Abel Caballero
"Hay que tener una buena relación con China, pero tampoco conviene dejarnos engañar"
El presidente de la FEMP asegura que "no hay otra alternativa" al gobierno de coalición con Podemos y analiza la gestión de Sánchez en la crisis del Covid-19: "Es muy difícil decidir sobre algo nuevo"

Abel Caballero (Pontevedra, 1946) es uno de los políticos que más está hablando en las últimas semanas con Pedro Sánchez y otros integrantes del Gobierno. Como presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias, es informado, casi a diario, de las decisiones adoptadas por el Ejecutivo en la lucha contra el coronavirus. Ahora, con el plan de desconfinamiento por zonas en el horizonte, el papel de los alcaldes se antoja fundamental y, por ese motivo, la interlocución con Moncloa será aún mayor.

A comienzos de esta misma semana sin ir más lejos el también alcalde de Vigo mantuvo una videconferencia con Pedro Sánchez, y este jueves abordó con la vicepresidenta Teresa Ribera los pasos a dar en las ciudades y en los pueblos para garantizar la seguridad de la población cuando se levanten de forma progresiva las restricciones de movilidad.

El ex ministro de Transportes y actual alcalde de Vigo es consciente de que aún queda mucho camino por recorrer para vencer al Covid-19 y advierte de que, al menos durante unos meses, los españoles tendrán que acostumbrarse a una nueva cultura de distanciamiento social. El Gobierno central, asegura, está contando con los ayuntamientos para afrontar una crisis que no tiene precedentes y que precisa de la "lealtad de todos" para solventarla.

El pasado lunes mantuvo una conversación con Pedro Sánchez en la que se acordó que los ayuntamientos puedan invertir los 3.830 millones de euros de su superávit de 2019 y más de 7.000 millones de remanentes para costear el "proceso de desescalada y reconstrucción", aunque aún falta por concretar su destino concreto. ¿Cómo valora esta decisión?

Los ayuntamientos tenemos unos remanentes ahorrados de varios años, fruto del esfuerzo y la eficacia. Y este año, casi 4.000 millones de superávit. Queremos que esos recursos permanezcan y se gasten en cada una de las localidades en las que se consiguieron, y que se pongan a disposición de la reconstrucción social y económica del país, siguiendo las pautas que marque el Gobierno de España. Lo queremos hacer, además, en cooperación y lealtad al Gobierno y las comunidades autónomas. 

Una parte importante del proceso de reconstrucción tiene que ver con la proximidad de la economía, que tenemos que gestionar los ayuntamientos

El hecho es que una parte importante de ese proceso de reconstrucción tiene que ver con las ciudades y con la cercanía, con la proximidad de la economía, y es la que debemos gestionar nosotros con nuestros propios medios. Eso liberaría al Estado de tener que gastar recursos en esas áreas. Por tanto, ese planteamiento es el que estamos abordando en reuniones con la vicepresidenta Teresa Ribera.

Los alcaldes del PP, sin embargo, exigen a Sánchez movilizar 40.000 millones para un rescate social y económico. ¿Necesitan ese dinero los ayuntamientos para afrontar la crisis del Covid?

Esa es la postura concreta de un grupo que es tan legítima como otra cualquiera. Pero nuestro planteamiento, el de la FEMP, fue acordado por unanimidad y nuestra vocación es cooperar y ser solidarios con toda España, utilizando nuestros recursos en cada ayuntamiento para la reconstrucción social y económica. Cada alcalde, o grupo de alcaldes, pueden tener sus posiciones, pero hay que recordar que, en la crisis de 2008, tuvimos una salida equivocada y los ayuntamientos pasamos momentos muy difíciles. 

No se nos convocó nunca a ninguna reunión por parte del presidente del Gobierno. Ahora es diferente: tuvimos una el lunes y dentro de 15 días tendremos otra. Y, entre medias, este jueves nos hemos reunido con la vicepresidenta Ribera. En este momento, los ayuntamientos nos estamos incorporando como arquitectura del Estado, y eso no había pasado nunca. Yo le doy una gran importancia a esto.

Un número significativo de gobiernos regionales no está manteniendo la lealtad de compartir recursos y medios con ayundamientos

Usted ha apelado a la lealtad al Estado por parte de los ayuntamientos y de las comunidades autónomas. ¿Está existiendo esa lealtad?

