Exhumación de Franco
Qué hay detrás de la tensión entre la ministra Delgado y el nieto de Franco
La jornada histórica en la que se exhumó a Franco estuvo marcada por la tensión entre los miembros del Ejecutivo y los familiares, a los que no se podían dirigir si no era a través de su abogado

La familia Franco acusa al Gobierno de consumar "la profanación del sepulcro" de su abuelo y a Pedro Sánchez de buscar "propaganda y rédito electoral". La jornada histórica por la que se exhumó y reinhumó al dictador Francisco Franco estuvo cargada de tensión entre los miembros del Ejecutivo allí presentes y los 22 familiares. 

Por un acuerdo previo, la ministra de Justicia, Dolores Delgado, ni el resto del equipo de Moncloa se podía dirigir a los miembros de la familia Franco si no era a través del abogado familiar, un extremo que el ejecutivo se esmeró en cumplir. A este detalle se suman otros como la libreta que llevó en todo momento el nieto mayor de los Franco para "registrar" lo que ocurría o el malestar del Gobierno al ver la bandera preconstitucional en la explanada del Valle de los Caídos. 

El nieto de los Franco llevó una libreta y un bolígrafo para anotar posibles fallos, que podrían incluir en la causa que abrirán en Estrasburgo

Francis Franco anotaba en su libreta todos los "fallos" del operativo, susceptibles de ser invocados en el escrito que la familia va a enviar al Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Tras agotar todos los recursos por la vía judicial en España, los Franco ya decidieron que acudirán a Estrasburgo para enterrar a su abuelo en el panteón de su propiedad que la familia tiene en la catedral de La Almudena de Madrid. 

El nieto mayor de los Franco, Francis Franco, con el comunicado de la familia para entregarlo a los periodistas. 

Francis Franco exasperó a la ministra Delgado al expresar en voz alta su malestar en repetidas ocasiones. Sin duda, el momento de mayor tensión, según fuentes presenciales, se produjo cuando se buscó meter el féretro en el helicóptero. Los operarios tuvieron dificultades y Francis sacó la libreta para anotar. Mientras, el abogado de la familia se acercó al secretario de Presidencia para comentar estos problemas. 

 [Sánchez consigue exhumar a Franco 17 días antes de las elecciones]

El miembro del Ejecutivo enseguida volvió a su posición de espera junto a la ministra y el subsecretario y aprovechó para comentarlo. Desde el Gobierno apostaron por no entrar en el 'juego', aunque sí expresaron en privado su malestar con que Francis Franco llevara la bandera preconstitucional. Desde Moncloa se informó rápidamente a los periodistas que el Ejecutivo no permitió pasar la bandera al interior de la Basílica. "Si la familia quisiera emplear algún símbolo en el interior del panteón de Mingorrubio, ya en el ámbito privado, el Gobierno ha dicho que no tendría nada que decir al respecto", aclararon. 

"Fuera de la Basílica, no hay permiso para exhibir o colocar banderas o símbolos que exalten la dictadura. Si ocurriese, las autoridades podrían abrir el correspondiente expediente sancionador", advirtieron más tarde desde Moncloa. 

Los 22 familiares de los Franco entrando en la Basílica de El Valle de los Caídos para exhumar a Francisco Franco. 

Prohibido dirigirse a la familia 

El Ejecutivo de Pedro Sánchez reunió el lunes pasado al abogado de la familia Franco, Luis Felipe Utrera-Molina, para ultimar los detalles sobre cómo sería el operativo para sacar a Franco del Valle de los Caídos. Entre los muchos deseos que pidió la familia se encontraba el de no dirigir la palabra a los miembros del Gobierno que estuvieran este jueves presentes. Así quedó patente y este jueves, la ministra de Justicia, Dolores Delgado; el secretario general de Presidencia, Félix Bolaños y el subsecretario de Presidencia, Antonio Hidalgo, no podían dirigirse a ninguno de los 22 familiares que asistieron al acto. Si necesitaban comunicar algo, lo harían a través del abogado de la familia y así fue. 

El nieto mayor de Franco, Francis Franco, entrando a la Basílica del Valle de los Caídos con una bandera preconstitucional. 

"Nos han confiscado los móviles"

Otro de los nietos de Franco, Jaime Martínez Bordiú, declaró más tarde a los periodistas que el Gobierno les confiscó los móviles. "Nos han confiscado los móviles porque querían que fuera un acto electoral", criticó ante los medios. El temor del Ejecutivo a que se hagan públicas imágenes del interior de la Basílica llevó a exigir a uno de los nietos que guardara su móvil en una caja con candado. El Gobierno extremó las medidas de seguridad y requisó los móviles a los 22 familiares nada más entrar en la iglesia de Cuelgamuros. 

 [Las claves de la exhumación y reinhumación de Franco]

Un procedimiento que, según contó el Ejecutivo a los periodistas, se iba a realizar con un escaner y pasando por un arco de seguridad, sin necesidad de llegar a la caja con el candado. La televisión pública, la única acreditada para dar señal del acto desde la explanada de la Basílica, pudo grabar a Francis Franco con la caja en la mano mientras introducían el féretro de su abuelo en el helicóptero para trasladarlo al cementerio de Mingorrubio. 

La familia Franco junto al Prior del Valle, Santiago Cantera. 

El comunicado tachando el acto de "impúdico circo mediático"

La familia Martínez-Bordiú Franco repartió un comunicado donde consideró que el Gobierno organizó un "impúdico circo mediático" con el que "sólo busca propaganda y rédito electoral" con la exhumación y reinhumación de los restos de Francisco Franco.

 [Los Franco denuncian que el Gobierno cambió la cerradura del panteón de Mingorrubio sin avisarles]

El nieto mayor del dictador, a la salida del cementerio de El Pardo, repartió un comunicado donde señala que el Ejecutivo "con el aval de los demás poderes del Estado y de la jerarquía eclesiástica ha consumado la profanación del sepulcro de nuestro abuelo Francisco Franco". Todo ello ha supuesto "un grave atropello" a los derechos fundamentales de la familia, para quien, "lo que el Gobierno presenta como una victoria de la democracia no es más que un impúdico circo mediático que sólo busca propaganda y rédito electoral".

Para la familia, primó su "firme decisión de no abandonar jamás" al ex jefe de Estado "cuya dignidad y memoria" han defendido "siempre, y ahora más unido que nunca". Los nietos y bisnietos de Franco agradecieron "de corazón a los miles de españoles" que en estos últimos meses les ha hecho llegar "emotivas muestras de apoyo, aliento y lealtad", señalan en el comunicado. 

También agradecieron a la comunidad Benedictina del Valle de los Caídos que haya "custodiado digna y heróicamente" los restos del dictador durante 44 años. Finalmente, la familia subrayó su agradecimiento de los medios de comunicación que les han tratado "con respeto y consideración" a lo largo de estos meses en los que han sido "objeto de tan graves insultos y calumnias por el mero hecho de ejercer los derechos que nos concede la ley".