Gobierno de coalición
Podemos se resigna a la supervisión de Iván Redondo: "Lo controla todo"
Pablo Iglesias olvida las antiguas polémicas con el director de gabinete de Sánchez y asume su poder en Moncloa: "Está por encima de todos los ministros"

 Iván Redondo fue señalado por Pablo Iglesias, Pablo Echenique y otros altos cargos de Podemos como el "principal culpable" de que no se acordara un gobierno de coalición el pasado mes de julio. Le acusaron de forzar nuevas elecciones para debilitar a rivales y posibles socios y lograr, de esta forma, gobernar en solitario. Tras las generales del 10-N, sin embargo, ese discurso desapareció de forma automática y,  apenas 48 horas después de los comicios, los que parecían enemigos irreconciliables se fundieron en un abrazo en la firma del acuerdo para formar un gobierno de coalición.

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Las antiguas rencillas parecían olvidadas, aunque en los días posteriores a la investidura volvieron las tensiones entre el gabinete de Sánchez y los de Pablo Iglesias. En Moncloa no sentó nada bien que Unidas Podemos filtrara el nombre de sus secretarios de Estado antes incluso de que el presidente se reuniera con el rey y que se resistiera a renunciar a las competencias de Seguridad Social. La reacción no se hizo esperar: se creó una vicepresidencia cuarta que diluía el poder de Iglesias y un ministerio específico de Seguridad Social. Y, además, Iván Redondo fue ascendido, con todavía más poder en Moncloa.

El flamante director de gabinete concentra, bajo su Comité de dirección, la secretaría general de Presidencia, la Oficina Económica del Presidente, el Departamento de Seguridad Nacional, y las diferentes unidades de análisis, además de tener el control sobre la secretaría de Estado de Comunicación y dirigir la nueva Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia de País. Y, por si fuera poco, es el principal impulsor e ideólogo de adelantar las reuniones del Consejo de Ministros del viernes al martes.

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Desde Podemos comparten con Redondo el objetivo estratégico de ese movimiento: "Es evidente que se logra quitar el foco a la oposición. Ya no importan ni las reuniones de la Junta de Portavoces en el Congreso, ni las reuniones de la Mesa, ni las preguntas que van a hacer PP, Vox y Ciudadanos en el pleno de control, sino lo que se aprueba en el Consejo de Ministros". Pese a ello, los cargos de la formación morada consultados por LPO también admiten que esta maniobra también persigue otra meta: "Tenernos absolutamente controlados".

En este sentido, recuerdan que Redondo acude a las comisiones de secretarios de Estado y subsecretarios de los jueves, por lo que "tiene capacidad para echar por tierra cualquier propuesta que lleven nuestros representantes y buscar alternativas durante tres días seguidos". Un "derecho a veto" que tanto Pablo Iglesias como el resto de cargos de Unidas Podemos en el Gobierno asumen: "Él controla todo. Tanto a nosotros, como a los ministros del PSOE".

Redondo es un súper ministro sin cartera, tiene la última palabra en cuestiones de seguridad nacional, política internacional y política monetaria

Las fuentes consultadas aseguran que el cargo de Redondo, como director de gabinete, y todas las competencias que ha asimilado, le convierten en un "súper ministro sin cartera", "mucho más poderoso que cualquiera de los ministros de Sánchez". Así, recuerdan que el asesor de cabecera del presidente "tiene la última palabra en cuestiones de seguridad nacional, política internacional y política monetaria. Por tanto, añaden, "manda sobre Calviño en Economía, sobre Robles y Marlaska en Defensa e Interior, y sobre Arancha González en Exteriores".

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Por todo ello, desde Podemos tildan como "normal" que Redondo también tenga pleno control sobre el trabajo de Pablo Iglesias al frente de la Vicepresidencia de Derechos Sociales y Agenda 2030: "Tenemos mucho trabajo en esas áreas. Pero todos los integrantes de este Gobierno, tanto de los nuestros como del PSOE, somos plenamente conscientes de quién tiene la última palabra".