Cataluña
El Govern desautoriza la "mesa de gobiernos" de Sánchez con ERC y sólo da validez a la de Torra
Budó tacha de "imprescindible" la reunión entre los Ejecutivos central y autonómico para "fijar los términos" en los que se desarrolle la mesa de diálogo pactada entre ERC y PSOE

Budó ha desautorizado a la "mesa de gobiernos" pactada entre ERC y el PSOE como condición para su abstención en la investidura de Pedro Sánchez. La portavoz del Govern ha asegurado que este espacio de diálogo nació de un pacto entre formaciones y no entre Ejecutivos, y ha defendido que sean  los presidentes Torra y Sánchez los que fijen el contenido de la reunión. 

La consellera ha insistido en que la Generalitat seguirá defendiendo la "autodeterminación" y la "amnistía" de los políticos condenados por sedición. Preguntada sobre el lugar de la reunión entre Torra y Sánchez, ha mantenido el secreto al alegar que desconoce donde se llevará a cabo el encuentro. Tampoco prevé que se pueda producir ninguna inhabilitación que aboque a elecciones antes de abril: "No nos pasan por la cabeza".

El Ejecutivo de Quim Torra ha defendido la necesidad de la "mesa de gobiernos"  para "ver como podemos resolver políticamente lo que es un conflicto político". Budó ha insistido en un supuesto consenso del 80% de la población,  que cree que cualquier solución a la crisis catalana "pasa por votar y por ejercer el derecho de autodeterminación". 

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La portavoz del Ejecutivo ha explicado que el Govern prevé aprobar sus presupuestos de 2020 en abril, motivo por el que se ha aprobado una prórroga de los de 2017 para gastos de funcionamiento esenciales. Budo ha agradecido a Catalunya en Comú Podem su apoyo a las cuentas catalanas y ha asegurado que la Generalitat los gestionará "con voluntad de que se cumplan al 100%".

Junts per Catalunya intenta marcar perfil propio tras quedar al margen de las negociaciones para la investidura de Pedro Sánchez, que le permitieron revalidarse al frente de la Moncloa. ERC consiguió una mesa de diálogo entre los gobiernos autonómico y central, de la que en un primer momento Torra se desmarcó y cuya estrategia cambió cuando decidió liderarla. Los posconvergentes pretenden así recuperar su papel de interlocutores con Madrid que los republicanos les han arrebatado con el pacto con el PSOE.