Podemos
Iglesias y Montero subieron el sueldo a su ejecutiva y duplican el 'tope' salarial' de Podemos
Iglesias e Irene Montero reciben casi el doble del salario establecido en Podemos tras una subida salarial a la ejecutiva a finales de 2017, antes de la compra del polémico chalet

Pablo Iglesias sorprendía este miércoles afeando que al partido de Iñigo Errejón que no "no limitan el sueldo a tres salarios mínimos" y acusándoles de aceptar "donaciones privadas". Tras el desmentido de Más País y del propio Errejón en las redes, volvió el ruido a Podemos. Su líder presumía de una limitación salarial que en la misma cúpula morada no aplican desde hace más de dos años. Sin constancia pública de este aumento -la página de Transparencia lleva 22 meses sin actualizarse- media docena de fuentes del partido corroboran a LPO estos hechos. En Podemos, consultados por este medio, declinan hacer declaraciones al respecto. 

Desde el nacimiento de Podemos, sus dirigentes se comprometieron a cobrar tres salarios mínimos (SMI) por persona y a donar el restante al partido -inicialmente se invertía a fines sociales mediante la plataforma Impulsa que Iglesias diluyó en 2017 tras su victoria en Vistalegre 2. 

Una donación con la que bromeaba un ex diputado de la Asamblea de Madrid, Miguel Ongil, que ironizaba después de que Iglesias presumiera de que en Podemos no recibían donaciones privadas. "Si Podemos no acepta donaciones privadas, que me devuelva los 60.000 pavos que doné en la última legislatura", argumentaba, en referencia al excedente salarial donado a la formación en los últimos cuatro años.


Sin embargo, desde los orígenes de Podemos se contemplaban circunstancias excepcionales, y se incluían complementos como 0,5 SMI extra por hijo o persona dependiente a cargo hasta un máximo de dos SMI más. Pero este compromiso, que afectaba a todos los cargos del partido, se alteró para la cúpula de Podemos sin que saliera a la luz. 

El 27 de julio de 2017, cinco meses después de la Asamblea de Vistalegre 2 en la que Iglesias se hizo con el control absoluto de la organización y el mismo día en que se aprobaron los polémicos estatutos de Podemos por el que sancionaban las filtraciones a la prensa, Idoia Villanueva, entonces secretaria de Coordinación Ejecutiva del CCE, le envió telemáticamente a los miembros del Consejo Ciudadano Estatal -la dirección del partido- un borrador del Reglamento general que constaba de unas 40 páginas. El objetivo era que el órgano, de mayoría pablista, los ratificara mediante la intranet de Podemos. El plazo era de 48 horas y no cabía hacer enmiendas o apelaciones.

Un aumento en dos pasos

El  texto, elaborado por Gloria Elizo, secretaria de Acción Institucional y persona de máxima confianza de Iglesias e Irene Montero, abría la puerta a subidas salariales en determinados casos concretos. El control de Iglesias sobre el órgano de dirección hizo que el documento saliera sin problemas, aunque no existen actas públicas que dejen constancia de su aprobación.

El llamado Reglamento general, que se puede consultar en la página web de Podemos, se colgó en internet el 20 de noviembre de ese mismo año. Este texto insiste en el tope salarial y asegura que "el salario de los cargos electos o de gobierno de Podemos estará indexado a dicho salario mínimo interprofesional (SMI) español multiplicado por tres. La parte restante del salario percibido por los representantes, cargos electos o miembros de equipos de gobierno o sus asesores y cargos de libre designación será objeto de donación", señalan. Éste continúa siendo el discurso oficial del partido. 

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Asimismo, recoge que "en ningún caso" ningún cargo público u orgánico de Podemos "podrá incrementar el límite que se establece en el presente Reglamento". Acto seguido, en el punto 6 del artículo 40 del texto, se abre la puerta a establecer "indemnizaciones temporales" a personal con situaciones extraordinarias o al "mandato encomendado de presencia y dedicación para las portavocías, cargos u otras personas que soporten situaciones de disponibilidad y responsabilidad personal". 

La ejecutiva habría aprobado a final de 2017 un documento donde establecía un "plus" o "complemento por responsabilidad"

Cinco fuentes de Podemos relatan que el texto sirvió de pretexto para que posteriormente -hacia finales de 2017- la ejecutiva de Iglesias aprobara una tabla de complementos salariales en función de las responsabilidades, por la que los miembros de esta ejecutiva -en la que también estaba por entonces Iñigo Errejón- pasaban a cobrar un SMI más (por entonces 707 euros). No hay acta pública que deje constancia de aquello, aunque  algunos miembros de la ejecutiva no se acogieron a la subida, según tiene constancia LPO. 

