Cataluña
El PP propondrá a Sánchez y Rivera cambiar el Código Penal para agravar el delito de sedición
Casado aboga por recuperar los delitos de sedición y rebelión impropia o el de malversación agravada y apoyará al Gobierno en su respuesta a la desobediencia civil mientras se mantenga el orden público y no se apoye en los nacionalistas tras el 10N

 Reformar el Código Penal para agravar el delito de sedición. Esa es la intención del PP, que buscará el apoyo de PSOE y Ciudadanos para modificarlo tras las elecciones del 10N. 

Pablo Casado, que considera la sentencia del procès como "una de las más importantes de la democracia tras la del 23-F", es partidario de recuperar los delitos de sedición impropia y el de rebelión impropia, así como el de malversación agravada. 

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Según fuentes populares, el presidente del partido considera que, "obviamente ya no hace falta sacar los tanques a la calle" para considerar que se ha llevado a cabo un golpe de Estado, por lo que considera que debería agravarse la pena conocida este lunes en la sentencia del procès. "No se han juzgado ideas políticas  sino graves violaciones de la ley y del orden público constitucional", sentenció él mismo en una entrevista en Antena 3.

Oficialmente comparte con el Tribunal Supremo que no ha habido una rebelión violenta ni institucional, puesto que los Mossos no usaron las armas para llevarla a cabo, pero sí apuesta por cualificar la rebelión en distintos grados para diferenciar unos supuestos de otros.  "La actual sería una rebelión agravada", consideran fuentes cercanas a Casado, que también creen que "hay que legislar para reforzar el Estado". 

Apoyo a Sánchez para frenar la "desobediencia civil"

Mientras, el líder de los populares ha mostrado a Sánchez su apoyo expreso para tomar cualquier tipo de medida en Cataluña en el caso de que la "desobediencia civil" alentada desde la Generalitat y las organizaciones independentistas cause daños. 

En Génova asumen que no se puede aplicar ahora el 155 de la Constitución ya que no se ha producido ninguna nueva resolución del Parlament al respecto de la independencia, pero sí creen que se podría poner en funcionamiento la Ley de sostenibilidad financiera para cerrar las oficinas del Diplocat en el extranjero o, si llegan a producirse incidentes, por ejemplo, en el aeropuerto del Prat, la Ley de Seguridad Nacional.

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Asimismo, aboga por recuperar las competencias transferidas al Govern en 1983 para evitar "tratos diferenciados o discrecionalidad en la aplicación del tercer grado" y que se establezca, por ley, "el cumplimiento íntegro de las penas". Según la Ejecutiva popular, dichas competencias transferidas pueden suponer que los condenados pasen la Navidad fuera de la cárcel o, incluso, que ofrezcan mítines políticos sin ningún tipo de reprimenda. "La inhabilitación les impide el sufragio, pero no que den mítines", aclaran las fuentes consultadas. 

Del mismo modo, Casado insiste en reformar la ley de partidos para que no reciban dinero público si alguno de sus miembros es condenado por sedición o rebelión, prohibir los indultos en estos casos y apuesta por modificar la figura de la euroorden para que las autoridades europeas deban entregar a España "automáticamente" a los "prófugos".

Apoyo condicionado

Respecto a la reunión pedida por Albert Rivera y la llamada anunciada por Pedro Sánchez para aunar esfuerzos, en el PP se muestran dispuestos a aceptarla, aunque con cierta sorna, ya que consideran que Casado tomó esa iniciativa al reunirse con el presidente en funciones antes de la repetición de los comicios y ofrecerle pactos de Estado al respecto. "El 70% de esos encuentros versaron sobre Cataluña y Navarra", aseguran fuentes populares. 

Además, aplauden con simpatía que "ahora todos busquen 'lo que nos une y no lo que nos separa'" y recuerdan que ese, precisamente, es uno de los lemas del Partido Popular. Aun así, se muestran como partido de Estado y respaldarán a Sánchez en todas aquellas medidas que tome a partir de ahora en Cataluña. Eso sí, advierten, tras el 10N, si no gobiernan, serán oposición. "Si algo falla en el mantenimiento del orden público o Sánchez hace uso del PNV o ERC después de las elecciones, hasta ahí llegará nuestro apoyo. El PP es la alternativa", concluyen.