Cataluña
El catalanismo huérfano del procés se organiza para construir un 'PNV catalán', de centro moderado
Perfiles "huérfanos" del pactismo quieren que la Lliga trabaje por el reconocimiento de la singularidad de Cataluña y apueste por el federalismo como alternativa sensata al independentismo

El catalanismo moderado hace años que quedó vacante tras la conversión de la entonces Convergència i Unió (CiU) al independentismo de la mano de Artur Mas. Ese movimiento iniciaría lo que más tarde se conocería como el procés, y que provocaría la ruptura de CiU primero y el cúmulo de sucesos que desembocarían en los hechos de octubre de 2017 después. Por ello, los "huérfanos" se articulan para construir un nuevo partido que aglutine a ese espacio que reconoce y defiende la singularidad catalana, aunque con el objetivo de integrarlo en el conjunto de España. Una especie de partido nacionalista catalán, al estilo del PNV, que vele por los intereses de Cataluña desde la moderación.

Por ello, se están construyendo los cimientos de la Lliga Democràtica para aglutinar a todo ese electorado, con el objetivo de conseguir representación en el Parlament y hacer fisura en la dinámica de bloques. La formación se registró el pasado mes de agosto con una ejecutiva provisional que lidera la politóloga Astrid Barrio. Este partido pretende extender sus brazos, y aglutinar a personalidades del nacionalismo catalán y perfiles catalanistas del constitucionalismo. 

La formación pretende ser un espacio que rompa con la polarización, pero desde un catalanismo integrador y leal con el Estado que contribuya al desarrollo y transformación de España e incluso "asuma responsabilidades de gobierno". Astrid Barrio explica a LPO que el objetivo es "crear una única fuerza política del catalanismo de centro que agrupe a partidos y entidades existentes en el sí de la Lliga con un programa y candidatura para las elecciones al Parlament". 

Esta formación política pretende constituirse como una alternativa de orden al status quo actual, pero con una salida distinta a la independencia que propugnan ERC, JxCat o la CUP. "Es un partido catalanista clásico: quiere autogobierno, reconocimiento de la personalidad de Cataluña y tiene una clara vocación de intervención en la política española. Cree que el federalismo puede resolver tanto las cuestiones de reconocimiento como las de rendimiento del sistema", explica Barrio. 

Quiere autogobierno, reconocimiento de la personalidad de Cataluña y tiene una clara votación de intervención en la política española

En un documento llamado Resum conceptual de la Lliga Democràtica, lamentan que el procés "ha tenido unos resultados nefastos desde el punto de vista colectivo: Incremento de la polarización política, cohesión social amenazada, pérdida de oportunidades económicas y huida de empresas y una parálisis del gobierno que perjudica a la vida cotidiana de la ciudadanía". 

Por ello, en el texto se marcan como objetivos "la reconciliación entre catalanes por medio de un gran pacto político, recuperar el prestigio de la Generalitat y volver a hacer de Cataluña el motor económico de España". Además, proponen distintas medidas económicas y sociales como "potenciar la economía del conocimiento, garantizar la justicia y la cohesión social o proteger los derechos individuales y garantizar la seguridad", entre otras. 

Suma de esfuerzos y partidos

"La Lliga surge de la voluntad de unir, de lligar, y por eso en su proceso fundacional hay gente de partidos y entidades que buscan básica la unidad. Podrá integrarse quien quiera, no nos preocupa de donde viene la gente sino hacia donde quieren ir", revela Barrio. Eso sí, advierte que en ningún caso se trata de una formación soberanista ni aspirará a hacer un referéndum de autodeterminación: "Lo que queremos es pasar página". 

Algunos partidos políticos, hasta ahora minoritarios, han mostrado su voluntad de confluir en la Lliga y construir así un espacio fortalecido que consiga su objetivo: Conseguir representación en el Parlamento de Cataluña. Uno de ellos es Units per Avançar, el partido de Ramon Espadaler que se presentó en coalición con el PSC en las autonómicas del 21D y en las municipales de Barcelona. Según un comunicado, consideran que "el futuro de Cataluña exige un partido catalanista de amplio espectro y sensibilidades diversas, pero centrado en objetivos reales y de verdadero progreso". 

El partido pretende apoderarse de los 100.000 votos de huérfanos que consiguió Unió en las autonómicas de 2015. En ese momento, por la participación tan alta, quedaron sin representación en el Parlament. Fuentes implicadas aseguran a LPO que su objetivo es rascar en sectores descontentos de Ciudadanos, pero también entre socialistas e independentistas. 

La gran incógnita se resolverá en las próximas elecciones en el Parlament, aunque esa no es la única tormenta a la que tendrán que hacer frente. Vivieron una convulsión política hace poco, puesto que los concejales de Barcelona pel Canvi Manuel Valls y Eva Parera se descolgaron de la nueva formación política al tacharla de una mera "refundación de Convergència". A pesar de ello, el proyecto sigue adelante con personalidades como el expresidente de Societat Civil Catalana, Josep Ramon Bosch. Su próximo paso será el congreso catalanista, que algunas fuentes apuntan a que se podría llevar a cabo el próximo mes de enero. 


Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Comentarios
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.