Investidura
Sánchez defiende su pacto con ERC y apuesta por dejar atrás la vía judicial: "La ley sola no basta"
El candidato a la Presidencia del Gobierno arranca su discurso de investidura sacudiéndose las críticas de la oposición y adelantando que "no se va a romper España ni la Constitución"

Pedro Sánchez se defiende de las críticas sobre su pacto con ERC y se reafirma en uno de los puntos más polémicos del acuerdo: la renuncia a "judicializar" la situación catalana. El líder socialista ha abierto este sábado su la primera sesión de investidura en el Congreso, donde ha arrancado guardándose las espaldas ante las críticas de la oposición: "No se va a romper España y no se va a romper la Constitución. Aquí lo que se va a romper es el bloqueo al Gobierno progresista elegido democráticamente por los españoles".

El candidato a la Presidencia del Gobierno ha señalado que la crisis catalana es una "crisis heredada" del PP que asume "con lealtad constitucional" para "devolver a la política un conflicto político". En este punto, ha defendido su apuesta por "dejar atrás la vía judicial, que tanto dolor ha causado" y "retomar el diálogo". 

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En el acuerdo con republicanos, Sánchez se comprometía a que el Gobierno renunciaría a la vía judicial en los choques con el independentismo, un punto que el socialista ha retomado. "Lo que propongo es recomenzar, retomar el diálogo en el punto en que los agravios comenzaron a acumularse, retomar la senda de la política dejando atrás la judicialización del conflicto. Dejar atrás la deriva judicial que tanto dolor y fractura ha causado", ha zanjado. 

 "Necesitamos más que nunca diálogo", ha destacado el líder del PSOE, que ha asegurado que "la ley por sí sola no basta" y que ha abogado por dialogar "dentro del marco legal", ha defendido, omitiendo en este punto la Constitución. 

Abramos un diálogo honesto amparado por la seguridad que otorga nuestro marco legal, defendió Sánchez  

Otra de las patas principales del discurso ha sido la exposición del programa pactado de coalición acordado con Podemos. "Este gobierno trabajará fiel al principio de cohesión y de idoneidad que pactamos con Unidas Podemos después del 10N", ha defendido Sánchez desde la tribuna. 

El líder del PSOE ha aprovechado para exponer los principios en los que se se sustentará el futuro Gobierno de coalición: justicia social, defensa de los servicios públicos y economía social de mercado. Sánchez escogió al autor alemán Bertolt Brecht para recordar una de sus frases: "Qué tiempos serán los que vivimos que hay que recordar lo obvio" y añadió "pues nosotros seguiremos recordando lo obvio". 

El candidato a la Presidencia tampoco ha escatimado en reproches a la "bancada de la derecha" por negarse a facilitar la gobernabilidad del país y ha criticado que anuncie los "peores presagios" para España y al tiempo "se niegue a evitarlos". "No comparto sus terrores". Sánchez insistió en que la derecha se "equivoca cuando ponen en duda el compromiso de la izquierda con España". Y añadió que si sus temores "no son fingidos", no alcanza a entender porque no mueven un dedo para que no sucedan".

No deorgarán la reforma laboral del PP 

El presidente del Gobierno en funciones también anticipó las medidas acordadas con Unidas Podemos para conformar el futuro Gobierno de coalición. Sánchez gana la partida a Iglesias y tan sólo eliminará los aspectos más lesivos de la reforma laboral del Partido Popular. La formación de Pablo Iglesias apostó por la eliminación de la medida. Sin embargo y tal y como anuncia Sánchez en su discurso de investidura, "derogaremos los aspectos más lesivos de la reforma laboral de 2012". 

Entre las medidas destacadas por Sánchez se encuentran: la equiparación salarial de Guardia Civil y Policía Nacional; la aprobación de una ley específica contra el cambio climático; el nuevo Gobierno impulsará un plan de cercanías entre distintos territorios. 

Sobre Igualdad, Sánchez se compromete a modificar el Código Penal para que, en el consentimiento sexual, solo 'sí sea sí'. "España debe alcanzar una inversión sanitaria del 7% del PIB en 2023, similar al de otros países de la Unión Europea", dijo el socialista. "Este Gobierno tomará medidas para frenar las subidas abusivas de los alquileres", destacó Sánchez en referencia a las dificultades de emancipación de los jóvenes. El presidente del Gobierno en funciones, anunció que declararán el día 31 de octubre el de todas las víctimas del franquismo y el día 8 de mayo como el de todas las víctimas del exilio. "Además, auditaremos los bienes del régimen para devolverlos a sus propietarios, empezando por el Pazo de Meirás", anunció.

Batet rechazó que el PP leyese el acuerdo PSOE-ERC 

La presidenta del Congreso, Meritxell Batet, rechazó la lectura del acuerdo PSOE-ERC solicitada por la portavoz del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, al inicio del pleno argumentando que el pacto ya es "conocido públicamente". Sánchez entró puntual al Hemiciclo acompañado por la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo. En la tribuna de invitados se sentó su 'gurú', el asesor Iván Redondo, quien mantuvo una distendida conversación con el ex dirigente de Podemos, Juan Carlos Monedero. 

Los diputados de las formaciones de izquierda mostraron su preocupación porque "algunos intenten desestabilizar la legislatura, intentando ganar en los tribunales aquello que no les dieron en las urnas", señaló el portavoz de Compromís, Joan Baldoví. Por su parte, desde el PP criticaron la negociación de los socialistas con ERC: "La negociación más opaca de la historia", destacó Pablo Montesinos. "Vamos a intentar hasta el final que no salga esto", señaló la portavoz de Cs, Inés Arrimadas. Mientras que el portavoz de Vox, Iván Espinosa, aseguró que "los aliados de Sánchez en este intento de investidura son los peores enemigos de España".