Pactos de Gobierno
"Sánchez ha pactado con Podemos a espaldas del PSOE"
Dirigentes críticos recuerdan al líder socialista que el preacuerdo de gobierno con Podemos incumple los estatutos del partido que él mismo modificó. "Es ridículo preguntar a la militancia sobre un pacto que ya está hecho", comentan indignados

Sólo un entorno muy reducido y de la máxima confianza de Pedro Sánchez conocía los contactos con Unidas Podemos para darle la Vicepresidencia a Iglesias. El líder del PSOE anunció por sorpresa, en una rueda de prensa junto a Pablo Iglesias, un acuerdo de gobierno donde necesitará del apoyo de más fuerzas para ser investido. El acuerdo tendría que haber pasado por la consulta a la militancia, según los estatutos del partido que Sánchez modificó cuando volvió al frente de la Secretaría General. Sánchez se ha saltado la legalidad orgánica del partido y, de ahí el "fuerte malestar" de los dirigentes socialistas. "Es ridículo preguntar a la militancia con el pacto hecho", responden a LPO. 

"Sánchez ha pactado con Podemos a espaldas del PSOE", dice un dirigente a LPO con cientos de comités federales a sus espaldas. El acercamiento a Unidas Podemos es una decisión personal de Sánchez que no comunicó ni a su Ejecutiva Federal, donde tiene a gente de su confianza. 

Las bases no son tontas y no se puede consultar a la militancia sobre un pacto que ya está hecho

"Un desastre", señala escuetamente otro cargo orgánico que recuerda cómo tras el "hundimiento" y el "resurgir" de Sánchez al frente del PSOE, su dirección modificó "al gusto" los estatutos del partido en el 39 Congreso Federal de 2017. Las nuevas reglas otorgan más poder al líder del PSOE, a su cúpula y también a las bases, por las que Sánchez fue aupado de nuevo a la Secretaría General; mientras los órganos de dirección intermedios, los barones y el mismísimo Comité Federal salieron perdiendo. 

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Una de las novedades del texto fue evitar el veto de los barones -mediante el Comité Federal- a posibles pactos de gobierno, como ya le sucedió a Sánchez en 2015, regulando los tipos de consultas a las bases. El Comité Federal vetó a finales de 2015 iniciar los contactos con Podemos si no renunciaba a la celebración de un referéndum de autodeterminación en Cataluña. A Sánchez se le prohibió incluso hablar con ellos y la condición era "innegociable". Tras la caída y ascenso de Sánchez en el liderazgo socialista, lo primero que hizo su dirección fue modificar en 2017 este punto para que ningún otro Comité Federal -los barones- pudieran prohibirle este pacto. 

En el capítulo IX, artículo 53 de los Estatutos Federales vienen reflejados dos puntos, siendo el segundo el más importante que reza así: "Será obligatoria la consulta a la militancia, al nivel territorial que corresponda, sobre los acuerdos de Gobierno en los que sea parte el PSOE o sobre el sentido del voto en sesiones de investidura que supongan facilitar el gobierno a otro partido político". 

Ferraz podría convocar la consulta más adelante y con el pacto hecho

Sobre quién convoca estas consultas, el Reglamento también dice que serán las ejecutivas correspondientes, no los comités -los órganos de control-. Y si una dirección se niega a celebrar un referéndum de carácter preceptivo, Ferraz podrá forzar su organización. La cúpula federal también podrá imponer a un barón una consulta sobre una cuestión que entienda trascendente aunque este se oponga. A Ferraz se comunicarán los plebiscitos sobre cualquier ámbito, y tendrá la potestad de vetarlos o de cambiar la pregunta. Sin embargo, Sánchez ha sido incapaz de proponer a su Ejecutiva, reunida este lunes, la consulta. Ni quiera se lo comunicó. Tan sólo les pidió su confianza para continuar sus gestiones para formar gobierno.  

Todo apunta a que Sánchez se ha saltado sus propias normas, pero desde Ferraz no lo ven así y se escudan en que "la Ejecutiva Federal tiene libertad para convocar la consulta cuando lo estime" y apuntan que podrán convocarla más adelante. "Demasiado tarde", ha sido la respuesta de más un dirigente socialista consultado por este medio al señalar que "las bases no son tontas" y "no se puede consultar a la militancia sobre un pacto que ya está hecho". 

Malestar también en la Ejecutiva de Sánchez  

El líder del PSOE valoró los resultados de las elecciones este lunes en una reunión convocada por este órgano, sin dar ninguna pista a los suyos de lo que se traía entre manos con su 'asesor aúlico', Iván Redondo. Según cuenta un miembro de la Ejecutiva, "Sánchez habló poco durante la reunión" y pidió la confianza de la dirección para tantear al resto de formaciones susceptibles de un pacto. Esto incluía a Unidas Podemos. Horas antes de conocerse el acuerdo, miembros de la dirección nacional comentaron a periodistas su malestar con Iglesias, tras seguir reclamando sillones el día después de las elecciones. Nunca hubieran imaginado que el lunes por la tarde, Sánchez y Redondo citaban en secreto en La Moncloa a Pablo Iglesias para redactar un pacto que garantice la vicepresidencia al líder de Podemos y otras carteras a los suyos.