Cataluña
ERC se deja querer por la izquierda y el independentismo ante un posible avance de JxCat en las urnas
Esquerra confía en su victoria en las urnas, pero recuerdan que los posconvergentes les superaron en 2017 pese a las encuestas. Su gran objetivo sería gobernar en solitario con el apoyo puntual de comunes, PSC y el partido de Torra

Esquerra Republicana se prepara para afrontar unas elecciones anticipadas que Quim Torra convocará una vez se aprueben los presupuestos de la Generalitat para 2020. Los republicanos se ven ganadores de la contienda, y se dejan querer por los comunes, el PSC y los partidos independentistas ante posibles alianzas que les llevasen esta vez sí, a presidir el gobierno autonómico. El partido también afronta con cierta preocupación el fortalecimiento de JxCat en las urnas, casi en empate técnico con la formación de Oriol Junqueras. 

Fuentes de ERC consultadas por LPO recuerdan que en 2017 las encuestas les daban como ganadores pero que Puigdemont dio un vuelco electoral de última hora que los situó como ganadores dentro del bloque independentista. Los republicanos aspiran a presidir la Generalitat en la próxima legislatura, aunque no pierden de vista el avance de JxCat en las encuestas. La formación de Oriol Junqueras aspira a dirigir el futuro Govern, y mira hacia un tripartito sin rechazar tampoco el apoyo de los posconvergentes

Los republicanos verían con buenos ojos un gobierno de coalición que reflejara la "pluralidad social", porque con ello conseguirían ampliar la base y convertiría al independentismo en una "opción ganadora". ERC también se planea la posibilidad de gobernar en solitario y jugar a la geometría variable: políticas sociales con el PSC y los comunes, temas relacionados con la independencia con JxCat. 

ERC querría un gobierno de coalición que reflejara la "pluralidad social", porque con ello conseguirían ampliar la base y convertiría al independentismo en una "opción ganadora" 

ERC sigue en la lucha abierta contra JxCat por la hegemonía del independentismo, puesto que los republicanos intentan imponerse en las urnas a los posconvergentes sin acabar de conseguirlo. El partido de Oriol Junqueras ha ganado dos elecciones generales y las municipales en número de votos, pero la formación de Quim Torra se impuso en las autonómicas y las europeas, en las que Puigdemont fue el candidato. 

Las relaciones entre ambos socios de gobierno están rotas, y más tras los últimos desencuentros por la situación judicial de Quim Torra. El presidente del Parlament, Roger Torrent, acató la decisión de la Junta Electoral Central de dejarlo sin escaño, lo que provocó una enorme tensión ente los socios de Ejecutivo que provocó la suspensión del pleno y que Torra se decidiera a convocar elecciones una vez aprobados los presupuestos. 

  [Sánchez y Torra liderarán la mesa de diálogo en febrero desde posiciones muy alejadas]  

Los republicanos han optado por una línea mucho más pragmática dentro del independentismo, cosa que choca con la actitud más irredenta de los posconvergentes. ERC pactó la mesa de diálogo con el PSOE a cambio de su abstención en la investidura de Pedro Sánchez, algo que JxCat empezó por criticar para después intentar liderar con la reunión entre el presidente del gobierno y Quim Torra. Los republicanos temen que en un contexto pre-electoral Torra haga torpedear la negociación con Ejecutivo socialista en Moncloa