Cataluña
Cuadros de JxCat piden la salida del Senado a Marta Pascal: "No tiene el apoyo de Puigdemont"
Dirigentes intermedios y militantes del partido afines al expresidente critican que la exlíder del PDeCAT siga en el cargo por sus discrepancias públicas

Marta Pascal sigue en la diana de los sectores de JxCat afines a Carles Puigdemont. La exlíder del PDeCAT, que abandonó la presidencia del partido por presiones del expresident y su entorno, sigue como senadora por designación autonómica tras su dimisión en julio de 2018. Por ello, los leales a Waterloo querrían que dejara su acta por coherencia política. 

Cuadros de la formación posconvergente critican en LPO que Pascal siga como representante de una formación de la que ella misma ha renegado: "Ha hecho declaraciones contrarias a las acciones del partido". Recuerdan que no cuenta con el "apoyo" del expresidente, algo que ella misma reconoció cuando dimitió de su cargo orgánico: "No tengo la confianza del presidente Carles Puigdemont, como se ha visto y como es evidente". 

"Marta Pascal no representa el espacio ideológico de Junts per Catalunya, ni el propio que definió el PDeCAT en sus bases fundacionales", lamentan. Otras fuentes consultadas por el LPO consideran el malestar se genera porque "se asume que se hizo para que tuviera y un cargo y no molestara". Además, se preguntan sobre la coherencia de seguir viviendo de la marca cuando a su vez impulsa El país de demà (en castellano, El país de mañana) junto a otros convergentes moderados con el objetivo de plantar la semilla de un nuevo partido que rompa con el independentismo más legitimista de Puigdemont. 

De hecho, la senadora de JxCat había manifestado en repetidas entrevistas que "un partido sería una solución" ante el desencuentro interno entre moderados de la antigua Convergència y personalidades cercanas a las tesis de Puigdemont. Pascal llegó a criticar en La Vanguardia la enmienda a la totalidad contra los presupuestos posteriores a la moción de censura que llevó a Sánchez a la Moncloa: "Fue un grave error". 

A partir de aquí, se abren distintas incógnitas sobre cuál será el futuro de la senadora. Aunque de momento parece lejana una fusión de El país de demà con los actores que impulsan la Lliga Democràtica, el espacio dirigido por la politóloga Astrid Barrio. Eso sí, estos últimos dejaron abierta la puerta a todos aquellos que quieran sumarse, siempre que asuman que no se trata de una formación soberanista, sino "catalanista clásica".

[El catalanismo huérfano del procés se organiza para construir un 'PNV catalán', de centro moderado]

Discrepancias con Puigdemont

Marta Pascal fraguó su distancia con Carles Puigdemont a partir de las discrepancias que mantenían por la hoja de ruta. A ella se le atribuye el éxito de la moción de censura, puesto que consiguió que el PDeCAT votara a favor de Sánchez y que, con ese movimiento, el PNV se viera obligado a cambiar su voto a favor pocos días después de aprobarle los presupuestos al gobierno de Mariano Rajoy. 

Fuentes de LPO aseguran que eso marcó un punto de inflexión, aunque sus discrepancias se acentuaron y se hicieron visibles a partir de la articulación de Junts per Catalunya. Marta Pascal intentó apropiarse el éxito de la marca, mientras todos los cuadros afines a Puigdemont querían que el partido se disolviera y JxCat terminara por constituirse como algo más. 

La tensión llegó al congreso del partido convocado para julio de 2018, en el que la coordinadora general de la formación se vio obligada a dimitir. Puigdemont la habría amenazado con darse de baja del partido, conjuntamente con un grosor importante de militantes. Tras eso, se intentó hacer una candidatura de unidad entre David Bonvehí (pascalista) y Míriam Nogueras (puigdemontista), que consiguió un  65,57%. A pesar de ello, una candidatura crítica todavía más acérrima a Puigdemont liderada por el militante David Torrents, y que sacó un  28,9% de los votos.