Sindicatos
CCOO y UGT, en la diana de los sindicatos agrarios por la subida del SMI
En regiones como Extremadura llevan casi un año litigando para llegar a un acuerdo, y la polémica ha trascendido a nivel nacional

Unai Sordo y Pepe Álvarez, secretarios generales de CCOO y UGT, respectivamente, protagonizaron la semana pasada la primera gran foto de la legislatura, al firmar, junto a Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Yolanda Díaz y los presidentes de CEOE y Cepyme Antonio Garamendi y Gerardo Cuerva, la subida del salario mínimo interprofesional a 950 euros.

[Gobierno y sindicatos pactan subir el SMI a 950 euros

Ese gran acuerdo entre todos los agentes sociales fue vendido por las dos principales centrales como un éxito sindical que marcaría los pasos del nuevo Gobierno de coalición de PSOE y Podemos. No obstante, el incremento del SMI ha provocado toda una guerra civil de los sindicatos agrarios contra CCOO y UGT.

La primera reacción a ese acuerdo, por parte de los ganaderos y agrícolas, no se hizo esperar, con manifestaciones y protestas durante el último fin de semana. Concentraciones promovidas por Asaja COAG y UPA en varios puntos de España y que no fueron secundadas por las dos grandes centrales.

Según ha podido confirmar LPO, esa grieta en el movimiento sindical se ha hecho más grande en los últimos días. Sobre todo, después de la reunión del lunes del ministro de Agricultura, Luis Planas, con estas tres centrales.

CCOO y UGT ahora se sienten "señalados" por el Gobierno

El acuerdo para pactar con los distribuidores un incremento de precios, al que se refirió el propio Planas tras el Consejo de Ministros, se ha hecho sin contar con CCOO y UGT, que ahora se sienten "señalados" por el Gobierno.

Guerra total en algunas regiones

La situación, sin embargo, es mucho más delicada en algunas comunidades autónomas, donde los sindicatos agrícolas y las dos grandes centrales "llevan pegándose casi un año", tal y como reconocen a LPO fuentes de la Junta de Extremadura.

En dicha comunidad autónoma, de hecho, se inició una negociación a principios de 2019, cuando el Gobierno subió el SMI a 900 euros. Ante la falta de acuerdo entre sindicatos, y la oposición frontal de las centrales agrícolas, el gobierno de Guillermo Ferández Vara respaldó la aplicación de esa subida en el sector.

Esa postura, sin embargo, cambió la semana pasada, cuando Asaja COAG y UPA anunciaron concentraciones. Entonces, el presidente extremeño criticó públicamente el nuevo incremento del salario mínimo a 950 euros, en unas declaraciones que sorprendieron a más de uno en Moncloa.

 [Vara critica la subida del SMI

Este martes, después de conocerse la cifra de récord de paro en Extremadura, Vara ha vinculado el desplome del empleo (20.000 puestos de trabajo) al incremento del SMI, y ha pedido una reunión urgente con el Gobierno. Un discurso que, a nivel nacional, no gusta a CCOO y UGT.

En el Gobierno de Sánchez son plenamente conscientes de esta guerra soterrada entre las centrales, pero asumen que ahora hay que tener gestos con el sector agrícola. Una postura que pone aún más en la diana a las dos grandes centrales sindicales.