Cataluña
Torra trata de ganar tiempo mientras el Tribunal Supremo dicta sentencia firme
El presidente se reafirma en su cargo e ignora la decisión de la Junta Electoral Provincial que anula su credencial como diputado en el Parlament

Quim Torra busca la forma de alargar los plazos de su inhabilitación y usa como pretexto que el Tribunal Supremo todavía no ha dictado sentencia firme. El president fue suspendido de su cargo por la Junta Electoral Central (JEC) a través de la vía rápida, en base a una sentencia no-firme del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TJSC) que lo condena a un año y medio sin poder ejercer cargo público. A pesar de ello, el líder del Govern se reafirmó en su posición, y aseguró que la voluntad del Parlament "tenía que prevalecer". En los mismos términos se ha expresado su abogado, Gonzalo Boye, que ha asegurado que solo en este supuesto acatarán la resolución la Cámara catalana "lo ejecuta". 

Fuentes de JxCat tienen la sensación que desde el Govern se busca "alargar los plazos", aunque dudan sobre cuanto tiempo se podrá dilatar esta situación. Revelan que una nueva contienda electoral inminente genera mucha "inquietud" entre algunos sectores de la formación posconvergente: "Nuestro espacio no está preparado con toda la reordenación por hacer, aunque ERC ya ha tocado techo". Si Torra es inhabilitado ese sería el escenario más plausible, puesto que la presencia interina recaería sobre Pere Aragonès y eso es algo que quieren evitar a toda costa. 

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La Junta Electoral Provincial ha declarado vacante la plaza de Torra, a la vez que ha obligado a mover la candidatura de JxCat una posición para que en su lugar se incorpore el exsocialista Ferran Mascarell. Torra insiste en que sigue siendo electo en la Cámara catalana, idea que ha reforzado esta mañana la consellera de Presidencia, Meritxell Budó, en una entrevista en RAC1 al recordar que el president fue ratificado el pasado 4 de enero y que "de momento la lista no correrá".

Quim Torra fue condenado a un año y medio de inhabilitación por negarse a atender los requerimientos de la JEC para retirar la simbología independentista de la fachada de la Generalitat. El presidente intentó burlar la prohibición cambiando el lazo amarillo del Palau por uno blanco, por lo que el órgano arbitral le dio un ultimátum y emplazó a los Mossos a actuar si el Govern se negaba. 

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Torrent le apoya, puesto que comunicó al presidente de la Generalitat que seguía siendo diputado a pesar de negarse el Tribunal Supremo a dejar sin efecto cautelar la decisión de la JEC hasta la sentencia firme. El presidente del Parlament ha entrado de momento en el plano declarativo, pero dependerá de las acciones que lleve a cabo y de si cumple con las órdenes de la Junta Electoral Provincial y nombra a Ferran Mascarell nuevo diputado del Parlament. 

La legislación es confusa, puesto que la Ley de Presidencia reconoce que el candidato a presidir la Generalitat debe ser "uno de entre sus miembros", pero no explicita si esa condición es indispensable una vez asumido el cargo ejecutivo. Los republicanos se amparan en que el Estatuto de Autonomía y esta misma norma jurídica explicitan que el cese de Torra solo se puede llevar a cabo con una sentencia firme, algo que usarán para dilatar todo este debate de confusión jurídica abierto a raíz de la decisión de la JEC.