2. Ambos objetivos se lograron tras más de cinco horas de reunión, con la creación de una "Fase 0" que permite el inicio del desconfinamiento y, sobre todo, ganar tiempo para que el comité de expertos del Gobierno pueda fijar los indicadores que deberán cumplir las provincias en el paso de las diferentes fases hasta alcanzar la llamada "nueva normalidad".

Según admiten a LPO técnicos del Ejecutivo, los acontecimientos se precipitaron el sábado 25, después de la comparecencia en Moncloa de Pedro Sánchez. Aquel día, había informes de epiedmiólogos que situaban el inicio del desconfinamiento en la segunda quincena de mayo. No obstante, el presidente anunció que los adultos podrán salir, desde este fin de semana, a realizar actividad física y dar paseos al aire libre, además de un plan de desescalada a aprobar el martes y con puesta en marcha de forma inmediata. Una nueva hoja de ruta para la que no se había decidido, a cuatro días vista, ningún protocolo de actuación ni los estándares a cumplir para ir reduciendo las restricciones.

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Lo que sí parecía tener decidido Sánchez, a pesar de las reservas de algunos de los asesores del Ministerio de Sanidad y de un número significativo de comunidades autónomas, era llevar a cabo la desescalada por provincias. Tal y como adelantó este diario, el jefe del Ejecutivo ya transmitió su opinión al respecto conferencia con los presidentes regionales del domingo. El siguiente paso, no obstante, era el mayor reto para el Gobierno de cara al Consejo de Ministros del martes: "Había qué decidir qué requisitos imponer a las provincias para el levantamiento de restricciones. Y solo había 48 horas para ello".

Una de las certezas de Moncloa es que España, pese al mensaje de Sánchez en contra de "poner fechas" como hacen "otros países", tenía que poner en marcha ya su plan de desescalada, después de que países vecinos como Alemania, Austria, Francia, Italia, Holanda, Bélgica y Portugal ya los hubiesen anunciado. El lunes 4, además, era una fecha señalada para muchos de esos países, y todo eso pesó en las decisiones que se adoptaron este martes.

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El Gobierno fijó ese día para el inicio de la llamada "Fase 0" de la desescalada a nivel nacional salvo en las islas de Formentera, La Gomera, El Hierro, y La Graciosa, que el próximo lunes adelantarán el inicio de su desconfinamiento. Una fase, "totalmente preliminar" que, en la práctica, salvo la apertura de locales con cita previa, no incluye ningún permiso nuevo: "los restaruantes ya podían servir comida a domicilio y los adultos ya podían salir a dar paseos o hacer ejercicio desde el día 2". No obstante, admiten las fuentes consultadas, se necesitaba esa semana de transición que, unida a los días posteriores a la celebración del Consejo de Ministros del martes, "nos dará el tiempo que necesitamos para fijar los objetivos a cumplir por las provincias".

En ese sentido, las fuentes consultadas por este diario recuerdan que, el Gobierno, a día de hoy, ha aprobado un panel de indicadores que se pedirán a las comunidades autónomas para autorizar el paso de las provincias de una fase a otra. En ese documento se especifica que el Ejecutivo exigirá, entre otros datos, el número de casos nuevos, tanto los que requieran hospitalización como los que no; la cifra de ingresados en UCI; el número de fallecidos; la cantidad profesionales sanitarios y sociosanitarios contagiados; el número de PCR realizadas y sus resultados; y la capacidad hospitalaria, debiendo especificar de cuántas camas UCI se dispone, cuántos respiradores... etc. No obstante, admiten los técnicos del Gobierno contactados, "aún no se han fijado las cifras que se van a fijar como máximas en cada uno de esos indicadores para levantar o no restricciones".

Las comunidades autónomas, por tanto, "saben los indicadores que quiere el Gobierno que se midan, pero no los objetivos que se van a estimar oportunos para pasar de una fase a otra". Una circunstancia provocada por "la rapidez" con la que se ha llevado a cabo la aprobación del plan de desescalada y que requerirá, de aquí al 11 de mayo, de un nuevo "trabajo a contrarreloj" de los técnicos para fijar las cifras concretas de cada uno de esos indicadores a cumplir por las provincias para iniciar el desconfinamiento. De ahí, precisamente, la "necesidad" de la Fase 0: "Necesitamos de estos días para decidir sobre algo esencial y, además, empezar a medir los efectos de la salida de niños y adultos a las calles".

Más prórrogas del estado de alarma

Desde el Ministerio de Sanidad confirman a LPO que, desde este mismo miércoles, ya se está negociando con las comunidades autónomas los objetivos a cumplir en cada uno de los indicadores. No obstante, añaden, esos requisitos para pasar de una fase a otra también "pueden variar" en las próximas semanas, en función de cómo evolucionen las cifras de contagios conforme se vayan levantando restricciones.

La interlocución con los gobiernos regionales, admiten estas fuentes, se antoja "fundamental" para que el plan de desescalada se aplique de forma concreta: "Al final, dependemos de los datos que las consejerías de Sanidad de toda España envían al Ministerio, por eso hay que dejar muy claras las condiciones para ir pasando de fases y la información que precisamos para dar la autorización a las diferentes provincias". En todo caso, añaden, "hay que insistir en que la desescalada va a ser asimétrica, y que habrá comunidades autónomas en las que se pueda pasar a la Fase 1 en unas provincias y en otras no".

De todos los indicadores aprobados por el Gobierno, las fuentes consultadas destacan por encima de todos los referentes a la capacidad sanitaria: "Se advertirá a las comunidades autónomas que, pese a tener un número muy bajo de contagios, no deben desabastecer a sus hospitales del material necesario para combatir el coronavirus, porque si hay un repunte deben estar preparados". En ese sentido, advierten, "si hay falta de respiradores, o de capacidad diagnóstica en los laboratorios, esa provincia no podrá pasar a Fase 1 aunque no tenga nuevos contagios".

Los técnicos consultados advierten de la necesidad de mantener el estado de alarma: Su duración debe ser paralela al propio plan de desescalada

El camino por recorrer, por tanto, "sigue siendo largo", y es "casi seguro" que se prolongará más allá de las seis semanas marcadas por el Gobierno en un "escenario ideal" en el que todas las provincias pudieran ir "al mismo ritmo". Así las cosas, y con ese calendario previsto, los técnicos consultados advierten de la necesidad de mantener el estado de alarma: "Su duración debe ser paralela al propio plan de desescalada. Entre otras cosas, porque se necesita una mayor garantía jurídica para mantener algunas de las principales restricciones, como la prohibición de desplazamientos entre las diferentes provincias".

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