Elecciones 10N
Vox ahora va por el "voto obrero" de PSOE y Podemos
Tras afianzar su voto duro ahora apuestan por el de la "España que madruga" y por el de la abstención

A los suyos ya los tienen afianzados y ahora buscan crecer. Vox, con su suelo de 24 escaños más que estable, prevé ahora aumentar sus asientos en el Congreso con otro tipo de electorado.

Sus mensajes buscan arrimar a PP y Ciudadanos hacia el centro y dejar la derecha libre solo para ellos. Pero, lejos de lo que pueda parecer, los de Santiago Abascal buscan atraer al "voto obrero" de PSOE y Podemos. Y según comentaron a LPO fuentes de la organización, también al de la abstención.

De ahí creen sus dirigentes que provienen los datos favorables de las encuestas. Los sondeos no solo le ofrecen el sorpasso a Ciudadanos, sino una diferencia con ellos de hasta siete escaños. Es más, hasta en Génova les deparan un crecimiento que les permitiría alcanzar los 30 diputados.

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 Ellos, en cambio, mantienen una "prudente cautela" ante dichas cifras, pero siguen testeando su poder en cada mitin al que acuden. "Estamos llenando locales en toda España. Es impresionante", agrega una de las fuentes consultadas. Después de llenar Vistalegre Plus Ultra el pasado día 6, cada acto al que acuden suele ser un éxito. Valladolid, Bilbao, Granada, Málaga...todos llenos de simpatizantes, con la excepción de este jueves en Vigo, donde el presidente de la formación sufrió un escrache de formaciones antifascistas. 

Una situación que le sirvió para mitinear contra "la inacción de la Junta Electoral Central y de la Delegación del Gobierno ante unos actos y unos radicales que están hechos a la medida de Pedro Sánchez", del mismo modo que aprovechan cada ocasión para marcar la agenda del resto de partidos y sembrar polémicas que giren en torno a su propio discurso: Ortega-Smith, en el Ayuntamiento de Madrid, arremetiendo contra la violencia de género; Espinosa de los Monteros, en Granada, "custodiando la tumba de los Reyes Católicos por si a Sánchez se le ocurre algo"; o Rocío Monasterio enfrentándose a Díaz Ayuso en la Asamblea de Madrid. 

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La exhumación de Franco y la crisis en Cataluña son el viento que ondea su bandera. Saben que mantener su discurso en ambos casos, lejos de restarles votos, se los da. Y aunque sus ataques directos sean contra PP y Ciudadanos (la "derechita cobarde" y la "veleta que ahora quiere formar parte de la banda de Sánchez"; ambos, "cobardes que se rinden ante el consenso progre y la hegemonía de la izquierda"), no es en ese caladero en el que pretenden pescar. "A nosotros nos llega votos de todas partes y cada vez más del voto obrero y de la abstención, de la España que madruga que está harta de los de siempre", concluyen.