XIV Legislatura
Vox seguirá a la caza del voto obrero tras el éxito de su campaña populista
Los de Abascal recaban parte de su éxito en los pueblos y barrios más pobres de España, de ahí que mantengan propuestas que, dicen, son totalmente aceptables por la izquierda

La "España que madruga" es su público objetivo y a él piensan seguir dirigiéndose. En Vox presumen de haber logrado sus objetivos de arrastrar al voto obrero a la derecha y, tras el éxito de su campaña, continuarán a la caza de ese espectro electoral. 

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Los de Santiago Abascal no solo han arrebatado algunos de los feudos históricos del PP, como Murcia, sino que se han convertido en primera o segunda fuerza en algunos de los pueblos y barrios más pobres de España. La Comunidad de Madrid es claro ejemplo de ello. En total, han ascendido desde la quinta posición hasta la tercera. Pero es significativo su crecimiento en llamado "cinturón rojo" de la región: según ha contabilizado ABC, lideran 61 localidades -de 179 que componen la comunidad- y controlan casi por completo el sur.

Del mismo modo, en Andalucía queda claro el liderazgo de Vox en las zonas más desfavorecidas. Allí se concentran nueve de los diez pueblos de menos de 20.000 habitantes con una renta per cápita inferior a los 7.000 euros anuales. Y en todos ellos, según El Confidencial, Vox se proclamó ganador (Níjar, Vícas, Adra, Alhaurín el Grande e Isla Cristina) o quedó segundo (Los Palacios, Villafranca, Barbate, Sanlúcar de Barrameda y Arcos de la Frontera). 

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En el total estatal, los de Abascal han aumentado sus apoyos en casi un millón de votantes nuevos (alcanzan los 3.640.063), de los que 300.000, según cálculos de la formación, proceden del PSOE. De ahí que continúen con su caza en ese flanco a través de iniciativas transversales que, defienden, pueden ser aceptadas por cualquier partido. 

En Vox no entienden, por ejemplo, cómo PSOE, Podemos o Más País pueden oponerse a aprobar algunas de sus medidas como la petición de cadena perpetua para los violadores o el cheque escolar que, según ellos, incluso les ha puesto en contra a la Educación concertada. Su objetivo allí donde tienen representación parlamentaria es marcar discurso, también, con "propuestas de política social" que, más o menos polémicas, encuentran receptores también entre la izquierda. ¿La clave de su éxito? "Nosotros escuchamos los problemas de la gente", concluyen.