Alemania
Un sector del partido de Merkel se abre a pactar con la ultraderecha
Un grupo de legisladores regionales de la CDU pide iniciar conversaciones con el extremista AfD en el estado de Turingia. Rechazo de la cúpula de los demócratas cristianos y repudio de la comunidad judía

El cordón sanitario a la ultraderecha en Alemania comienza a resquebrajarse. Un grupo de 17 legisladores y representantes regionales del partido de Angela Merkel, la Unión Demócrata Cristiana (CDU), pidió iniciar conversaciones con el extremista Alternativa para Alemania (AfD) para conformar gobierno en el Estado Federado de Turingia, lo que desató el repudio de la comunidad judía alemana y el rechazo de la cúpula nacional de la CDU.

En una carta, los representantes del ala más conservadora de la CDU de Turingia pidieron iniciar conversaciones con la ultraderecha en busca de pactos para conformar un Gobierno local tras las elecciones del 27 de octubre. De esta manera, respaldaron la postura del líder parlamentario de la CDU de Turingia Michael Heym. "No se le hace ningún favor a la democracia cuando se olvida a una cuarta parte de los votantes", dijo Heym en alusión al 23,4% de los votos que la ultraderecha obtuvo en las elecciones regionales hace poco más de una semana.

El planteo ha desatado un terremoto en la CDU, donde numerosas voces han pedido ya la expulsión de Heym. El secretario general de la CDU,  Paul Ziemiak, calificó la propuesta de "absurda" y señaló que AfD es "un partido del odio" que busca dividir a Alemania. Además, aclaró que no ha modificado la postura nacional del partido de rechazar acuerdos con la AfD.

También el Consejo Central de los Judíos de Alemania cuestionó a los directivos regionales de la CDU, a los que calificó de "irresponsables". Según el presidente de la comunidad judía, Josef Schuster, los "líderes de la CDU de Turingia están ayudando a blanquear a la AfD".

El auge de la ultraderecha en el este alemán

El líder de AfD en Turingia, un pequeño estado ubicado entre el centro y el este de Alemania, es Björn Höcke, representante del ala más radical y cercana al neonazismo. 

Los apoyos a la ultraderecha están creciendo imparables en el este de Alemania. AfD ya había obtenido en septiembre en los comicios de Brandenburgo, en los alrededores de Berlín, un 23,5% de los votos, mientras en Sajonia logró hasta un 27,5% de los sufragios. En ambos estados, AfD se convirtió en la segunda fuerza. De momento, sin embargo, la ultraderecha no ha podido ingresar en ningún Gobierno debido al bloqueo que enfrenta por parte del resto de las fuerzas políticas. 

 [La izquierda y la ultraderecha castigan a Merkel en las elecciones regionales

En Turingia, las elecciones fueron ganadas por el partido de izquierda "Die Linke" con más del 30% de los votos, pero la ultraderecha duplicó sus votos para colocarse en segunda posición por encima de la CDU. También se desplomó el Partido Socialdemócrata (SPD), socio de Gobierno de la canciller en Berlín, lo que ha dificultad las posibilidades de pactos de Gobierno.