Política
El primer mes de gobierno de coalición desata tensiones internas en el PSOE
Aumenta la desconfianza entre partido y Moncloa, con Ábalos en entredicho por su polémica reunión con la 'número dos' de Nicólas Maduro

El primer mes del nuevo gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos ha provocado un inesperado aumento de la tensión interna entre los socialistas mientras que los ministros de Iglesias se han adaptado a sus nuevos roles con discreción y disciplina.

Muchos analistas esperaban que las costuras entre ambos partidos comenzaran a crujir de forma inmediata y que las batallas por el protagonismo mediático entre Sánchez e Iglesias hicieran saltar chispas.

Sin embargo, en este primer mes apenas ha habido noticias de tensiones entre los dos socios; al contrario, todas las fuentes consultadas por LPO subrayan la rápida adaptación de los equipos de Podemos a los Ministerios y su voluntad de no crear problemas y aceptar el papel secundario que le dieron las urnas. Aún así, han sabido aprovechar al máximo sus huecos, como con la subida del salario mínimo, protagonizada por la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, uno de los valores en alza del ejecutivo.

La sorpresa de estas primeras semanas ha llegado, sin embargo, desde el bando socialista en donde no han parado de tener fricciones internas y errores de bulto que han ensombrecido la gestión del gobierno.

Especialmente llamativas han sido las tensiones provocadas por la decisión de Sánchez de otorgarle más poder todavía en La Moncloa a su jefe de gabinete, Iván Redondo, una figura vista con mucho recelo y desconfianza desde el PSOE.

 Especialmente llamativas han sido las tensiones provocadas por la decisión de Sánchez de otorgarle más poder todavía en La Moncloa a su jefe de gabinete, Iván Redondo 

Según ha sabido LPO, la superestructura del equipo coordinado por Redondo ha sido recibida con desagrado en el grupo parlamentario socialista y también en la vicepresidencia que coordina Carmen Calvo. Temen que complique la coordinación y la comunicación con el presidente.

La propia Calvo no disimulaba su malestar en una entrevista este domingo en El País cuando dejaba claro que en La Moncloa no hay gestión y que es ella la que coordina al gobierno y la que decide los temas que van al consejo de ministros.

Este escenario se complica todavía más por el momento delicado que atraviesa el ministro Ábalos, hombre fuerte del PSOE en el gobierno. Según las fuentes consultadas, sus relaciones con Redondo nunca han sido muy buenas y en las últimas semanas se ha sentido bastante solo para tener que hacer frente a la crisis por la rocambolesca y aún no aclarada escala en España de la vicepresidenta de Venezuela o las informaciones sobre la colocación de uno de sus asesores en el consejo de Renfe. Diversas fuentes apuntan a que algunos son disparos de fuego amigo.

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Ábalos tenía sus apoyos fundamentales en el partido, pero también ha resultado llamativo el ascenso que Pedro Sánchez le ha dado a Santos Cerdán, secretario de coordinación territorial y que se encargará ahora de coordinar la comunicación del PSOE con el gobierno.

Algunas fuentes consideran que este movimiento debilita a Ábalos y puede estar vinculado al futuro congreso federal del partido en el que Sánchez podría sustituirlo como secretario de organización.