Congreso
Pablo Casado permitirá a Vox estar en la Mesa del Congreso
El PSOE ofrecía a los populares tres puestos en la mesa, los mismos que a ellos mismos, a cambio de excluir a la fuerza de Santiago Abascal

Vox estará finalmente la Mesa del Congreso, un órgano decisivo para el desarrollo legislativo. Tras semanas de idas y venidas y con un debate interno en el seno de la formación, Pablo Casado ha confirmado que no participará en el cordón sanitario propuesta por el PSOE para el partido de Santiago Abascal. Los socialistas llegaron a proponer al principal partido de la oposición tener los mismos puestos en la Mesa que ellos -tres- a cambio de que cerraran el paso al partido de ultraderecha. 

A Vox le corresponderían, por representación de sus 52 diputados, dos puestos en la Mesa del Congreso de los nueve existentes, pero Casado ha aclarado que repartirá sus apoyos entre Vox y Cs, al que proporcionalmente no le correspondería ninguno. Ahora el PP tendrá que negociar con Vox para que ceda uno de sus puestos al partido naranja. 

Sin embargo, al menos de momento, los de Abascal no tienen intención de hacerlo, y defienden que le corresponden dos asientos. Una postura que se enmarca en la posición 'antisistema' del partido en el Congreso, donde renunció a pelear estas posiciones, al considerar que un cordón sanitario del resto de partidos podría beneficiarles electoralmente y alimentar su discurso. 

[El PP arranca la nueva legislatura con posiciones enfrentadas sobre su relación con Vox]

En una reunión de su grupo parlamentario, Casado ha pedido "generosidad" a sus parlamentarios para que este martes, en la constitución de las Cortes, presten su apoyo a Vox para que logre uno de los nueve puestos. En este sentido, Casado quiere también ayudar a Ciudadanos, para que pueda ocupar otro y que tanto Vox como Cs tengan la misma presencia con un representante.

El PSOE propuso un veto a Vox

En su reunión con el PP la semana pasada, el PSOE hizo una propuesta a cambio de que  excluyeran a Vox. Un extremo que rechazó el secretario general del partido, Teodoro García Egea. De los populares dependía la presencia de Abascal en este órgano del Congreso, puesto que los socios con los que Sánchez está pactando su investidura (ERC, PNV, Compromís y Unidas Podemos) ya aceptaron este veto. 

El debate dentro del PP ha sido intenso;mientras algunas voces como Cayetana Álvarez de Toledo pedían seguir tendiendo la mano a Vox, otras más próximas a Mariano Rajoy, como Ana Pastor, sí advertían del peligro de normalizar ciertos discursos en el espacio que organiza los debates. 

La semana pasada el secretario general popular, García Egea, tuvo que mantener diversas reuniones con cuadros del PP para calmar los ánimos y, a puerta cerrada, exponer los argumentos por los que siguen tendiendo la mano a la formación de Abascal, tal como adelantó LPO. Entre ellos figura la incertidumbre de un posible 'Gobierno Frankestein' o tener que volver a las urnas. Un movimiento en falso podría seguir restando votos o conseguir apoyos de cara a futuros pactos para conseguir la aprobación de importantes medidas en el Hemiciclo.