Enrique Santiago, diputado de Unidas Podemos
"No hay espacio electoral entre el PSOE y Unidas Podemos"
El secretario general del PCE y diputado de Unidas Podemos, Enrique Santiago, insiste en llegar a un acuerdo de gobierno de coalición con Sánchez "con reparto de funciones para cumplir lo mejor posible nuestras responsabilidades"

Enrique Santiago, diputado de Unidas Podemos y secretario general del Partido Comunista de España (PCE), confía en obtener un apoyo similar este domingo en las urnas que el recibido el pasado 28A, donde la formación de Pablo Iglesias consiguió 42 diputados. Abogado, madrileño criado entre Manuel Becerra, Ventas y Guindalera fue clave en el proceso de paz colombiano; en la causa contra la dictadura militar en Argentina o en la acusación popular contra el dictador chileno Pinochet. 

Directo y dialogante, Santiago no dudó en abstenerse con Unidas Podemos y provocar la investidura fallida de Pedro Sánchez tras unas negociaciones en las que también participó. A escasos días de acudir a las urnas por cuarta vez en cuatro años, el abogado vuelve a tender la mano al PSOE para formar un Gobierno de coalición tras el 10N. Considera que el comunismo es "imprescindible, mientras haya explotación de unas personas sobre otras" y desvela a LPO qué propuesta le gustaría registrar en sede parlamentaria la próxima legislatura. Recientemente, le ha fascinado el libro 'Siguiendo el corte' de Alfredo Molano Bravo y como novela le ha encantado 'Los milagros prohibidos' del canario Alexis Ravelo. Nos recibe en su despacho del Congreso: 

Pregunta.- ¿Cómo vio el debate electoral? ¿Cree que afectará en el voto?

Respuesta.- Claro que afecta al voto. El debate reflejó muy bien las posiciones de cada una de las fuerzas políticas: Sánchez utiliza un discurso ambiguo para tener una investidura gratis y acordar todo tipo de leyes con la derecha; Casado enfrentándose a Rivera por el espacio de la derecha y el discurso peligroso de la ultraderecha de Vox, sin ningún complejo a la hora de mentir y hacer llamamientos apelando al miedo ante los nuevos tiempos que vienen. 

La posición de Iglesias se centró en los problemas reales de la gente, sin dejarse llevar en debates sobre banderas y haciendo la gran pregunta: ¿Quién va a pagar la crisis que viene? ¿Los trabajadores o los ricos que tributan igual que los trabajadores?

Tenemos un suelo electoral muy firme y espero que podamos crecer

P.- ¿Qué resultado de Unidas Podemos se espera el domingo?

R.- Un apoyo político similar al que tuvimos en las últimas elecciones con un cierto crecimiento, a pesar de que durante estos últimos meses se presente a Unidas Podemos en los grandes medios y grupos económicos como el enemigo. Este mensaje no ha calado, tenemos un suelo electoral muy firme y espero que podamos crecer. 

P.- Si Sánchez les volviera a ofrecer un acuerdo programático para formar Gobierno, dejando a un lado el Gobierno de coalición, ¿lo aceptarían?

R.- Sánchez no cumple los acuerdos programáticos con la misma soltura que los firma. Sería tomarnos un poco el pelo. Hemos firmado muchos acuerdos con Sánchez y muy pocos los contenidos que ha cumplido, solo cuestiones muy reducidas y con mucha presión por nuestra parte. Sánchez tiene muy poca credibilidad. La pregunta que le haría es si el Partido Socialista va a permitir otra vez que Sánchez nos lleve a una situación de bloqueo y se impida formar un gobierno de izquierdas. 

P.- ¿Cómo ve que Nadia Calviño sea la vicepresidenta económica si gana Sánchez?

R.- Esto explica muy bien cuál es la política del PSOE y su resistencia a pactar un gobierno con Unidas Podemos. Es la entrega absoluta de Sánchez a las políticas neoliberales, sin cuestionarse que se puedan hacer otras políticas sin ni siquiera intentarlo.

P.- ¿Aceptarían a Calviño en un Gobierno?

