Cataluña
Laura Borràs usa a Puigdemont para presionar a ERC y evitar el grupo mixto en el Congreso
El ex-presidente y dos de los ex-consellers han emitido un comunicado en el que piden que se unan los tres partidos independentistas

Junts per Catalunya vuelve a usar la presión contra Esquerra Republicana. Esta vez, para conseguir un único grupo parlamentario en el Congreso que agrupara a exconvergentes, republicanos y también a la CUP. Carles Puigdemont, Clara Ponsatí y Toni Comín han emitido un comunicado en el que piden la supuesta unidad de los que "hicieron posible el 1-O y la declaración de independencia".

Los ex-consellers fugados, todos de JxCat, se unen a la estrategia de Laura Borràs para escapar del grupo mixto, donde en la actualidad se encuentran los posconvergentes. La candidata de Puigdemont por Barcelona lanzó este órdago a ERC y la CUP durante el debate de TV3. Fuentes confirman a LPO que la carta forma parte de la estrategia coordinada con Waterloo para presionar a las otras dos formaciones secesionistas. 

El documento, que se titula Per un Grup Parlamentari de la República Catalana, hace hincapié en que la suma de los diputados independentistas en el Congreso puede superar el 50% de los escaños --que no de votos--: "La voz de la República Catalana puede irrumpir con fuerza en Madrid y puede actuar políticamente desde la diversidad de perfiles y sensibilidades que hay representadas". 

Para ello, proponen que este grupo cuente con libertad de voto, así como con tiempos y reparto de recursos que sean proporcionales a los resultados obtenidos por cada una de estas fuerzas políticas: "Este grupo parlamentario ejercería el control del Gobierno español, la iniciativa parlamentaria y la interlocución política con la resta de grupos en nombre de la República Catalana". 

ERC sale perjudicada

La formación liderada por Gabriel Rufián saldría perjudicada ante esta alianza electoral, puesto que debería compartir recursos y espacios en el Congreso con las otras dos fuerzas parlamentarias independentistas que, si se cumplen las previsiones, acabarán en el Grupo Mixto. 

¿Qué interés tiene JxCat? Para empezar, la cuestión económica. Cada grupo parlamentario recibe una subvención fija, que en la última legislatura estaba en 28.597,08 euros al mes con independencia del número de diputados. A partir de ahí, una subvención variable de 1.645,49€ por cada edil electo. Sin grupo propio, el partido de Puigdemont deberá repartirse el monto total entre el resto de integrantes en el mixto. 

Otra cuestión es la visibilidad. Cada grupo de la Cámara cuenta con el mismo tiempo de intervención. En el caso de los partidos que formen parte del grupo mixto, se lo deben repartir de forma proporcional. En otras palabras, si cada uno tiene diez minutos y hay cinco partidos en este último, deben distribuirse ese espacio entre ellos.

Caso anterior

Los diputados independentistas en el Congreso ya vivieron situaciones parecidas en otras contiendas electorales. Tras las elecciones del 26J de 2016, CDC (precedesora de JxCat) perdió por primera vez en su historia la posibilidad de formar grupo propio. 

Tras ello, los diputados convergentes del momento propusieron a ERC la formación de un grupo parlamentario de Junts pel Sí. Este sería una imitación del que ya existía en ese momento en el Parlament, puesto que meses antes el partido fundado por Jordi Pujol y los republicanos se habían presentado en coalición en una candidatura unitaria.