Cataluña
La sentencia del procés divide al fútbol catalán
El Barcelona profundiza el camino de la politización y condena el fallo del Tribunal Supremo junto a emblemas como Piqué y Xavi. El Espanyol muestra su "respeto por las decisiones judiciales" y aclara que "es una entidad puramente deportiva"

El fútbol, como el resto de la sociedad catalana, está atravesado por una grieta. Así lo dejaron en claro este lunes los dos principales clubes de la capital catalana, el poderoso Barcelona y el Real Espanyol, quienes reaccionaron de forma muy diferente a la publicación de la sentencia por el ‘procés'.

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El Barcelona profundizó el camino de la politización que ya venía transitando con un comunicado de rechazo abierto y contundente a la condena de nueve líderes independentistas a penas de entre 9 y 13 años de prisión. No había pasado ni media hora del anuncio de la sentencia cuando la institución 'culé' ya había colgado en las redes sociales un comunicado cuestionando la decisión del Tribunal Supremo.

"La cárcel no es la solución", planteó la institución presidida por Josep Maria Bartomeu en el comunicado, donde manifestó su "solidaridad" y "apoyo" a las familias de los condenados por el 'procés'.

El Barcelona reivindicó su trayectoria de "la defensa de libertad de expresión y del derecho a decidir" y señaló que la prisión "no va a ayudar a resolver el conflicto". "La resolución del conflicto que vive Catalunya pasa, exclusivamente, por el diálogo político", consideró.

Los antecedentes del Barcelona y el silencio de Messi

El club azulgrana ya había exhibido en el pasado posturas cercanas al independentismo. El 1 de octubre de 2017 jugó su partido de Liga ante Las Palmas a puertas cerradas como protesta por las cargas policiales durante el referéndum ilegal de independencia. "Para que el mundo entero vea cómo sufrimos en Cataluña", dijo entonces Bartomeu. También permitió recientemente la entrada en el Camp Nou de una pancarta denunciando la existencia de "presos políticos".

La postura del club encontró respaldo en emblemáticos futbolistas y ex futbolistas como Gerard Piqué y Xavi Hernández. "Orgulloso de ser parte de este club", tuiteó en inglés Piqué. Xavi, quien trabaja actualmente como entrenador en Qatar, publicó una historia de Instagram con la palabra ‘vergüenza' en catalán, castellano e inglés junto a un lazo amarillo, los nombres de los condenados y un hashtag pidiendo la "libertad de los presos políticos".

La gran estrella del Barcelona, el argentino Lionel Messi, optó una vez más por el silencio. Este año, al recibir la Cruz de Sant Jordi que concede el Govern, Messi evitó aplaudir con los gritos de "libertad, presos políticos" tras el discurso del presidente de la Generalitat, Quim Torra. En el entorno del argentino, además, nunca se desmintió por completo la información acerca de una claúsula en su contrato que le habilitaba a dejar el club en caso de que el Barcelona dejara de jugar en la Liga española de fútbol.

La postura del Espanyol

La postura del Barcelona encontró respaldo en otros clubes catalanes como el Girona, que envió su "solidaridad a las familias de los presos políticos". El Espanyol, el segundo club más importante de Cataluña, exhibió en cambio su "respeto por las decisiones judiciales" y aclaró que "es una entidad puramente deportiva".

El club que tiene como propietario al empresario chino Chen Yansheng lamentó el sufrimiento "que desgraciadamente determinadas situaciones procesales puedan generar a personas individuales, sus familias o los sentimientos colectivo" y llamó a buscar "soluciones políticas y democráticas" por la vía del "diálogo y dentro del marco legal y del más estricto respeto a la legalidad".