R.- Nosotros no vamos haciendo vetos, los vetos son cosa de Sánchez. Llegaríamos a un acuerdo de gobierno con reparto de funciones y nos encargaríamos de cumplir lo mejor posible las responsabilidades a nuestro cargo.

P.- Entonces, ¿siguen con la mano tendida a Sánchez para formar un Gobierno de coalición? 

R.- Por supuesto, es algo que hemos dicho desde el primer momento.

P.- Y si no, ¿formarán parte del bloqueo? 

R.- No. No tiene sentido que en las Comunidades Autónomas, en los Ayuntamientos y en Europa existan gobiernos de coalición y Sánchez haya decidido cambiar el sistema constitucional. Si quiere un sistema presidencialista que proponga una reforma constitucional donde vayamos a un sistema de elección de presidente a dos vueltas. Eso lleva aparejado también sustituir la monarquía por la república... 

El discurso del Rey no conecta con la sociedad catalana ni con sus problemas  

P.- Hablando de monarquía, ¿qué le pareció el discurso del Rey en Cataluña?

R.- Creo que el Rey cumple su trabajo y lo cumple lo mejor que puede. Pero es un discurso que no conecta con la sociedad catalana ni con sus problemas. 

P.- ¿Está gestionando bien el Gobierno la crisis violenta en Cataluña?

R.- Bueno, en Cataluña no creo que esté habiendo una crisis violenta en estos momentos. Violencia es un contrato de dos horas al día de trabajo. Violencia es que te despidan por ponerte enfermo. En Barcelona ha habido una serie de días donde se dieron unos hechos violentos, pero nada de lo que está ocurriendo ahora es comparable a los hechos que ocurrieron en la consejería de Economía. 

En ese caso, el Supremo dijo que no había ningún supuesto de violencia política que supusiera una rebelión, ni nada por el estilo. Lo que se trata es de discernir la situación para que el fin de semana haya una situación de normalidad y tranquilidad. Ahora mismo en Cataluña hay protestas, pero no una situación descontrolada de violencia.

P.- Entonces, ¿lo está haciendo bien el Gobierno no aplicando medidas extraordinarias?

R.- No hay ninguna situación en Cataluña que justifique la aplicación de ninguna medida excepcional en estos momentos.

No hay espacio electoral entre el PSOE y Unidas Podemos

P.- Cambiando de tema. ¿Es posible la unidad en la izquierda?

R.- Claro, de hecho hemos avanzado mucho en los procesos de convergencia política en torno a construir programas conjuntos. Siempre que estos procesos avanzan hay intereses por que se rompan. Es una constante histórica en nuestro país. Luego, hay que conocer si esas rupturas tienen mucho peso o poco. Los resultados electorales lo dirán, pero desde luego no hay espacio entre el PSOE y Unidas Podemos.

P.- ¿Tiene sentido Más País si existe Podemos?

R.- Hay un espacio muy claro en el social-neoliberalismo y entre la socialdemocracia coherente y la izquierda transformadora que ahora mismo ocupa Unidas Podemos. No hay espacio electoral, ni político, entre esas dos opciones. Cualquier partido que pretenda surgir al margen del PSOE o de Unidas Podemos tendrá que definirse si es una fuerza social-neoliberal o una fuerza de izquierdas verde, roja o violeta. Y en este sentido sumar y no dividir. 

P.- Tras el 10N hay una Conferencia Política del PCE y una Asamblea Federal de IU, ¿entendería la salida de IU de Unidas Podemos?

R.- No, no defiendo eso porque es contribuir a la división de la izquierda y debilitar un proyecto que aspira a ser mayoritario. No encuentro ningún motivo para que ninguna de las fuerzas que conforman Unidas Podemos lo abandone.

P.- ¿Qué errores ha cometido en estos últimos meses Unidas Podemos?

R.- No dedicar más tiempo a sentar unas bases organizativas. Se pensó que simplemente con priorizar las propuestas políticas y la política de comunicación era suficiente para poner en marcha un proyecto. Esto es necesario, pero también tiene que estar combinado con un trabajo organizativo de coordinación de la presencia en el conflicto social. Lo hemos analizado y llevamos meses intentando corregirlo.

