Podemos
Iglesias se blinda y convoca Vistalegre 3 en marzo para una fusión con IU
El líder de Podemos se presentará a la reelección en las nuevas primarias y reclama al resto de direcciones territoriales que también se sometan a votación

Pablo Iglesias aprovecha la fortaleza de su entrada en el Gobierno para blindar su liderazgo y convoca para marzo una Asamblea Ciudadana Estatal, Vistalegre 3, en la que volverá a presentarse como secretario general del partido. Esta convocatoria a contrarreloj va dirigida a adaptar el partido a la nueva fase de gobierno y también para allanar el camino a una fusión con IU, después de que Iglesias haya llamado a construir "un bloque histórico de cambio" junto a "fuerzas hermanas". 

En su intervención al inicio del Consejo Ciudadano Estatal, el órgano de dirección de Podemos, Iglesias se ha felicitado por haber "logrado el principal objetivo político marcado hace seis años: trabajar desde el Gobierno". Una nueva circunstancia que hace "necesario poner a punto la organización para afrontar esta nueva etapa". 

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El CCE, el máximo órgano entre asambleas, se ha celebrado fuera de plazo ya que debe celebrarse cada tres meses como plazo máximo, y la última se celebró el 28 de septiembre, antes de la repetición electoral. Un incumplimiento de las normas internas habitual en la cúpula de Podemos, donde sus máximos dirigentes también infringen los estatutos tanto en el salario a percibir como en la acumulación de cargos tras su entrada en el Gobierno. 

El ahora vicepresidente segundo del Gobierno ha llamado a abordar los "nuevos desafíos" mediante "nuevos desafíos organizativos". "Tenemos que poner a puto Podemos para ayudar a las tareas de gobierno al tiempo que cuidar la base del partido". "Es más necesario que nunca poner a trabajar junto a las fuerzas políticas hermanas para armar junto a las fuerzas populares un bloque histórico de cambio", ha añadido. 

Bajo esa premisa, Iglesias ha propuesto celebrar en marzo una Asamblea Ciudadana "para adaptar la organización a los nuevos tiempos que se abren"; una convocatoria en la que "será un honor presentarme como candidato". En este punto, ha reclamado sumarse a estas primarias a aquellos territorios "en situación de interinidad o donde sus mandatos hayan concluido o así lo reclamen los inscritos". Una referencia a aquellas direcciones autonómicas que fueron sustituidas por una gestora desde Madrid como La Rioja o Cantabria, donde se produjeron sendas batallas judiciales. 

Reorganización de equilibrios entre partido y Gobierno

La falta de cuadros en Podemos ha llevado al vaciamiento del partido tanto en el Parlamento como a nivel orgánico, con el trasvase de multitud de dirigentes a las áreas de Gobierno que ostentan los dos líderes del partido, la pareja formada por Pablo Iglesias -vicepresidente segundo- e Irene Montero -ministra de Igualdad-. 

Los nombramientos en secretarías de Estado y cargos de confianza a figuras como Nacho Álvarez, responsable económico de Podemos, Ione Belarra, ex portavoz adjunta en el Congreso, o Noelia Vera, portavoz de la ejecutiva, dejan a la organización sin grandes voces autorizadas. 

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El portavoz parlamentario que sustituye a Montero en esta tarea es Pablo Echenique, al que premiaron con un cargo en el Congreso después de apartarlo del Gobierno. La tarea de partido será asumida por Rafael Mayoral y la eurodiputada Idoia Villanueva, a quienes Iglesias ha pedido en este CCE que sean "la voz" de Podemos y que hablen "desde la calle más que desde el partido". 

La formación, que cumple este viernes seis años y que nació como una impugnación al "régimen del 78", se enfrenta a una de sus contradicciones más serias: la convivencia de un partido que nació en las plazas con su estancia en el Gobierno. Un debate que durará cuanto dure Podemos en el Gobierno y que Iglesias trata de salvar haciendo guiños a los movimientos sociales. "El próximo Gobierno necesitará de la crítica y la presión de los movimientos sociales para hacer las cosas bien", defendió el dirigente en su discurso de investidura de Pedro Sánchez.