 Bueno, yo creo que, por parte de los ayuntamientos, sin duda. Y quiero dar acuse de recibo de que yo tengo como presidente de la FEMP, tengo una fluidísima relación con el Gobierno de España. Es raro el día que no hablo tres o cuatro veces con un ministro o un vicepresidente para poner en común medidas que luego nosotros aplicamos en los ayuntamientos. En cuanto a las comunidades autónomas, sin embargo, mi opinión es sensiblemente contraria. Creo que un número significativo de gobiernos regionales no está manteniendo la lealtad de compartir recursos y medios con los ayuntamientos.

¿Puede ponerme un ejemplo concreto de eso?

Sí. Yo soy el alcalde de la primera ciudad de Galicia. Vigo es casi igual que A Coruña y Santiago juntos. Sin embargo, no he recibido ni una sola llamada del presidente de la Xunta. Tampoco ha contactado conmigo ningún secretario general o director general del gobierno autonómico, evidenciando una clara falta de cooperación. Pese a ello, mi mano sigue tendida porque lo importante es salvar la vida de la gente. Esto es una muestra de lo que no puede ser la arquitectura del Estado. Algunos deben cambiar sus posiciones...

Soy el alcalde de la primera ciudad de Galicia. Sin embargo, no he recibido ni una sola llamada del presidente de la Xunta

Sánchez le admitió el lunes la importancia de los gobiernos locales, incluidos los concellos gallegos, para la lucha contra el coronavirus y la llamada desescalada localizada. ¿Se puede dar la circunstancia de que los habitantes de un pueblo puedan salir a la calle, y los del pueblo de al lado no?

..O salir de forma distinta, o tener unos tiempos distintos para el desconfinamiento... Sí, va a pasar. Seguramente, no a pueblos que estén pegados, porque en estos casos la reacción de la pandemia en un mismo entorno está siendo más o menos igual. Sin embargo, sí es posible que una ciudad, o un pueblo de Cataluña, de Valencia, Andalucía, de Galicia o de Euskadi, tenga una desescalada distinta respecto a otros. 

Yo lo veo en mi propia ciudad, que la situación no es la misma según los diferentes distritos. Hay uno que tiene un solo contagiado, y está en condiciones distintas de otra ciudad que puede tener 400. Son casos extremos, pero está claro que las situaciones son distintas y deben ser tratadas de forma distinta. E indica que los alcaldes vamos a tener que tomar decisiones importantes, junto al Gobierno de España.

 Pero, ¿quién va a tomar esas decisiones sobre el desconfinamiento localizado: los ayuntamientos, los gobiernos autonómicos o el Gobierno central?

Las va a tomar el Gobierno de España, que marcará las pautas. Pero gran parte de la información para tomar esa decisión la aportaremos nosotros, y a nosotros nos corresponderá el seguimiento posterior. Por ejemplo, en la articulación de las medidas para ir a las playas, cuál va a ser la distancia de seguridad... Son decisiones que hay que tomar, y en las que nos tienen que auxiliar. Lo mismo pasa con los accesos a las zonas más concurridas de los centros de las ciudades, la reapertura de terrazas, etc. 

Hay toda una batería de cuestiones de la vida diaria que tenemos que decidir, pero ahí está la importancia de las administraciones locales. De repente, nosotros cobramos toda la importancia y las comunidades autónomas se diluyen. Y eso está provocando cierta tensión en los gobiernos regionales, porque muchos no quieren seguir funcionando de esta forma. No obstante, la realidad es que los gobiernos locales vamos a ser relevantes a la hora de decidir.

¿Cómo es el plan para hacer los estudios de seroprevalencia en los pequeños municipios a partir de la semana que viene?

Eso lo tienen que decidir los que hagan el estudio y fijen la metodología. Nosotros estamos a disposición de la autoridad sanitaria. Es algo que siempre repetimos en nombre de todos los alcaldes: estas decisiones las toma la autoridad sanitaria, pero los gobiernos municipales estamos preparados para ayudar en todo lo que nos pidan.

En los últimos días, hemos asistido a rectificaciones importantes del Ejecutivo, como la referente al desconfinamiento de los niños. ¿Qué valoración hace de esa medida?