P.- ¿Cuál sería la primera propuesta que le gustaría registrar en sede parlamentaria con el nuevo Gobierno?

R.- Una Ley de Garantías de los Derechos Fundamentales, Sociales y Económicos, que permitiera la exigibilidad de esos derechos cuando son negados y obligar a las administraciones públicas a garantizarlos a todos los ciudadanos.

P.- ¿Con qué dinero?

R.- Con el de los Presupuestos Generales del Estado. Somos la décima economía del mundo. Tenemos recursos más que suficientes para que en este país nadie pase necesidades. Lo que no puede ser es que seamos los primeros en el ranking en crecimiento de millonarios a la vez que haya gente que pase necesidades.

P.- ¿Cómo define el comunismo del S.XXI? ¿Sigue siendo necesario?

Es la garantía de cumplimiento de todos los derechos humanos contenidos en la Declaración Universal. Es imprescindible mientras haya explotación de unas personas por otras.

Alberto Fernández pondrá en marcha unas políticas económicas más justas de redistribución 

P.- Hablando sobre el panorama internacional, ¿cómo ve el futuro de Argentina con Alberto Fernández a los mandos?

R.- Mucho mejor que el desastre que ha provocado Macri. En cuatro años ha provocado la captura de Argentina por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Lo ha hecho en un tiempo récord, una pérdida de soberanía para el país y una disminución de las condiciones de vida de los argentinos. Estoy convencido de que Alberto Fernández pondrá en marcha unas políticas económicas más justas de redistribución y sobre todo de garantía de la soberanía nacional frente a la injerencia del FMI.  

P.- ¿Cuál será la relación de Argentina con Estados Unidos y el FMI?

R.- Con Estados Unidos tendrán que tener una relaciones diplomáticas normalizadas y, obviamente, evitando que sea su patrio trasero, como sucede con otros países. Y con el FMI... es un organismo absolutamente prescindible que debería disolverse y sustituirse por un banco internacional controlado por las Naciones Unidas para garantizar el desarrollo de los pueblos.

P.- ¿Cuál será el rol de Cristina Kirchner? ¿Dirigirá en la sombra?

R.- Va a ser la vicepresidenta. Cualquiera que conozca la trayectoria política de Alberto Fernández sabe que no ha dudado en mantener sus puntos de vista ante cualquier situación compleja, incluso si eso tenía costes políticos para él, en ese sentido está claro que el presidente es Alberto Fernández y ejercerá como tal. Espero que haya un trabajo colectivo de todo el movimiento peronista progresista.

P. ¿Qué se puede hacer para frenar la violencia en Chile?

R.- Chile es un sistema económico fracasado, inviable. Un sistema en el que el agua y los glaciares están privatizados en manos de compañías privadas. Los chilenos han tenido mucha paciencia. Llevan casi 40 años esperando a que el supuesto crecimiento económico les aporte algo de bienestar y en un estado socio-neoliberal como el chileno, no hay ningún mecanismo de reparto. Chile necesita un cambio constitucional radical. No puede seguir 40 años después con la Constitución de la dictadura.

P.- ¿Ha hecho bien Pedro Sánchez trasladando la Cumbre del Clima a Madrid?

R.- Está bien que se realice en España si sirve para abordar los problemas del planeta, pero lo que no es aceptable es que esté presidida en España por Sebastián Piñera, ni por ningún dirigente político chileno. Si el pueblo chileno los está repudiando, el Gobierno de Sánchez no puede blanquearlos. Es inaceptable que Piñera presida la Cumbre del Clima en España.

P.- ¿Debe pagar el Gobierno el viaje a Greta Thunberg a la Cumbre del Clima?

No me parece que Greta sea la persona más representativa de los problemas medioambientales. Me parece más representativo un joven que viva en un país en proceso de desertización o los que tienen que emigrar y se lanzan al Mediterráneo. Los más pobres que soportan las crisis provocadas por el capitalismo, absolutamente incapaz de garantizar el bienestar a la población del planeta ni la sostenibilidad de los ecosistemas.