Junto a la cúpula de Iglesias, también subieron el sueldo a la dirección de los Grupos Parlamentarios de Unidas Podemos en el Congreso y en el Senado -portavoz, portavoz adjunto, secretario general del grupo-, formado por cuadros afines al pablismo. Algunos de ellos también renunciaron al aumento. A finales de 2017 la Secretaría de Acción Institucional fue la encargada de ofrecer a los premiados la opción del aumento salarial, y eran los implicados quienes tenían que solicitar formalmente el llamado "plus por responsabilidad", el término con el que se referían a este fenómeno de Podemos. 

"Se prostituyó la limitación de salarios"

"Era un secreto a voces", relata otro miembro de Podemos por entonces con cargos de responsabilidad. "Era vox pópuli", admite otro. Tanto es así que algunos partidos territoriales se rebelaron frente a la ejecutiva ante la subida salarial sólo aplicable a los portavoces y responsables a nivel estatal y reclamaron un reconocimiento económico. En algunos casos elevaron quejas sin que llegaran a considerarlas.

"En Podemos hace tiempo que se prostituyó de manera más que evidente la idea de la limitación de salarios como herramienta política (haciendo trampas entre el neto y el bruto, finiquitando la financiación de proyectos sociales ajenos al partido, suspendiendo la página de transparencia, entrando en el juego de las dietas o admitiendo pluses por responsabilidades)", relataba este miércoles en Facebook Diego Pacheco, un ex trabajador del partido. 

Algunas federaciones territoriales se rebelaron ante el aumento de la cúpula, que llegó antes de la compra del polémico chalet de Iglesias y Montero por más de 600.000 euros

Ninguno de estos factores que relata pueden ser comprobados en la web de Transparencia de Podemos, que fue una de las banderas del partido en sus inicios. Los documentos de Podemos en su fundación obligaban a publicar los ingresos y gastos de forma trimestral, aunque esta máxima no llegó a aplicarse. Tras Vistalegre 2, el secretario de Organización, Pablo Echenique, eliminó esta obligación de los estatutos, y eliminó los plazos sobre cuándo debían hacerse públicos. 

La última actualización de estos datos se remonta a diciembre de 2017, de manera que no hay constancia del nuevo régimen salarial de los miembros de la ejecutiva. Tampoco de la gran operación inmobiliaria que ha marcado a Iglesias y a Irene Montero: la compra del polémico chalet en mayo de 2017 por más de 600.000 euros. Una inversión que ya afrontaron con una subida salarial complementaria. 

Iglesias y Montero duplican el sueldo fijado

El líder de Podemos presumía esta semana de transparencia y criticaba que Más País, el partido de Iñigo Errejón, sí aceptará donaciones privadas -un extremo que ha sido después desmentido-. Iglesias relataba además la limitación salarial presupuesta para los cargos de Podemos, obviando que su remuneración duplica esa cantidad. 

El dirigente recibe tres SMI, uno más virtud del "complemento de responsabilidad" y 1,5 más por la carga familiar de sus tres hijos. En total, 5,5 SMIs sin contar con las dietas percibidas por su actividad. Es decir, unos 6.000 euros mensuales sin contar extras ni contabilizar la remuneración que recibe por los distintos programas televisivos que presenta. 

El salario de Iglesias y Montero asciende a 5,5% SMI, en lugar de los 3 que dicen recibir

Sin embargo, hay disparidad de versiones sobre los salarios reales. En enero de este año, cuando el SMI pasó de 735 euros a 900, la portavoz parlamentaria, Irene Montero, defendió en los micrónofos de la SER que los diputados no se actualizarían el sueldo y mantendrían los salarios anteriores. "Podemos dice que ningún cargo público puede cobrar más de tres sueldos mínimos", defendió Montero, que ya percibía por entonces 5 SMIs. "Pero nosotros vamos a seguir cobrando nuestros salarios", defendió la dirigente.

Pero este argumento duró hasta la disolución de las Cortes. Tras las elecciones de abril y con la nueva legislatura Podemos sí habría actualizado los sueldos de sus diputados; no así en los territorios, donde los mantienen desactualizados -375 euros menos por cada sueldo de 3SMI-. Estarían en la misma situación los trabajadores del partido, que seguirían recibiendo el SMI de 735 euros, según explican fuentes internas.