José Bono
"De aquel Pablo Iglesias que iba a asaltar los cielos ya sólo queda la coleta"
El ex presidente del Congreso José Bono pide moderación ante estos tiempos convulsos y advierte de que "los intransigentes son un peligro para la vida política"

"Fuera de la política hay mucha vida, aunque, a veces, desde dentro no se perciba". Tras ocho años retirado de la primera línea, el ex presidente del Congreso José Bono habla así de su nueva vida "feliz, activo y cuidando mi salud". El también ex presidente de Castilla-La Mancha y ex ministro de Defensa publica un nuevo libro, ‘Se levanta la sesión. ¿Quién manda de verdad?' (Editorial Planeta), donde explica cuánto tiene el Congreso de templo de la política y cuánto de teatro.

Se trata del último libro de la trilogía que inició con ‘Les voy a contar' y ‘Diario de un ministro', donde plasma lo más notorio de su diario. La tercera entrega de sus memorias se centra en su etapa como presidente del Congreso (2008-2011), donde acumuló 10.000 folios condensados en 316 páginas que no dejan indiferente. Bono asegura que el pacto PSOE-Unidas Podemos para formar un Gobierno de coalición ha moderado a la formación morada. El político atiende amablemente por teléfono a LPO, mientras viaja en coche hacia su siguiente destino para promocionar su libro.

Pregunta.- ¿Qué espera de esta legislatura?

Respuesta.- Deseo que dure y que pueda celebrarse una sesión de investidura de la que salga un Gobierno y no tengamos que ir a terceras elecciones, que serían un verdadero desastre para el país y para el prestigio de la política democrática.

P.- ¿Ha hablado con Pedro Sánchez últimamente?

R.- Algún WhatsApp nos cruzamos... 

P.- ¿Cómo ve que el PSOE y Pedro Sánchez estén negociando con ERC?

R.- Me gustaría que mi partido tuviese mayoría absoluta, pero como no la hemos conseguido: o vamos a otras elecciones, que serían un desastre, o pactamos con Podemos y conseguimos la abstención de los secesionistas; sin que ese pacto convierta al PSOE en una organización complaciente con el secesionismo. La oferta de coalición de Sanchez está moderando a Podemos: de aquel Pablo Iglesias que iba a asaltar el cielo y criticaba a Amancio Ortega porque hacía donaciones a los hospitales públicos, ya sólo queda la coleta, dicho sea con afecto.

P.- ¿Se imaginaba cuando conoció a Iglesias que llegaría a ser vicepresidente del Gobierno?

R.- No lo imaginé, pero tampoco se me pasó por la cabeza que un vicepresidente del Gobierno iba a ir a prisión. La vida da muchas sorpresas.

 Me considero moderado y creo que los intransigentes son un peligro para la vida política

P.- En su libro cuenta una anécdota sobre el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, que tras incorporar a Podemos en su ejecutivo, la formación morada se disolvió en la comunidad. ¿Es factible que suceda esto con el Gobierno de Pedro Sánchez? ¿Es usted moderado?

R.- Eso lo hicieron los ciudadanos. Lo más importante que ha conseguido García-Page, en estos tiempos tan difíciles, es gobernar con mayoría absoluta. Me considero moderado y creo que los intransigentes son un peligro para la vida política.

P.- El próximo viernes 13 comienza el Congreso del PSC, ¿cree que Miquel Iceta tiene 'cuerda' para rato al frente de la federación?

R.- No soy especialista en el PSC, pero conozco a Iceta y sé que es buena persona e inteligente. Son dos ingredientes importantes para un político.

P.- ¿La solución al conflicto catalán pasa por un referéndum en toda España?

R.- Soy partidario del derecho a decidir de todos los españoles y estoy en contra de que unos pocos tomen las decisiones que corresponden a todos, además la ley lo prohíbe y hemos de ser respetuosos con ella. En un estado de derecho, el imperio de la ley está por encima de cualquier otra consideración.

No tengo una varita mágica, pero creo que hay que hacer todos los esfuerzos para que Cataluña no vaya a la secesión. Como decía Miguel de Unamuno, maestro en paradojas, hay que resolver esta situación con inteligencia y generosidad. 

P.- Habla en su libro sobre Rodríguez Zapatero y también sobre ETA. ¿Piensa, como ha dicho el ex presidente, que Otegi fue decisivo para el fin de ETA?

R.- Tengo un gran respeto y un enorme afecto con el presidente Rodríguez Zapatero, pero eso no significa que no tengamos discrepancias. Desde mi posición y tras haber sido responsable del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) si tuviera que atribuir méritos por el fin de ETA, se los daría antes que a Otegi a la Guardia Civil y a la Policía.

P.- Con el panorama actual, ¿cuál sería la primera medida que registraría en sede parlamentaria?

R.- Modificaría la Ley electoral para que los ciudadanos se sintieran más cerca de los elegidos.

P.- Como ex presidente del Congreso, ¿qué consejo le daría a Meritxell Batet al frente de esta nueva legislatura?

R.- Ninguno, porque entre las obligaciones de los ex presidentes está no dar la lata a sus sucesores. Si ella me invita a tomar un café, hablaremos de cualquier cosa, pero consejos ningunos.