Gobierno
Guerra de ministros: Ábalos señala a Marlaska por filtrar su reunión con la 'número dos' de Maduro
Altos cargos del Gobierno ven al ministro de Transportes en "la cuerda floja" y él trata de culpar al titular de Interior: "De ahí salió la información"

Pasan los días y el que empieza a conocerse como el 'caso Ábalos' no acaba de cerrarse. Las declaraciones contradictorias de diferentes integrantes del Gobierno sobre su reunión secreta con la vicepresidenta de Maduro no hacen más que aumentar la presión sobre el ministro y también Pedro Sánchez, que confía en que la crisis pase sin tener que tomar soluciones drásticas. Pese a ello, altos cargos del Ejecutivo ven al titular de Transportes "en la cuerda floja".

Según las diferentes fuentes gubernamentales consultadas por LPO, "muchos creíamos, a finales de la semana pasada, que Ábalos no llegaba al Consejo de Ministros del martes". Salvo sorpresa mayúscula, esa predicción no se va a cumplir, pero eso no quiere decir que el también secretario de Organización del PSOE esté totalmente a salvo: "Hay muchas dudas e interrogantes y cosas por salir. Y, de los tres ministros implicados, él es el que peor lo tiene".

['Objetivo salvar a Ábalos': Moncloa defenderá la legalidad de su reunión secreta para evitar su caída

Efectivamente, en esta polémica sobre la reunión con Delcy Rodríguez se han visto implicados tres ministros. Además de Ábalos, "el gran protagonista de esta historia", también tendrán que dar explicaciones tanto Arancha González Laya como Fernando Grande-Marlaska, ministros de Asuntos Exteriores y de Interior, respectivamente. Una circunstancia que el titular de Transportes conoce... y está aprovechando, a través de su entorno, para tratar de desviar el foco hacia sus compañeros de Gobierno.

Así, dirigentes del PSOE muy próximos a Ábalos recuerdan que la primera que tuvo conocimiento de la llegada de Delcy Rodríguez fue González Laya. Y no hizo nada para impedirlo. Después, Fernando Grande-Marlaska, siempre en opinión de estos cargos socialistas, "también pudo actuar de otra manera".

Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores confirman a este diario que, efectivamente, la ministra fue informada, a través de una llamada de la embajada venezolana, de la llegada de la vicepresidenta de Maduro. Su reacción, añaden, fue la "lógica", teniendo en cuenta que Rodríguez tiene prohibido pisar suelo europeo: "Nos avisaron cuando estaba ya llegando, y la ministra llamó a Marlaska para que la Policía actuara en consecuencia. Nuestro único papel fue con Interior".

El ministro del Interior, Fernando Marlaska.

La reacción de Marlaska, según apuntan altos cargos de Interior, fue contactar con el comisario encargado de aduanas en Barajas, J.G.M., y telefonear también al ministro Ábalos. Dos llamadas que, con el paso de los días, se han convertido en un motivo de enfrentamiento entre estos dos pesos pesados del Gobierno de Pedro Sánchez, que, de hecho, ya han tenido otro choque reciente, a cuenta de la no continuidad de la secretaria de Estado de Seguridad en la anterior legislatura, Ana Botella y el veto del titular de Interior a su candidatura al CNI.

[Marlaska boicotea el nombramiento de su ex número dos como directora del CNI]

Según las fuentes consultadas, José Luis Ábalos está convencido que la filtración de su encuentro con la vicepresidenta de Maduro parte de Interior, ya que fue el departamento de Marlaska el que estaba enterado de todo y el que le trasladó a él mismo la información. Además, colaboradores del ministro destacan las "amistades" de algunos mandos policiales con antiguos cargos del PP en Interior, cuya conexión "no supo ver, o no quiso", Marlaska.

La respuesta de personas relevantes de Interior a estas acusaciones también dejan a las claras las tensiones existentes dentro del Gobierno: "Él sabe que va a ir la Policía. Y se mete sin pensárselo en el avión. Algo que, además, no debería haber hecho, porque la ley impide que haya nadie en el avión si los pilotos no están dentro". 

Lo demás es ya sabido. La prioridad del Gobierno fue demostrar que Rodríguez no pisó suelo europeo en ningún momento, por lo que no pudo ser detenida. Pese a ello, "el hecho de que la presunta 'escala' hacia Turquía, previo paso por Doha, durase 14 horas, sigue presentando demasiados interrogantes", que podrían afectar a cualquiera de los ministros señalados.

[Sánchez sale al rescate de Ábalos: "Quería evitar una crisis diplomática, y lo ha logrado"]

En cualquier caso, dentro del Ejecutivo tienen claro que el que peor lo tiene es Ábalos: "Solo unos cuantos ministros le han defendido y con la boca pequeña. Sánchez también le apoyó el sábado, pero desde entonces no se ha vuelto a pronunciar. Habrá que esperar posibles nuevas informaciones, a ver qué pasa".