Cataluña
La violencia crece en Barcelona en la quinta noche de disturbios: 83 detenidos y 182 heridos
Los incidentes más graves se suceden tras la manifestación independentista, que tuvo menor participación que la última movilización de la Diada

 La violencia aumenta sustancialmente en Barcelona en el quinto día de protestas después de la sentencia del procés. La escalada de los disturbios aumenta ante la llegada masiva de manifestantes. Barricadas, hogueras, enfrentamientos, lanzamiento de objetos a los agentes y cargas policiales hacia los radicales marcan las últimas horas de este viernes. A última hora del viernes el balance total de la mañana era de 128 detenciones y 207 agentes heridos de Mossos de Escuadra y Policía Nacional. Sin embargo sólo en la noche del viernes al sábado se produjeron 83 detenciones y un total de 182 heridos.  

La jornada comenzó en la capital catalana con la llegada de las distintas 'Marchas por la libertad' que partieron el miércoles desde distintos distintos puntos de la región. La manifestación central, que coincidía con la huelga general en Cataluña convocada por los sindicatos independentistas, ha transcurrido con relativa normalidad y con una afluencia de 525.000 personas según la Guardia Urbana, 75.000 menos que contabilizó en la movilización de la última Diada, en septiembre. 

Ha sido a media tarde, una vez finalizada esta marcha, cuando los disturbios se agravaron, con una nueva batalla campal en Barcelona, que cumple su quinta noche con hogueras y barricadas y un nivel de vandalismo mayor que en los días anteriores. 

Las protestas violentas se saldaron con 182 heridos y 83 detenidos, entre ellos fue detenido un fotógrafo del periódico El País que chocó con un Mosso mientras trabajaba y fue detenido. El periodista ha quedado este sábado en libertad. Además, dos cámaras de RTVE han sido agredidos mientras filmaban las imágenes en las calles de Barcelona.  

Los disturbios más graves tuvieron lugar a las puertas de la Jefatura  de Via Laietana de Barcelona, donde decenas de violentos montaron barricadas para tratar de acceder al edificio policial. 

Allí varios grupos radicales arrojaron objetos a los agentes que custodiaban el edificio, como piedras y petardos e incendiaron contenedores. La Policía también recibió pedradas con el pavimento que estos grupos arrancaban del suelo. Dos de estos agentes quedaron inconscientes y tuvieron que ser trasladados al hospital.

Para hacer frente a las protestas frente a la Jefatura de Policía se desplegó medio centenar de camiones antidisturbios de la Policía Nacional para impedir el paso a los manifestantes. 

También se desplazaron con los furgones policiales en "carrusel" por en la misma Via Laietana para forzar la dispersión de los manifestantes, pero la resistencia de las protestas activó un nivel mayor de respuesta de los agentes. 

Como respuesta, la Policía Nacional arojó gases lacrimógenos y disparado pelotas de goma contra los manifestantes que empleaban contenedores de basura como barricadas y lanzaban objetos contundentes y piedras contra la línea policial.