Acuerdo de investidura
Inquietud en el PSOE por el acuerdo con ERC al cuestionar 40 años de política territorial del partido
Varios dirigentes advierten de que el pacto es una rendición ante las tesis de los independentistas

 El texto del acuerdo entre el PSOE y ERC corrió el jueves como la pólvora entre los dirigentes socialistas que esperaban con gran preocupación los términos del pacto que servirá para lograr la investidura de Pedro Sánchez el próximo martes. El documento cayó como una bomba en algunos sectores aunque no se espera que estalle, al menos en público.

Veteranos dirigentes del partido y altos cargos en varios gobiernos reaccionaron en privado con indignación ante un texto que calificaron de rendición total a los independentistas: "les hemos comprado el discurso, el marco y el relato; se saltaron todas las leyes y finalmente han ganado" señalaron en conversación con LPO.

Según estos dirigentes, el pacto dinamita 40 años de política territorial del PSOE al aceptar un diálogo bilateral sobre el futuro de Cataluña, incluida su posible independencia y con una consulta solo a los catalanes. Consideran además muy grave que esto se haga saltándose la declaración de Granada que se aprobó con consenso de todo el partido en la etapa de Alfredo Pérez Rubalcaba y que encima no haya habido ni un solo debate sobre este asunto en el comité federal.

[El pacto ERC-PSOE: sin mención a la Constitución y con la renuncia del Gobierno a "judicializar" el conflicto]

"Esto destroza al partido" señalan los más pesimistas que auguran además una legislatura tormentosa en la que aumentará la tensión y la crispación política beneficiando, sobre todo, a su juicio, a la extrema derecha.

Otros dirigentes acogieron con disgusto que no se haga referencia alguna a la Constitución y varios elogiaron en privado el gesto de Miguel Ángel Revilla de anunciar su voto en contra de la investidura tras conocer el acuerdo.

Por contra, otros cuadros también con experiencia de gobierno relativizan a LPO el coste del pacto con Esquerra. Consideran que solo hay un compromiso de buscar una solución dialogada después de seis años sin hablar con la Generalitat. Subrayan que no se ha cedido nada y recuerdan que los referéndums ya están previstos para las reformas estatutarias. "Lo importante, dicen, será lo que se negocie pero de momento no hay nada malo".

[ERC da luz verde a la investidura a Sánchez pero advierte que no implica "renunciar a nada"]

A pesar de esta división de opiniones, no es previsible que haya pronunciamientos en contra del acuerdo ya que ahora mismo el PSOE prioriza seguir en el gobierno. Los barones críticos con estas negociaciones, como García Page o Lamban se limitaron ayer a recordar que no les gusta que la legislatura dependa de los independentistas y volvieron a pedir a Cs y al PP que se abstengan.