Elecciones 10N
Arrimadas se perfila para reemplazar a Rivera en caso de un desplome de Cs el 10N
Las bases del partido ya se están organizando para forzar la celebración de una Asamblea en la que pedirán la cabeza de su actual presidente y una reforma de Estatutos. Arrimadas sería la elegida para sustituirle.

En Ciudadanos confían en que las urnas contradigan los malos datos de las encuestas y, aunque cuentan con una caída, creen que no será tan profunda como les auguran. Sin embargo, según ha podido saber LPO, "el nerviosismo" se ha apoderado del partido y ya existe incluso un "movimiento silencioso" entre las bases para sacudir la silla de su presidente.

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La cabeza de Albert Rivera podría estar en peligro y, esta vez, no solo porque así lo solicite la minoría de críticos que siempre ha existido en la formación. Ahora, cada vez crece más el número de descontentos con el giro de su partido a la derecha (en la última Asamblea pasó de ser socialdemócrata a liberal), con la mano dura del jefe con las corrientes internas (según los nuevos Estatutos quien las aliente puede ser expulsado de inmediato), así como con el 'No' a Sánchez que también contribuyó al bloqueo gubernamental que abocó a nuevas elecciones.

El ¿error? de Arrimadas en Madrid

 Así, ya existen diputados y concejales en activo que empiezan a afilar las garras por si es necesario utilizarlas tras el 10N. Piden, para empezar, la vuelta del partido a sus orígenes y, para seguir, la dimisión de su candidato. "Si los resultados son tan malos como parece, alguien tendrá que asumir responsabilidades", sentencia una de las fuentes consultadas por este diario. Otros culpan a Rivera del "error" de haber arrastrado a Inés Arrimadas de Cataluña a Madrid, dejando un hueco vacío en la Comunidad donde nació el partido y que es, hasta ahora, la única en donde pueden presumir de haber ganado unas elecciones -en votos, aunque no en escaños-.

Las teorías con respecto a esto difieren de unos dirigentes a otros. Hay quien afirma con rotundidad que fue decisión de la actual portavoz en el Congreso mudarse a la capital por motivos personales. Pero también otras voces reconocen que fue el resto de la Ejecutiva quién forzó a Arrimadas a dar ese paso. El objetivo estaba claro: 'quemar' a la única que podía hacer sombra a su líder absoluto. Sin embargo, la jugada podría haberle salido a Rivera al revés. 

Arrimadas es muy leal a Rivera, pero no es estúpida y sabe la fuerza y la capacidad de liderazgo que tiene

"Arrimadas es muy leal a Rivera, pero no es estúpida y sabe la fuerza y capacidad de liderazgo que tiene", valora otra de las fuentes consultadas. Ella, que hasta ahora permanece en la sombra cubriendo actos de precampaña no tan visibles como los de él -Albacete o A Coruña, recientemente, son ejemplos de ello-, será para muchos "quien lleve las riendas" de la campaña. "Ella será la protagonista del último debate de campaña", recuerdan otros miembros del partido. También será la protagonista, junto a Rivera, del gran acto de ecuador que el partido prepara para este domingo en Barcelona. 

De ahí que ella sea en quienes empiezan a fijarse todas las miradas de aquellos que ya ven a Rivera decapitado el 11 de noviembre. "La única duda que existe es si, llegado el caso, Arrimadas pretenderá seguir por la misma senda, rodearse de los mismos oficialistas sin escuchar a los críticos y cometer, así, los mismos errores que él", expone un miembro de la corriente más crítica. "Eso ya se verá, pero nosotros pediremos la dimisión al día siguiente si no se cumplen los objetivos, marcados por ellos mismos, de sorpassar al PP y crecer. Solo con sacar menos escaños de los que tenemos ya será un fracaso", valora. Y añade: "Lo único que puede salvar a Rivera es que sea decisivo en un Gobierno".  

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Otras fuentes, también críticas pero más cercanas a Rivera, aprecian en él la capacidad de reconocer los errores y pedir perdón por ellos. "Él es de los que piensan que no pasa nada por decir 'Me equivoqué' y eso es de agradecer", aplaude una de ellas. Llegado el caso, valora, "Rivera asumiría su responsabilidad si fuera necesario, pero el partido no le dejaría irse porque es un activo para nosotros", añade. Los más críticos le responden: "No vamos a desaparecer sin él. Al revés. Tendríamos aún diputados en el Congreso y tiempo para rearmarnos y dar la batalla, ya fuertes, en las siguientes elecciones", consideran. "Ciudadanos es mucho más que Rivera", concluyen.