Bueno, es que es muy difícil decidir sobre algo nuevo. Como sabe, lo primero que yo estudié, antes de Economía, fue Náutica, tengo el título de Marina Mercante. En esto de la pandemia no hay cartas de navegación, ni siquiera brújulas. Aquí hay que ir dibujando la carta, inventando. Es complejísimo todo. No hay experiencias a las que recurrir. En este caso, el Gobierno tomó una decisión, y se dio cuenta de que no estaba acertando, y protagonizó, seguramente, una rectificación sabia.

¿Y qué me dice de la gestión global del Gobierno en esta crisis sanitaria?

Yo creo que, en una crisis como esta, el que diga que no se equivoca, pues se equivoca. Lo estamos viendo en los programas de televisión, donde tertulianos están diciendo exactamente lo contrario a lo que decían hace un mes. Y, seguramente hace un mes opinaban de una forma distinta porque no tenían la información que tienen ahora. Yo creo que el Gobierno de España está velando con todo el interés y con toda la capacidad por la situación actual. La situación es endiablada y de momento conseguimos algo muy importante: torcerle el pulso al crecimiento de la pandemia. Eso sí: el que crea que ya se acabó con el virus se equivoca, porque esto puede repuntar. Por eso, hay que cultivar esta nueva cultura de vida, del alejamiento y de la prudencia, que debe permanecer durante muchos meses y la población debe entender que tiene que ser así.

Otro de los problemas con el que se ha encontrado el Gobierno es con el envío de material sanitario defectuoso por parte de China. ¿Hay que pedir responsabilidades? ¿Cuál debe ser la relación con el país teniendo en cuenta que gobiernos europeos y también EEUU empiezan a señalar a la República Popular como la culpable de esta crisis?

Creo que lo primero que hay que hacer es operar todo esto con un comprador único. Yo valoré la posibilidad de comprar un avión para traer material a Vigo. Tenemos recursos y lo podríamos hacer, pero eso lo único que hace es generar tensión de mercado y subir precios, como vamos comprobando, y que cada comunidad vaya a comprar cada una por su cuenta. Mala cosa. 

Era bueno centralizar compras para acudir a un mercado que ya está muy debilitado, que genera también poca fiabilidad y, muchas veces, escasa calidad. Esto está pasando en todos los países del mundo. Por tanto, lo que tenemos que hacer nosotros en primer lugar es tratar de coordinar las compras y acudir a los que conocen bien esos mercados. De hecho, aquí ya ha habido quien ha recurrido a Inditex. En todo caso, todos estamos expuestos a ser engañados. Yo mismo, cuando manifesté mi interés en comprar, recibí ofertas y pronto me di cuenta de que todo lo que me estaban proponiendo era mentira, y al final no compré.

Le preguntaba por si debe existir algún tipo de reacción, no sé si diplomática, con China, después de todo lo sucedido...

Bueno, yo creo que la diplomacia debe ir a su ritmo y siguiendo unas formas. Soy mucho de dialogar, de hablar y de no ir al choque, si es posible. Hay que tener una buena relación con China, porque es un país que tiene dinámica de futuro. Tampoco conviene dejarnos engañar y habrá que establecer las protestas cuando deban ser. Pero la relación hay que mantenerla.

Hace un año, antes de la repetición electoral, usted alertaba del riesgo que suponía que el nuevo Gobierno dependiera de los independentistas. Ahora, partidos que facilitaron a investidura, como ERC, no apoyan la prórroga del estado de alarma. ¿Cree que Sánchez debería buscar un acuerdo de legislatura con PP y Ciudadanos?

Bueno, con Ciudadanos lo buscó, y con el PP también. Lo que pasa es que en la misma noche electoral el Partido Popular dijo que no. Salió su secretario general a decir que Pedro Sánchez tenía que dimitir. ¿Cómo se va a pactar con alguien que pierde y dice que el que gana es el que se tiene que ir? Aquello fue un poco disparatado. Y tampoco Ciudadanos quiso entrar en ningún acuerdo. Además, después de votar por segunda vez, la situación no había cambiado respecto a las elecciones de abril.

Me refiero a la situación actual. Si, a día de hoy, habría que buscar ese tipo de acuerdo de legislatura con estas formaciones...

