Cataluña
Moncloa aplazó la mesa catalana para forzar a Torra a dar la fecha electoral
Fuentes gubernamentales admiten en privado la posibilidad de sacar adelante los Presupuestos en septiembre y asumen el clima "nada conciliador" de ERC en campaña

La convocatoria electoral en Cataluña, pese a no tener fecha todavía, pone en jaque el trabajo de Moncloa para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado (PGE) y alargar así la legislatura. El giro del Ejecutivo tras rectificar, en menos de siete horas, su decisión de no celebrar la mesa de diálogo entre gobiernos hasta después de las elecciones catalanas tiene su explicación, según apuntan fuentes gubernamentales a LPO. Todo era forzar a Torra para que desvelase la fecha de las elecciones. 

Fuentes de Moncloa esperaban que Torra convocase elecciones "cuanto antes" para no tener 'atada' la interlocución del PSOE con ERC y sacar los presupuestos adelante. Los socialistas necesitaban conocer la fecha para modificar ellos su propio calendario y conseguir los votos republicanos en el Congreso. Torra y Puigdemont pretenden ganar tiempo y complicar al máximo el calendario del diálogo pactado por los socialistas y ERC con la mesa de negociación de los dos gobiernos y la aprobación de los PGE. El presidente de la Generalitat no desveló la fecha exacta de los comicios, aunque desde su partido ya apuntan que podría ser "sobre finales de mayo o principios de junio". 

 [Moncloa asume que gobernará por decreto hasta septiembre tras el anuncio electoral de Torra]

El peor escenario para Sánchez sería que las elecciones coincidiesen con la tramitación de las cuentas en la Cámara Baja. El Gobierno es consciente de que el clima de "guerra electoral" entre ERC y JxCat podría empañar las negociaciones con los republicanos y éstos negarse a seguir pactando con Sánchez antes de los comicios. 

Fuentes gubernamentales admiten que no esperan que la posición de ERC sea "muy conciliadora" en campaña. De ahí y tal y como publicó LPO, en el Ejecutivo asumen que gobernarán por decreto hasta septiembre. Ya no corre tanta prisa sacar adelante los PGE y comienzan a asumir en privado que no puedan estar en vigor hasta septiembre. Un giro que obligaría a aprobar por decreto los fondos para todas las nuevas políticas que se quieran poner en marcha, una vía a la que ha tenido que recurrir Sánchez una y otra vez desde la moción de censura.