Investidura
Sánchez afronta la investidura con intención de alargar la legislatura y poder presidir la UE en 2023
El primer objetivo del líder socialista es aprobar de forma exprés unos presupuestos que puedan entrar en vigor en tres meses y que después siempre podrían prorrogarse

Pedro Sánchez afronta este sábado su tercer debate de investidura amarrando hasta el final el último voto y la última abstención para sacar in extremis la segunda votación el próximo martes. Al final van a ser necesarias las abstenciones de ERC y también de Bildu y aún así será un recuento agónico. Sea como sea, salvo sorpresas de última hora, el candidato socialista logrará por fin una investidura. Sus dos primeros intentos resultaron fallidos en 2016 y el verano pasado.

El PSOE quiere que este debate pase cuanto antes y por eso, lo ha colocado en el último fin de semana festivo de las Navidades para intentar paliar el fuerte desgaste de las negociaciones y acuerdos con los independentistas catalanes y en menor medida con el PNV.

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Sánchez tiene todo listo para que el mismo martes, el 7 de enero pueda hacer público su nuevo organigrama de gobierno con Podemos, el primero de coalición de nuestra democracia y de inmediato empezar a tomar medidas y decisiones en los consejos de ministros para intentar cambiar la agenda informativa y que se deje de hablar del coste de la investidura que ha provocado profundo malestar en muchos sectores del PSOE como hemos contado en LPO.

La intención de Sánchez sería agotar los 4 años de legislatura para poder presidir la Unión Europea

El todavía presidente en funciones quiere una legislatura larga a pesar de las graves dificultades que ha tenido para ponerla en marcha. Según fuentes socialistas, su objetivo sería agotar los 4 años para poder presidir la Unión Europea en el segundo semestre de 2023. A España no le toca esa presidencia rotatoria desde 2010 con Zapatero. Estas mismas fuentes subrayan la importancia que le ha dado Sánchez a la agenda internacional en estos 18 meses y se muestran convencidos de que hará todo lo posible por ser presidente de turno de la UE.

Para que eso comience a ser posible, el nuevo gobierno necesita cuanto antes unos presupuestos y ese va a ser el objetivo central del ejecutivo a partir del día 7. El texto está casi preparado en el Ministerio de Hacienda y negociado con Podemos. Se quiere aprobar cuanto antes en el consejo de ministros y remitirlo al Congreso para intentar tenerlo en vigor en dos o tres meses.

Fuentes próximas al Gobierno ven mucho más fácil aprobar unos presupuestos que una investidura, ya que hace falta una mayoría absoluta de la oposición para tumbarlos

Fuentes cercanas al gobierno consideran que es mucho más fácil aprobar unos presupuestos que una investidura ya que una vez en el gobierno, manejas las cuentas y además la oposición sólo puede tumbarlos aprobando por mayoría absoluta una enmienda a la totalidad y eso con la actual distribución del Congreso es muy complicado.

Así que aunque en el acuerdo con ERC no se recoge su apoyo a los presupuestos, se cuenta con que los independentistas no bloquearán este proyecto ya que de forma paralela comenzará a trabajar la mesa de gobiernos pactada con el PSOE.

La viabilidad del nuevo gobierno depende de que se puedan aprobar esos primeros presupuestos porque a partir de ahí si la situación se complica siempre se podrían prorrogar varios años como ha ocurrido con los últimos de Montoro.

Bien es cierto que una cosa son los deseos y otra las realidades ya que el nuevo gobierno nace en condiciones de mucha precariedad y pendiente del devenir de los acontecimientos en Cataluña. Hace menos de un año, fue precisamente Esquerra quien tumbó los presupuestos de Sánchez y provocó las elecciones de abril.