Yo creo que lo que está haciendo el Gobierno y Pedro Sánchez es lo adecuado. Está ofreciendo pactos, está tendiendo la mano a todos en la pandemia, y quiere hacer un gran acuerdo de Estado, que es imprescindible. Yo creo que todos los partidos se tienen que sentar para buscar esos pactos de reconstrucción.

¿Cree que es posible llegar a esos pactos de reconstrucción con todos los partidos?

Confío en que sí. Nadie va a querer quedarse fuera de ese nuevo espacio político. Pese a ello, y aunque no quiero singularizar en nadie, sería bueno que algunos dirigentes pisen más el terreno, vean cómo está la gente, hablen con sus militantes y tengan una información más real de lo que está pasando: cuánto está sufriendo este país. 

Se pueden tener discrepancias, es lo normal. Lo peligroso sería no llegar a acuerdos. Los partidos que conforman el núcleo central del Gobierno tienen un pacto y lo respetan

 ¿Cómo no vamos a llegar a un acuerdo político cuando hay gente sufriendo de forma indescriptible? No es momento de hacer cálculos políticos, sino de salir de ésta. Estamos hablando de una situación que jamás habíamos vivido, y eso requiere de acciones y decisiones políticas fuera de lo habitual, por encima de barreras ideológicas. 

Ese consenso, sin embargo, parece que no existe ni en el propio Gobierno. ¿Se están convirtiendo en una peligrosa constante las diferencias de criterio con los ministros de Podemos?

Se puede tener discrepancias, es lo normal. Lo peligroso sería no poder llegar a acuerdos, no pactar. Los partidos que conforman el núcleo central del Gobierno tienen un pacto y lo respetan. Yo también formé parte de un gobierno de España, y tengo 20 concejales de 27 en el Ayuntamiento, y he vivido muchas discusiones. ¡Claro que tienen que discutir, estaría bueno que no lo hicieran! Pueden tener posiciones diferentes, pero lo importante es sellar el acuerdo de reconstrucción. Quien quede fuera de ese pacto, y hablo también de la oposición, puede verse penalizado después en las urnas.

¿Cómo valora el papel de Pablo Iglesias y de sus ministros dentro del Gobierno?

No lo valoro. Vamos a darles tiempo. Hay que tener en cuenta que se acababa de formar un gobierno de coalición que parecía tener un largo recorrido por delante y de repente se encontró, recién constituido, cuando no habían pasado ni cien días, inmerso en la crisis más importante que ha afrontado este país. Y, además, lo está afrontando y sacando adelante con una minoría parlamentaria. Eso tiene una fortaleza extraordinaria.

Entonces, ¿apuesta por mantener la coalición con Podemos?

Es que no hay otra alternativa. ¿Cuál es la alternativa? Si estamos viendo que algún partido de la oposición está haciendo una oposición feroz... Lo único que hay que hacer es un pacto de Estado que está por encima de los intereses del gobierno, de la oposición, y de cada uno de los partidos.

Entonces, si cambiara de posición algún partido de la oposición, ¿podría haber también un cambio de socios de Gobierno?

Yo no soy el presidente del Gobierno, no puedo responder a eso.

Atendiendo al ámbito local: ¿Cómo está afrontando la crisis del coronavirus Vigo?

Pues con el realismo de prepararnos para que sea lo mejor posible y con una gran movilización económica y sindical. Yo me he reunido con todos los representantes de la economía de Vigo, en un encuentro en el que estaba desde un director de una factoría de 7.000 trabajadores hasta los responsables de la automoción, que emplean a 35.000 personas; y del sector naval, que emplean a 15.000. 

Estamos desarrollando un proyecto conjunto de reconstrucción de la economía de Vigo. No podemos olvidarnos tampoco de las pequeñas empresas, ni de los autónomos, ni tampoco, insisto, del sector de la automoción. Citroën tiene aquí a 7.000 trabajadores y produce 700.000 coches al año.

- Con la campaña turística del verano casi descartada, ¿confía, al menos, en tener unas Navidades más o menos como las de siempre, y que su ciudad pueda volver a iluminarse como todos los años?

Tengo la confianza de que en ese momento la pandemia esté minimizaba, incluso controlada, aunque no quiero adelantarme a eso. Yo manejo diferentes escenarios, pero sí tengo el escenario de que en Vigo este año tengamos Navidades. El tiempo lo dirá... 



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